En un punto de prensa que tuvo lugar el mediodía de este jueves, el fiscal nacional Jorge Abbott, fue consultado sobre la diferencia de trato a los periodistas de este pasquín digital que han cubierto el Pacogate (los cuales están siendo investigados por el Ministerio Público) frente a los diputados de derecha Gustavo Hasbún (UDI) y Gonzalo Fuenzalida (RN), quienes, tras reunirse con el ex de Carabineros oficial Jaime Paz, imputado en la causa, filtraron información.

“Los diputados lo que han hecho es en referencia a conversaciones que han tenido con un imputado en la causa… en ambas causas digamos, en la causa de malversación de fondos de Carabineros y en la causa de gastos reservados. Ellos no han entregado antecedentes propios de la investigación, lo que ha ocurrido; sin embargo, en cambio con las otras investigaciones, donde se han entregado escritos, que se han presentado por el Ministerio Público, y que han afectado la investigación. Puesto que se dieron a conocer escritos en los cuales el fiscal a cargo de la investigación, don Eugenio Campos, pedía ciertas medidas cautelares al tribunal con el objeto de poder recaudar la recuperación de los fondos públicos defraudados, y esto que, naturalmente, afectaba gravemente la investigación puesto que los imputados conocieron de la existencia de esta solicitud y pudieron perfectamente haber disimulado estos bienes, haberlos transferido, y haberse frustrado diligencias de investigación. La situación es diametralmente distinta a los diputados donde, en un principio, no existe o no existiría la comisión del delito establecido en el artículo 31 de la ley de lavado de dinero, sin perjuicio de lo cual si hay personas que estiman que hay la comisión de delito, pueden, no cierto, interponer las querellas o las denuncias que el Ministerio Público estará obligado a investigar”, justificó el persecutor.

Consultado en el mismo lugar, sobre lo proferido por el propio Campos, quien dijo que se trataba efectivamente de un delito lo de los diputados, Abbott expresó que “el oficio que envía el fiscal Campos a la Cámara de Diputados es anterior a las declaraciones de los diputados, en consecuencia malamente pudo haber señalado en ese oficio que esos hechos eran constitutivos de delito. Lo único que hizo con ese oficio fue hacer presente, a la comisión, las circunstancias de que hay ciertos antecedentes que están amparados por el secreto de la ley de lavado de activos y es importante la prudencia, particularmente de todos quienes intervienen en temas relativos a estas investigaciones. Respetamos absolutamente la autonomía y las facultades que tiene la Cámara de Diputados para hacer las investigaciones”, y “estimamos que todas estas investigaciones deben hacerse con la prudencia necesaria de modo tal de no afectar la investigacion que lleva adelante el Ministerio Público”.