Si la realidad supera a la ficción, podemos decir que Chuck Norris es mas duro en la vida real que en el cine. Chuck Norris es más duro que la cresta. Ni dos infartos lo matan a los 77 años.

Era 16 de julio, había nevado a destajo sobre la capital chilena, y allá en Nevada, Estados Unidos, el actor y experto en artes marciales se encontraba con su familia tras regresar del Campeonato Mundial de la Federación de Artes de Lucha Unidas. Entonces, cuando se duchaba, se desplomó en el suelo. Primer paro cardiaco.

La familia se movilizó rápido y partieron con Norris al Hospital. Ya en el lugar viene el segundo infarto. No habían pasado ni 60 minutos.

“Esto habría matado fácilmente a la mayoría de los hombres incluso los más jóvenes, pero Chuck todavía está en la cima de la aptitud física”, dijo una fuente, recoge El País.

“Todo ocurrió demasiado rápido, que pensamos que se había muerto dos veces en 47 minutos. Estábamos histéricos, la gente estaba atenta al monitor que mide el ritmo cardiaco”, contó la misma persona.

Y como para agrandar su leyenda, vale decir que Chuck Norris ya salió del centro asistencial. De alta.