El presidente del Senado, Andrés Zaldívar (DC), llamó personalmente al fiscal nacional, Jorge Abbott, luego de que este martes recibiera en su despacho un oficio que pedía todos los informes y contratos respecto a asesorías realizadas para senadores, todo esto luego de la polémica protagonizada por Alejandro Guillier y los informes con copy paste que pagó.

Según consigna La Tercera, el propio persecutor confirmó el telefonazo señalando que “me llamó (Zaldívar) para manifestarme su inquietud y molestia sobre el particular”.

Por su parte, la cabeza de la Cámara Alta explicó que “le manifesté mi impresión de que la solicitud de la fiscalía requería de parte nuestra un estudio, porque creíamos que no estaba ajustada a los términos en los cuales se debe hacer”.

Añadió que creo que no es bueno que en base a este tipo de denuncias se ponga en tela de juicio a la institución del Senado en su conjunto”.

“Si hay algún hecho que pueda ser denunciado en el sentido de investigación procesal penal, tiene que decirse con precisión cuál es el hecho y a quién aflige”, cerró.