“Chile está muy confiado de sus argumentos”, dice el canciller Heraldo Muñoz tras permanecer una media hora al interior de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, entregando la dúplica por la demanda marítima de Bolivia.

“Es un documento muy sustantivo que deja en evidencia las debilidades del planteamiento boliviano, que ha sido una linea argumental cambiante. Partió con la solicitud de un acceso completamente soberano, es decir con cesión de territorio, y luego se transformó durante los alegatos orales en la posibilidad de algún acuerdo práctico o una zona especial incluso. De modo que en este documento hacemos presente esas inconsistencias pero además agregamos a argumentos jurídicos e históricos para cerrar bien esta parte de los alegatos escritos”, detalla el secretario de Estado.

Según plantea Muñoz, “se ha perdido el tiempo porque al final de cuentas la Corte ha dicho que si existiese una obligación de negociar, cosa que creemos que no existe, al final de cuentas serían los dos países quienes tendrían que decidir porque no hay un resultado predeterminado. De modo que Chile está muy confiado de sus argumentos y yo estoy muy satisfecho con el trabajo del agente, los coagentes, y los abogados nacionales e internacionales”.

En esa misma línea, indica que “no hay una obligación de negociar, una obligación tiene que ser explícita. Un país tiene que saberse obligado a un determinado acuerdo, y lo que ha hecho Chile por más de 100 años han sido conversaciones esporádicas, diálogos con Bolivia como ocurre en la diplomacia. Y hay que pensar que si esos diálogos generaran obligaciones jurídicas, nadie conversaría con nadie a nivel internacional”.

A modo de síntesis, el canciller chileno sostiene que “me voy muy satisfecho porque en primer lugar creo que lo estamos presentando es una argumentación jurídica sólida, fundada en la historia y tendremos que esperar el fallo”.