En Argentina hay rabia. Mucha rabia, porque la posibilidad de quedar fuera de un Mundial jugando en cancha por segunda vez en toda su historia es real. Está latente. De hecho, ya no dependen de sí mismos. Dependen de otros cruces. De que Perú no gane, de que Paraguay no gane, de que Chile no empate al menos con Brasil.

Por eso es que desde anoche, desde que termina el partido en la Bombonera y la realidad marca que la selección albiceleste queda en la sexta posición de la tabla, los periodistas y analistas han mostrado su frustración. Apuntando, en la mayoría de los casos, al cuerpo técnico.

Uno de éstos críticos es Alejandro Fantino, que se descargó con todo.

“El técnico nuestro cobra 70 millones de pesos al año. El y todo el cuerpo técnico. Tiene hasta un verdulero que le elige la escarola con la que van a hacer la ensalada todos los días de semana. O sea, el pelado este fotocopia de Andre Agassi, cobra casi siete millones de mangos al mes. Si yo le voy a pagar a un tipo siete millones por mes dame una solución (…) Y me vas a decir ‘y no entra la pelota’. Y qué me importa, me está cobrando 7 millones de mangos al mes, dame una solución, No sé, pelado, cabeceá vos, pateá los penales, hacé algo, pero dame una solución. Dejáme de romper las pelotas, si no, no me vendas más humo, no te me vayás a Europa con el otro que, viste, parece una esfinge griega, Beccacece, el del pelito largo. A mí me tiene las pelotas al plato ya con toda esta vendida de humo. Basta”.