Cuando ya transcurrieron tres días desde que a Perú le estallara una bomba, una bomba futbolística, el delantero de la selección incaica, Paolo Guerrero, habla de la suspensión de 30 días que le aplicó la FIFA por arrojar positivo en el control de doping al que debió someterse tras el partido clasificatorio frente a Argentina en Buenos Aires.

“No puedo dar ninguna información en este momento, pero muy pronto saldremos a aclarar detalles sobre el caso”, dijo a los medios que también llegaron a cubrir la partida de la selección peruana a Auckland para el repechaje frente a Nueva Zelanda.

“Desearle la mejor de las suertes a mis compañeros. Queremos ganar y clasificar al Mundial que es el objetivo de todos”, agregó.

Como para cerrar el diálogo, habida cuenta de que no iba a profundizar en el hecho, cerró con un “todo tranquilo. A hacer fuerza para ganar. Estoy unido con todo el grupo y mis compañeros. Les brindo todo mi apoyo. Arriba Perú”.

Cabe recordar que Perú se juega el ingreso al Mundial de Rusia en dos partidos frente a Nueva Zelanda. El 11 en Oceanía y el 16 en Lima.

A Guerrero se le suspendió de la actividad por espacio de 30 días tras el resultado analítico adverso de la prueba antidopaje en el duelo que se jugó en la Bombonera cuando se disputó la penúltima fecha de las clasificatorias.