Antes, muchas veces, Colo Colo y la UC, o la UC y Colo Colo, como usted prefiera, ya habían jugado por los puntos un fin de semana santo. Algunas de éstas los de las franja habían hecho pesar su condición de equipo católico, como cuando Marcelo Pablo Barticciotto le clavó una volea al popular tras centro del Pipo Gorosito. Esa tarde, de abril de 1995, el Barti no celebraba el tanto que a la larga significaría la apertura del 2-1 de una UC que bajo la batuta de Gorosito y Acosta siempre tumbó a Colo Colo.

Pero lo de este mediodía, en horario de misa, fue otra cosa. Es cierto, no hubo las espectacularidades de los partidos de antaño, pero Colo Colo, como ya se hace costumbre, volvió a dar cuenta de la Católica, equipo con el que tiempo atrás compartían victorias en Macul.

El tanto del partido fue un cuestionado penal, mas penal al fin y al cabo, que Jaime Valdés cambiaría por gol para que los albos, con Pablo Guede castigado, bajaran al hasta hoy único puntero del fútbol chileno.

La jugada se produjo al minuto 41 de la brega cuando un tiro de Jaime Valdés era desviado por el pecho del defensor cruzado Branco Ampuero, escena que el asistente de Julio Bascuñán advertía como interceptada con la mano.

Polémicas más, polémicas menos, la UC comparte ahora el liderato con la Universidad de Chile, ambos con 18 unidades. Más atrás, con 13, quedó Colo Colo, que con esta victoria vuelve a la pelea por el título.