Luego de los problemas de la semana pasada que obligaron a cerrar algunas sucursales y que causaron temor en sus clientes, el Banco de Chile emitió un nuevo comunicado asegurando que fueron atacados por un “virus”.

La entidad señaló en un texto colgado en su cuenta de Twitter que “Luego de una exhaustiva investigación, se determinó que el origen de la falla detectada fue un virus, presumiblemente proveniente de redes internacionales”.

El ataque “afectó directamente estaciones de trabajo de Banco de Chile, tales como mesón en oficinas y terminales de nuestros ejecutivos y del personal de caja. entre otros, provocando dificultades en el servicio en las sucursales y banca telefónica”.

Respecto al accionar tras identificar la falla, la entidad controlada por el Grupo Luksic dijo que “se activó de inmediato nuestro protocolo de contingencia diseñado para mantener la continuidad y seguridad de nuestros productos y servicios. Esto implicó, entre otros, desconectar las estaciones de trabajo y dejar de operar algunos procesos habituales con el fin de controlar la eventual propagación de este virus”.

Al mismo tiempo señalaron que “Si bien estas medidas afectaron la calidad de nuestros servicios, permitieron asegurar en todo momento la integridad de la información y de los datos. de manera que nunca se afectara la seguridad de las transacciones. fondos y registros de nuestros clientes”.

Tras la investigación, señalan en el Banco de Chile, se estableció que el virus “estaba dirigido a dañar directamente al Banco y no a nuestros clientes. ni a sus cuentas y productos. Reiteramos que en todo momento los saldos e inversiones de los clientes, incluidos los registros e integridad de todos sus productos, han estado resguardados y no han sido afectados”.

Finalmente informaron que “Seguimos trabajando, en conjunto con asesores locales e internacionales, con la finalidad de normalizar la totalidad de nuestros productos y servicios, teniendo siempre como máxima prioridad mantener la seguridad, aunque esto pueda producir, transitoriamente, una disminución en la calidad del servicio”.