Con la constante de las finezas y las palabras de buena crianza a las que nos tienen acostumbrados los mandatarios en la Asamblea General de la ONU, el presidente Evo Morales se mandó un discurso de aquellos.

Sentado a solo un par de metros de Donald Trump, el mandatario altiplánico encaró al mandamás de Estados Unidos por el rol que ha tenido el país en el mundo.

La prensa norteamericana ya habla de el discurso “más duro que cualquier líder extranjero haya hablado con Trump en público”.

“Me gustaría decirles, franca y abiertamente aquí, que de ninguna manera Estados Unidos está interesado en defender la democracia” sostuvo Evo Morales.

“A Estados Unidos no le pueden importar menos los derechos humanos o la justicia” sostuvo Morales según consignan varios portales globales.

El mandatario boliviano agregó que “Si este fuera el caso, habría firmado las convenciones y tratados internacionales que han protegido los derechos humanos. No habría amenazado el mecanismo de investigación de la Corte Penal Internacional, ni promovería el uso de la tortura, ni se habría alejado del Consejo de Derechos Humanos. Y tampoco separaría a los niños migrantes de sus familias ni los colocaría en jaulas”.