La búsqueda por el voto evangélico en Brasil ha vuelto a entrar en la hoja de ruta de los candidatos y juega con fuerza en las elecciones presidenciales, legislativas y regionales del próximo 7 de octubre, las más inciertas de las últimas décadas.

En medio del creciente protagonismo de la religión en la política brasileña, varios candidatos se rodearon hoy de pastores y líderes de iglesias evangélicas en el marco de la mayor feria cristiana de Latinoamérica.

Las referencias a Dios y la defensa de la “familia tradicional” y los “valores cristianos” marcaron el culto evangélico que precedió a la inauguración de la “ExpoCrista”, una feria que ofrece desde la actuación de cantantes de gospel hasta biblias o camisetas con la palabra fe.

El socialdemócrata Geraldo Alckmin fue el único candidato a la Presidencia que participó en el encuentro religioso, mientras que el polémico senador y pastor Magno Malta afirmó que acudía en representación de su amigo Jair Bolsonaro, hospitalizado desde el pasado 6 de septiembre tras ser acuchillado durante un acto de campaña.

Tampoco faltaron a la cita el empresario Joao Doria, aspirante al Gobierno de Sao Paulo, y el candidato al Senado Sérgio Olímpio Gomes, conocido como “Mayor Olimpo” y uno de los coordinadores de campaña del ultraderechista Bolsonaro.

Entre ovaciones a Bolsonaro, Alckmin fue abucheado por parte de los feligreses al subir al escenario, pero salió al paso con un discurso conciliador: “Pido sus oraciones para que Dios ilumine a los brasileños y brasileñas. Feliz la nación cuyo Dios es el señor”, dijo antes de arrodillarse para orar junto con líderes religiosos.

“Aquí el 90 % es pro Bolsonaro”, susurró uno de los fieles mientras Alckmin ofrecía su discurso.

Entre oraciones de pastores y actuaciones de cantantes de música religiosa, Joao Doria, exalcalde de Sao Paulo, expresó su deseo de estar “cerca de Cristo y de Dios” y Magno Malta denunció los “ataques sistemáticos a la familia tradicional de macho y hembra” y “la ideología de género”.

“Dios quitó la tapadera del alcantarillado y mostró las ratas con nombre y apellido. Aquí en Brasil son los que atacan a la familia y roban dinero público”, aseguró Malta en declaraciones a Efe.

Y agregó: “Somos contra la ideología de género, contra el aborto, contra la legalización de las drogas y Brasil se convirtió en eso. Eso es un ataque para destruir la familia”.

Entre los principales candidatos a la Presidencia de Brasil, tan solo la ecologista Marina Silva se declara evangélica, pero los aspirantes son conscientes del protagonismo de los evangélicos en el país y su creciente influencia en el Congreso brasileño, en el que existe un llamado “grupo de la Biblia”.

El éxito electoral de los evangélicos ha sido creciente en los últimos años y responde, en buena parte, a la expansión de sus iglesias, que han crecido un 60 por ciento en la última década y cuentan con 42 millones de fieles, frente a los 123 millones de católicos.

El apoyo evangélico llevó a la Alcaldía de Río de Janeiro en 2016 a Marcelo Crivella, un exmisionero, ingeniero, escritor, cantante de gospel y sobrino del obispo Edir Macedo, fundador de la Iglesia Universal del Reino de Dios y propietario del canal de televisión Récord, uno de los más importantes del país.

La relación de Crivella con la Iglesia Universal Reino de Dios le dejó a las puertas de un proceso de destitución por presuntos favores a miembros de esa corriente religiosa, pero la Cámara Municipal de Río de Janeiro rechazó el pedido para la apertura de un juicio político.

El alcalde habría ofrecido a sus “hermanos” la posibilidad de agilizar operaciones de cataratas y varices y sugerido que se modificaran paradas de autobuses para que quedaran más cercanas a los templos.