¿Pudo ser Bohemian Rhapsody una mejor film sobre Freddie Mercury y Queen?

Sí.

¿Pudo mostrar asuntos más íntimos de la vida de unos de los vocalistas más grandes que ha dado el Rock?

Claro que sí, pero ¿era necesario?

Los fans más acérrimos de Queen, esperamos ocho años que este film llegara a las salas de cine, y si bien tuvo procesos fallidos que retrasaron tantos años su estreno, puedo decir que valió la pena la espera.

Mucho se ha dicho sobre Bohemian Rhapsody en tan corto tiempo desde su estreno -31 de octubre aquí en Chile-, y al decir verdad las opiniones han sido dispares pero con un denominador común: Nadie ha salido indiferente del cine, y me atrevo a decir que en su mayoría, los espectadores salieron con una sonrisa y muchos con más de alguna lágrima al darse cuenta del tremendo personaje y músico que fue Freddie Mercury, y no hablo necesariamente de fan coleccionistas de cuanto libro o disco ha lanzado la banda, si no de público común y corriente que han escuchado la música de Queen y sabían a grandes rasgos quién fue el personaje central del film.

Creo prematuro hablar de los errores cronológicos mostrados en la pantalla por consideración a los lectores que aún no acuden a verla y tienen la intención de hacerlo. Como viejo fan de Queen por supuesto que me fijé en ciertos desfases con respecto a pasajes en la historia de la banda, pero si nos vamos a poner a hilar fino y entrábamos al cine con la expectativa de ver un documental sobre ellos, simplemente habría sido un error y para eso nos quedamos en casa viendo algunos dvds o Blu-Ray con material de sobra que nos cuenta la historia ordenadita y como ya sabemos que ocurrieron los hechos.

Un film de estas características cuenta con muchas licencias, se ha hecho anteriormente, y responde al hecho de dar una continuidad al guion con el fin de hacer más entretenida la historia. Lo principal es que se mantuvo y se dio realce a la personalidad de cada integrante de Queen, eso sumado a pequeños momentos de humor que fueron infaltables en la historia del grupo.

Algunos críticos han dicho que no se muestra una historia más íntima de Freddie Mercury y que nada se expone sobre su sexualidad y los días finales, pero olvidan que se muestra a un Mercury arrogante, a veces frío, irónico, transgresor, un gran egocéntrico, pero también al ser humano temeroso por su soledad, decepcionado por la traición de uno de sus cercanos, pero también aterrado por lo que viene en su vida luego de enterarse que padece VIH. Ese terrible acontecimiento está modificado en el tiempo, pero haya sido antes o después de como realmente ocurrió, es una representación de lo que significó para su familia (Queen) enterarse y digerir tan nefasta noticia, antes de un gran acontecimiento en la historia musical de Queen.

¿Era necesario mostrar escenas lastimeras con los últimos días y segundos de vida de Freddie Mercury? A mi parecer NO, en lo absoluto, no hay razón para hurgar más allá de lo que ya se sabe ocurrió en esos grises días, si así lo hubiesen plasmado en la cinta habría sido un recurso barato para buscar el llanto fácil del espectador. Muchos esperaban aquello por simple morbo.

Dejando de lado los desfases de tiempo, lo que no me gustó mucho fue que se dejara una imagen de Mercury como un adicto irresponsable de cocaína que si bien la consumió, me parece que fue un poco exagerada esa parte y por otro lado Brian May quedó muy angelical en la historia cuando hay varios testimonios de una personalidad complicada. Bueno se notó la mano del propio May como productor.

Por último este film está lleno de simbolismos y esos hay que descubrirlos. Más allá de buscarle qué hechos fueron reales y cuáles no, o qué personajes existieron realmente, lo central de la vida llena de vértigo en la vida de Mercury está ahí, presente, tanto como los segmentos musicales que se muestran y que nos sacuden del asiento, tanto como notablemente está recreado en aquella apoteósica presentación en Live Aid de 1985.

El mérito de esta cinta y lo mencioné antes, es que en mi caso siempre espero que un film me sorprenda y me entregue una historia diferente a la que imagino y en este caso se cumplió mucho más allá de mis expectativas, logrando emocionarme en varios pasajes en las tres ocasiones que la he visto. Con eso me siento pagado y satisfecho porque si me hubiesen puesto una película basada completamente en un documental, me habría sentido decepcionado y estafado.

 

 

Esteban Escalona

Músico. Coleccionista de discos y distinto tipo de publicaciones aparecidas desde 1980 en adelante. Inscrito en el Official International Queen Fan Club desde 1983. Ex integrante del equipo administrador de la Comunidad Queenera Chile.