La Mina Invierno comenzará este martes a las 17 horas con las tronaduras en Isla Riesco, las que fueron aprobadas por el Tribunal Ambiental de Valdivia, y que ha causado la indignación de grupos ambientalistas.

Más de 40 organizaciones y agrupaciones Medio Ambientales de Chile, entre ellas Fundación Tomkins Conservation, Greenpeace y Oceana, firmaron una declaración oficial en donde se opusieron a la explotación en la zona. Allí expusieron que “en 48 pozos de perforación se instalarán cargas explosivas tipo Anfo, para volar 28.000 m³ de tierra, que equivale a un poco más que ¼ de la que realmente pretenden hacer. A pesar de lo inconcebible que parezca hoy en día explotar carbón y de esta manera en la Patagonia, más ilógico resulta ser que la autoridad pretenda visualizar los reales impactos en ecosistemas tan frágiles como los de isla Riesco, al permitir que Mina Invierno realice una tronadura mucho menor”.

Además agregaron que “hoy los titulares del proyecto buscan luz verde a lo que fue solicitado en su declaración de impacto ambiental, donde en cada tronadura se volarían 100.000 m³ de material, cuatro veces a la semana, durante toda la vida útil del proyecto, de manera de hacer más productiva la extracción de carbón para los conglomerados económicos de Angelini y Von Appen”.

Pese a que se levantó una medida cautelar sobre el asunto, el Tribunal Ambiental de Valdivia, aceptó que Mina Invierno realizara una “tronadura controlada” para ponderar los impactos que esta causaría en el patrimonio paleobotánico que hay en la zona de explotación.

Por otro lado, los firmantes se refieren también a las presiones que han vivido en la zona por parte de la empresa. “Lo absurdo y extemporáneo son una constante en lo que se refiere a este proyecto, sin embargo, las presiones de Mina Invierno han llegado al punto de afirmar que, de no permitírseles usar explosivos, la empresa tendría que cerrar dejando sin empleo a los 600 trabajadores contratados directamente”.

Otro de los cuestionamientos tiene que ver con que el incremento del impacto ambiental en Isla Riesco, hará más barata la explotación del carbón, perpetuando así su uso en las Zonas de Sacrificio en la zona norte del país.

“En la otra vereda está la explotación del carbón. Mina Invierno mediante el uso de tronaduras, pretende alcanzar los 6 millones de toneladas anuales, hasta lograr los 73 millones de toneladas aprobadas por la autoridad ambiental. Este carbón tipo sub-bituminoso B y C, de bajo poder calorífico y alto en metales pesados, es vendido principalmente en el mercado nacional a las termoeléctricas de AES Gener y Engie, concentradas en las zonas de sacrificio ambiental del centro y norte del país. Solo por nombrar una de ellas, Ventanas-Puchuncaví fue foco de atención el 2018 por la intoxicación de más de 1500 personas, dada la contaminación generada por las industrias presentes en el sector, entre ellas, las termoeléctricas de carbón. Historias similares de impacto ambiental, se viven en Coronel, Huasco, Tocopilla y Mejillones hace más de 40 años”, manifiesta el documento.

A raíz de todos los  argumentos expuestos, hicieron otra solicitud al Tribunal Ambiental “que paralicen el inicio de uso de tronaduras, hasta no descartar los reales impactos en el patrimonio de Isla Riesco, exigiendo un estudio de impacto ambiental”.