No han sido días tranquilos para la alcaldesa de Viña del Mar, Virginia Reginato, todo esto luego de que la Contraloría afirmara que posee un déficit municipal de 17.500 millones.

Bajo este contexto la producción del Festival de Viña habría armado una jugada para evitar que, al momento de presentarla, se escucharan las posibles pifias que recibiría por parte del público presente en el recinto.

Según consigna El Dínamo, la organización decidió subir el volumen de la música para acallar el descontento de la gente.

Por su parte, también la habrían mostrado por escasos segundos en pantalla.