¿Ustedes eligen los temas que suben al escenario o los temas las eligen a ustedes?

Bimbo: Hay algo cierto en que los temas nos eligen, pero no nos dejamos marcar la agenda por cuestiones como “somos feministas, el material tiene que hablar de temas feministas”. A mí particularmente me preocupa que se homogenice todo el material de comediantes o artistas en general atravesadas por el feminismo, donde eso ya está -hay que confiar en eso- y poder hablar de muchas otras cosas; pero sí, hay cuestiones más de lo que a mí me está pasando de las que no puedo evitar hablar: hace seis, siete meses que soy vegana y en el show hablo de eso.

Noelia: A mí, por lo general, me mueven las cosas que indignan tanto que es gracioso. Por ejemplo, hace poco en la costa Argentina, en un lugar que se llama Miramarar, apareció un pingüino…No es un lugar para un pingüino Miramar. Y resulta que un familia de Córdoba, una provincia al centro del país, se lo lleva. Y es tan indignante, es tan bruto, es tanto maltrato que pasa a ser gracioso porque no lo podés creer.

Tanto en Argentina como en Chile el stand-up parece estar en auge, sobre todo aquel liderado por mujeres. ¿Cómo lo perciben ustedes desde dentro?

Noelia: Cuando yo empecé a hacer stand-up hace como ocho años, era un ambiente liderado únicamente por varones, había muy pocas mujeres y medio como que nos agarró un cambio de paradigma muy interesante que hace que a los varones –blancos, héteros- les cueste mucho encontrar algo para hacer reír que no suene ni “mansplanero”, ni de “feministo” como queriendo apropiarse de un movimiento que no lo interpela. Entonces ahora, hacer chistes sin un marco teórico, sin un registro de lo que está pasando hace que también la gente pierda el interés de escuchar eso.

Bimbo: El mundo está contado por varones, hacen falta otras voces, hacen falta lesbianas, hacen falta putos, hacen falta gordas, hacen falta mujeres de otras clases sociales hablando de sus cosas, el stand-up necesita muchas voces y estamos acostumbrados a una voz hegemónica de varón que cuenta lo mismo de siempre, riéndose de otras identidades o la voz femenina que sólo habla de “lo femenino” como la depilación, la celulitis. Más que un auge es que estamos ocupando espacios que antes no ocupábamos y hay muchas chicas jóvenes haciendo comedia.

De los seis humoristas que participaron en el reciente Festival de Viña del Mar, sólo una era mujer -Jani Dueñas, cuya temática es de carácter feminista- y fue abucheada.  ¿Les ha pasado alguna vez algo similar?

Bimbo: Claro que nos pasó en montones de funciones, en los comienzos donde cuesta que entre el material o donde el público no tenía ganas de verte, el fracaso y el que te vaya mal es necesario y está buenísimo y se aprende un montón. Pero no nos pasó puntualmente por el contenido o porque fuéramos feministas, también no nos enfrentamos nunca a ese público. No soy chilena ni tengo la información necesaria para poder juzgar un público que no conozco y que tiene características muy particulares, una idiosincrasia y, no sé, quizás, hubo un momento donde el público sólo tenía el Festival de Viña para expresarse durante décadas y usa su poder.

Noelia:  Viña del Mar me parece un lugar medio tremendo para hacer stand-up. Entiendo que el feminismo es algo masivo pero…hablar BIEN del feminismo no sé si es tan masivo. Claramente hubo una saña interesante del público de Viña, que siempre hay una saña. También la vi a Natalia Valdebenito romperla con una temática feminista, quizás había un problema específico con Jani, yo no sé. Lo que te puedo contar es que yo soy de ver videos de gente que es abucheada, sobre todo comediantes y hay un video de José Luis Goia, que es un comediante de acá, donde empieza a hablar sobre las prostitutas, que son como los abogados, un material muy machista que se lo chifló… No necesariamente por machista, capaz por poco gracioso, quizás por argentino, no se sabe, porque esa pica ridícula está presente aunque a uno no le incomode. Yo me olvido porque a veces uno tiene un microclima, nuestros amigos, amigas nunca harían ese tipo de cosas pero está más presente de lo que uno cree porque salís un poco de ese microclima y ya hay chistes de bolivianos, de peruanos, de chinos…De alemanes no, o menos.

¿Quién tiene prohibida la entrada a su show?

Bimbo: Nadie tiene prohibida la entrada, por suerte hay gente que no viene directamente o sea: nazis, radfems, macristas -acá en el país-, milicos… Sí, en el fondo, aunque no sea literal, nos reímos de todos ‘elles’, pero nadie tiene prohibido el show, para prohibir está la derecha, no nosotras.

Noelia: Me gusta que haya gente venga y salga enojada porque no le gustó lo que dijimos, porque generalmente se enoja gente que es provida o ese tipo de cosas, pero en los lugares a donde vamos por lo general saben quiénes somos o, más o menos, qué pensamos. ¿A quién va dirigido? A cualquier ser humano que tenga algo de empatía y ganas de reírse de unos chistes.

Ustedes mueven y comparten ideas también fuera del escenario: en las redes, en la radio…¿Se consideran activistas?

Bimbo: Yo no me considero activista porque respeto mucho el activismo, que implica más cosas. Sí me considero una comunicadora porque eso es lo que hago hace muchos años: hablar, expresar ideas, y tener una red social con un mínimo número que seguidores ya implica una responsabilidad porque es un mini-medio de comunicación y, sí, en cosas puntuales hago un “mini-activismo de redes”, por llamarlo así, en cuestiones como el veganismo y el activismo gordo y también sobre ciertas cuestiones feministas, pero respeto mucho la gente que da su vida por el activismo.

Noelia: Calculo que sí, que terminás siendo activista pero yo soy comediante y justo soy feminista entonces en mis chistes se nota y siempre me gustó opinar y siempre me gustó hacer chistes, que es opinar. No soy de entrar en una discusión seria por Twitter porque, primero, siento que hay cosas que no merecen una discusión: si las travestis tienen que formar parte del feminismo, si una mujer que aborta está matando a su hijo, ya hay gente haciendo eso, antes no había nadie; y segundo porque no voy a perder tiempo en eso, no sé si estoy tan de acuerdo con el feminismo didáctico.

La Educación Sexual Integral, el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito…Si pudieran bajar las “magias” que hacen sobre el escenario a la calle (y de verdad tuvieran una varita mágica), ¿qué cambiarían primero?

Bimbo: Creo que lo primero que haría si tuviera una varita mágica es sacar a la derecha, porque con la derecha viene el hambre, viene el ajuste, que no posibilita que haya presupuesto ni para una ESI, ni para que haya misoprostol gratis en un hospital o accesible para las personas, con un pueblo hambreado la iglesia tiene derecho a hacer caridad y a ocupar un lugar predominante en las localidades donde tiene poder. Así que, después, definitivamente, tendría un estado laico porque la iglesia tiene un poder muy grande -que se metió y hubo plata- para que la gente del lado antiderechos tenga herramientas.

¿Cómo definirían este momento: de qué es momento?

Bimbo: Todos los momentos de la historia han sido complicados pero yo  tengo 38 años y nunca pensé que iba a ser parte de algo tan hermoso y colectivo, pensé que simplemente seríamos ‘recordades’ como la generación  con wifi, no como una generación que está avanzando y unida en montón de cuestiones. Es muy lindo ser parte de esta ola feminista, porque te cambia la visión sobre las cosas que creías sobre vos misma. Siento que hay un reverdecer casi, no sé, de los 60’ pero con herramientas y con recorrido, de ganas de cambiar el mundo, así de naif e ideal como suena, ganas de romper todo para hacerlo de nuevo y un hartazgo que se transformó en creatividad y en ideas, como siempre que las épocas son oscuras. Es un gran momento para ser feminista.

* Señorita Bimbo y Noelia Custodio actuaron el 28 de marzo en el M.E.T de Valparaíso y el sábado 30 en el Comedy Restobar en Santiago.