Por Rafaella Bremer y Begoña Quintero (*)

Es 23 de octubre de 2016 y 260 aspirantes de la Escuela de Investigaciones Policiales de la PDI, vestidos con chaquetas rojas, pantalón caqui y zapatos de seguridad, abordan un avión con destino a Madrid, España. El viaje, que durará dos semanas, también contempla visitar Italia, Austria, República Checa y Alemania.

Christian Lucero Villarreal, director de la Escuela, se sienta en primera clase por las próximas trece horas de viaje. En el mismo avión viajan otros 14 funcionarios a cargo de la delegación, quienes, junto con Villarreal, recibirán más de $43 millones de pesos en viáticos; es decir,  cerca de $3 millones para cada uno, por los trece días de viaje en Europa, según lo indica el documento solicitado mediante Transparencia.

Durante el segundo mandato de la expresidenta Michelle Bachelet, la Policía de Investigaciones (PDI) realizó 17 giras académicas al extranjero financiando parte de ello con recursos del Estado, como se lee en las órdenes de compras en Mercado Público y los documentos obtenidos.

Europa es el destino más visitado. España, Francia, Italia y Alemania son los países que se repiten año a año por la institución. Cuando se trata de viajar por América; México, Argentina, y Panamá son los lugares más recurrentes.  

La investigación de Contraloría

El 20 de noviembre de 2017, la Contraloría General de la República emitió un informe, en el que se constataba que la PDI había pagado más de $954 millones por gastos de dos giras de estudio realizadas en 2016, una por la Escuela de Investigaciones Policiales Presidente Arturo Alessandri Palma (ESCIPOL), y la otra, por la Academia Superior de Estudios Policiales (ASEPOL), institución destinada a la formación de los “futuros líderes” de la policía, según señala la página de la institución.

Para Contraloría, el problema son los montos gastados y los itinerarios de las giras. El informe fue categórico al establecer que los viajes no tenían relación con los objetivos institucionales de la Policía de Investigaciones. “Los programas y cronogramas de ambos viajes dan cuenta de visitas a lugares turísticos y culturales, los cuales tuvieron escasa relación con actividades vinculadas a la formación de futuros oficiales policiales o que fueran necesarias para su perfeccionamiento”, se lee en el documento (ver informe).  

A través de esta investigación, se constató que lo cuestionado por el ente fiscalizador se repite cada año en las giras de estudios del cuerpo policial.

Las giras del placer

Hoteles de cuatro estrellas o más, city tours, visitas panorámicas con un guía de habla hispana, museos y grandes atractivos del viejo continente, caracterizan año a año las giras de estudio de los tres centros educativos de la PDI: la Escuela de Investigaciones Policiales (ESCIPOL), el Centro de Capacitación Profesional (CECAPRO) y la Academia de Estudios Superiores (ASEPOL), según los contratos obtenidos por Mercado Público.

El artículo 148 del Estatuto de Personal de la PDI, promulgado 1980, establece que el organismo “podrá disponer la ampliación de conocimientos profesionales y culturales de los alumnos egresados de los últimos cursos del Instituto Superior y de la Escuela de Investigaciones, mediante conferencias, foros, publicaciones, ciclos especiales y viajes de estudio en el país o al extranjero, de acuerdo con los fondos que se consulten para tales efectos en los presupuestos respectivos”. Sin embargo, en esta investigación se revela que las giras organizadas por dichos organismos cuentan con un itinerario con escaso aspecto formativo o educativo.

Conocer la Torre de Pisa, el Coliseo, la Torre Eiffel, el Museo del Louvre son algunas de las actividades que se han realizado entre 2014 y 2017 en las giras de los estudiantes de la ESCIPOL, según la información recabada vía solicitud de Transparencia.

El CECAPRO también se encuentra en una situación similar. Por ejemplo, en 2014 los graduados fueron a Buenos Aires. De los 8 días de viaje, los únicos destinos académicos fueron la Embajada Chilena, Choferes Custodios y la Interpol. Al año siguiente en el mismo destino, visitaron el Consulado chileno, la Interpol y la Policía Federal Argentina. En ambos casos dichas actividades se realizaron junto a otras de carácter no oficial, tales como: visitar el Museo Nacional de Cera, la Feria San Telmo, el Puerto de Frutos de Tigre, entre otras. (ver itinerarios)

La ASEPOL continúa la tendencia de sus escuelas menores. Según el informe técnico de la gira 2015, la finalidad de la Gira Académica del Curso de Oficial Graduado en Investigación Criminalística es que los oficiales “incrementen su visión acerca del desarrollo de la actividad policial a nivel internacional, generen vínculos de intercambio y colaboración mutua con Directivos-Policiales Extranjeros” (link al informe). Sin embargo, en nueve de los quince días de viaje los asistentes contaron con las tardes libres para recorrer las ciudades, según consta en el itinerario terrestre realizado por la agencia Viajes Transvia (ver itinerario).

Las actividades turísticas son un patrón que se ha repetido durante los cuatro años analizados. Se solicitó vía Transparencia acceso a los documentos que respaldan los viajes y se descubrió que cada gira contempla tres o cuatro actividades catalogadas como oficiales por la institución.

Fuentes cercanas a la investigación de Contraloría, señalan que la gravedad se debe a que los fondos públicos no pueden financiar viajes de placer, de turismo o culturales y pese a que las giras son contempladas para la formación cultural de los aspirantes, todas las actividades deberían estar vinculadas a la institución.

Los millonarios viajes
Para financiar las giras académicas, la Policía de Investigaciones utiliza un sistema de recursos mixto, es decir, algunos provienen de sus aspirantes, otros del Estado, y otros, de fondos internos de la institución.

El presupuesto considera el traslado, la alimentación, el hospedaje y los viáticos para cada uno de los funcionarios a cargo y un aporte monetario para cada estudiante. Según los informes jurídicos y presupuestarios elaborados por cada escuela, disponibles en la licitación de Mercado Público, solo en 2014 los tres centros gastaron $958 millones para financiar las giras de estudio.

La más costosa fue la realizada por la ESCIPOL, que con 290 alumnos tuvo un costo total de casi $886 millones. Por otra parte, la ASEPOL ocupó $57 millones de las arcas fiscales para cubrir parte de los gastos de sus giras de estudios compuesta por 68 oficiales. Mientras que CECAPRO gastó más de $15 millones en el viaje que contempló 8 días por Buenos Aires, Argentina

Además, las tres escuelas entregaron viáticos a los funcionarios a cargo en cada gira de estudio, sumando más de $48 millones para los 19 oficiales que acompañaron a los aspirantes, según los documentos obtenidos por Transparencia. (link)

En 2015, la PDI realizó cuatro giras de estudios para conocer Florencia, París, Madrid, Praga, Cancún, Quántico, Buenos Aires, entre otras ciudades. Dos de las giras fueron realizadas por la ESCIPOL, la primera de ellas compuesta por 215 miembros del Curso Oficiales Policiales Profesionales y la segunda, por 301 integrantes de la gira Oficial Policial de Línea. Cada una de ellas custodiada por 10 y 21 funcionarios, respectivamente, desembolsando un total de $972 millones de pesos en gastos generales y viáticos para dichos funcionarios.

Por otra parte, la ASEPOL gastó más de $78 millones en su gira por Europa y el CECAPRO gastó más de $23 millones en Argentina, según indican los documentos anexos de Mercado Público y los obtenidos vía Transparencia (revisa los documentos aq).

Las respuestas a una solicitud de Transparencia realizada para esta investigación indican que, durante 2016, las tres escuelas realizaron nuevamente giras de estudios. A Europa se sumó Montevideo, Uruguay, que fue visitada por el CECAPRO. En total, las tres escuelas gastaron  más de $998 millones (ver los documentos). Mientras que en 2017, Ciudad de Panamá, Roma, París, Ámsterdam y Madrid, fueron algunas de las ciudades visitadas con costos similares a años anteriores.

La caja no cuadra

La modalidad mixta de financiar las giras generó cuestionamientos por parte de Contraloría. Los recursos que habrían sido catalogados como fondos internos por la PDI no corresponderían a esta categoría, considerando que, a lo menos, el 94% de lo declarado por la institución no se ajustaba a la definición. (ver resolución)

Según fuentes de la Contraloría, los fondos internos son sólo los bonos o aportes que provienen de sueldos o asignaciones de los aspirantes, es decir, son recursos privados que no deben ser mezclados con los públicos, tales como matrículas, mensualidades y cauciones.

Dicha mezcla ya había sido detectada en 2011, cuando la Contraloría objetó los gastos de la Escuela de Investigaciones Policiales, por la confusión institucional sobre lo que consideraron como “fondos internos”.

Por estas razones, el 23 de mayo de 2018 la Contraloría presentó la formulación del reparo, es decir, una demanda en el Tribunal de Cuentas con el fin de determinar las responsabilidades en el daño al patrimonio del Fisco.

Según los documentos del juicio en desarrollo, los funcionarios acusado son: Christian Lucero, exdirector de ESCIPOL y actual jefe de la división de Educación; Pamela Rojas, exjefa de la Sección Administrativa; Eduardo Rodríguez-Peña, exjefe de Logística; Fernando Vega, jefe de Finanzas, y Jorge de la Torre, jefe de Personal.

Las actas señalan que su responsabilidad se debe a su actuar negligente y conductas omisivas al no adoptar medidas para evitar perjudicar el patrimonio fiscal, pues “la aprobación sin corroborar que se ajustaran a los fines de la institución es causa directa del aludido daño”.

El proceso considera dos de las 18 giras, es decir, aquellas evaluadas en el informe del ente fiscalizador. Por la gira realizada en 2016 de la ESCIPOL y de confirmarse su culpabilidad, Lucero y Godoy deberán pagar conjuntamente más de $878 millones, mientras que Vega y de la Torre desembolsarían más de $56 millones. Paralelamente, por la gira efectuada por la ASEPOL en el mismo año, Lucero, Godoy y Rodríguez pagarían un total de $54 millones.

La PDI respondió con un escrito de “reconsideración” enviado a Contraloría, argumentando que las giras de estudio forman parte del Plan de Modernización, “siendo necesarias para ampliar el conocimiento profesional y cultural de los funcionarios”. Con respecto a los fondos internos, insiste en que las matrículas deben considerarse parte de este item, “por ser ingresos complementarios a lo fiscal”.

La PDI declinó entregar su versión sobre esta investigación a las autoras.

(*) Este reportaje fue realizado como proyecto final en el curso Taller de Periodismo Avanzado, impartido por Paulette Desormeaux, en la Facultad de Comunicaciones UC.