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Mundo

8 de Mayo de 2019

“Señal nefasta”: Indignación por cierre de investigación alemana contra exmédico Colonia Dignidad, Hartmut Hopp

Jan Stehle, politólogo del Centro de Investigación y Documentación Chile-América Latina en Berlín, calificó de "momento muy duro" la decisión de la Fiscalía, porque "se cierra la última investigación que había abierta ante la Justicia alemana contra uno de los principales responsables de Colonia Dignidad". La decisión "manda una señal nefasta a las víctimas", que se sienten "indignadas" y "abandonadas completamente" por serles negada justicia, al tiempo que "fortalece el papel de los victimarios", criticó.

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El cierre por falta de evidencias de la investigación abierta en Alemania por la Fiscalía de Krefeld contra el exmédico de Colonia Dignidad Hartmut Hopp, huido de Chile en 2011 tras ser condenado por complicidad en violaciones a menores en ese enclave alemán, ha sido recibido por las víctimas con indignación.

En declaraciones a Efe, Jan Stehle, politólogo del Centro de Investigación y Documentación Chile-América Latina en Berlín, calificó de “momento muy duro” la decisión de la Fiscalía, porque “se cierra la última investigación que había abierta ante la Justicia alemana contra uno de los principales responsables de Colonia Dignidad”.

La decisión “manda una señal nefasta a las víctimas”, que se sienten “indignadas” y “abandonadas completamente” por serles negada justicia, al tiempo que “fortalece el papel de los victimarios”, criticó.

“Para la Justicia alemana al parecer no existen los victimarios, solamente están las víctimas”, criticó.

Entre las víctimas existe “mucha frustración, resignación, pero también rabia” por el hecho de que la Justicia alemana no cumpla con “su deber de investigar, esclarecer y sancionar”, agregó.

Para Stehle, la Justicia alemana se ha limitado en estos siete años y medio a analizar la información que ha recibido desde Chile, sin hacer aporte propio alguna a esta instrucción abierta en 2011.

De hecho, recordó que las Fiscalías alemanas han estado investigando durante treinta años y criticó que jamás se llegara siguiera a un juicio criminal en algún tribunal, sino que todas las investigaciones se hayan sobreseído a nivel de fiscalías.

Para el experto, es un “fracaso total” y un “momento muy triste con el que se cierra y se confirma esta impunidad”, que ahora se perpetua, lamentó.

Según Stehle, Hopp es “sólo la punta del iceberg” y existen otras personas huidas de la Justicia chilena y afincadas en Alemania que “hoy en día se pueden sentir seguras que la Justicia alemana no los va a perseguir”.

La Fiscalía de Krefeld, por su parte, argumentó que “tras exhaustivas y prolongadas investigaciones” llevadas a cabo en colaboración con las autoridades judiciales chilenas, no hay “sospechas suficientemente fundamentadas” que permitan abrir una causa penal contra el exmédico.

Así, “tras agotar todos las líneas de investigación”, para la Fiscalía no existe confirmación para la acusación contra Hopp respecto a su participación en la desaparición de tres estudiantes en mayo de 1976 en Chile.

Tampoco hay confirmación para la Fiscalía de la complicidad del exmédico en los abusos sexuales contra menores cometidos entre 1993 y 1997 por el líder de Colonia Dignidad, el exsuboficial nazi Paul Schäfer, ni del delito de lesiones físicas graves por parte del exmédico por suministrar durante décadas psicofármacos sin prescripción médica a los habitantes del enclave alemán.

Stehle señaló que los representantes de las víctimas están estudiando ahora si recurrir la decisión de la Fiscalía de Krefeld.

Ya en septiembre pasado la Audiencia Territorial de Düsseldorf había fallado que la sentencia chilena contra Hopp no es ejecutable en Alemania por considerar que no existe “suficiente evidencia” de los cargos imputados.

Entre 1961 y 2005, en Colonia Dignidad, posteriormente llamada Villa Baviera, unas 300 personas que siguieron a Schäfer de Alemania a Chile fueron sometidos a trabajos forzados, castigos y manipulación mental, a lo que se suman los abusos sexuales cometidos contra menores.

Colonia Dignidad, situada a unos 300 kilómetros de Santiago, sirvió además de centro de torturas de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), la policía secreta del dictador chileno Augusto Pinochet, y se estima que más de cien opositores al régimen fueron asesinados en el recinto y constan todavía hoy como desaparecidos.

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