En un aeropuerto de Estados Unidos un carro se volvió loco, ninguno de los trabajadores lo podía parar, incluso tuvo que llegar uno de los empleados con otra máquina para destruirlo y detenerlo. Ve el video aquí.
En un aeropuerto de Estados Unidos un carro se volvió loco, ninguno de los trabajadores lo podía parar, incluso tuvo que llegar uno de los empleados con otra máquina para destruirlo y detenerlo. Ve el video aquí.