Agencia Uno

La tía “Baila Pikachú” recibió perdigón durante la marcha del 8M

Giovanna Grandón dice sentir molestias en su pie, tenerlo morado e hinchado. Le recomendaron reposo y no trabajar, pero no puede hacerlo porque para ella los niños no pueden esperar. Según ella, el impacto del perdigón vino de Carabineros.

La mujer detrás del “baila Pikachú”, Giovanna Grandón (44), se encontraba en Plaza Dignidad manifestándose durante la marcha por el 8M en conmemoración por el Día de la Mujer.

En dicha protesta, la tía “Baila Pikachú” acusó que recibió un perdigón en el pie por parte de Carabineros.

Según una entrevista del diario La Cuarta, Giovanna llegó a las 11:30 a la marcha con sus sobrinas de 11 y 14 años, además de su hija que está embarazada. A pesar de los 30 grados que habían, la “tía del furgón” como le dicen a diario a Giovanna, dice soportar el calor: “Mira, el calor lo soporto y voy a seguir en esto hasta que cambiemos en algo la desigualdad. Me iba echando agüita con una toalla mojada, además me hidrataba con botellas de agua a través del cuello del traje. La gente igual me iba regalando agua en el camino”.

Perdigón

La mujer no logró terminar su recorrido programado: desde Plaza Dignidad hasta la calle Echaurren, tuvo que parar cerca de La Moneda luego de que efectivos policiales tiraran gases lacrimógenos.

Volvió a la calle Ramón Corvalán, donde tenía estacionado su furgón escolar. Ahí fue donde recibió un perdigón por parte de Carabineros: “Lanzaban lacrimógenas y justo llegaron rescatistas, esos de cascos blancos. Nos empezaron a tapar, nos agachamos y de repente siento el perdigón en el talón. Llegué a zona segura cojeando y con la mitad del traje”.

Grandón dijo que no es primera vez que le pasa, recuerda cuando el carro lanzaaguas la botó en diciembre: “me pasó una bomba lacrimógena cerca del cuello, si no me doy vuelta, no la estoy contando. De reojo vi el proyectil”, declaró. 

Respecto al perdigón, dice sentir molestias en su pie y tenerlo morado e hinchado, “El domingo tomé paracetamol y hoy me dolía tanto en la mañana que tuve que ir al Cesfam. El miércoles tengo control. Me recomendaron reposo pero no me queda otra que trabajar, porque los niños no pueden esperar”.

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