Candidata solitaria: La mujer que compite por la presidencia del Colegio de Ingenieros

Emma Durán lleva más de tres décadas trabajando en el Ministerio de Obras Públicas y ha desarrollado una trayectoria como dirigenta gremial. Ahora compite en una lista sin acompañantes para ser la primera presidenta del Colegio de Ingenieros. A su juicio, ser ingeniera comercial y mujer le ha restado visibilidad en su candidatura.

Desde el próximo lunes 24 de agosto y hasta el sábado 29 se realizarán las votaciones para elegir la nueva directiva del Colegio de Ingenieros. Los sufragios se emitirán a través de la plataforma EVoting. Hay tres listas postulando para dirigir la entidad por los próximos dos años. 

La lista A1 está compuesta, entre otros, por Fernando Agüero (expresidente de la Sofofa), Raúl Alcaíno (exalcalde de Santiago) y Fernando Echeverría, quien además de haber presidido la Cámara Chilena de la Construcción fue Intendente de Santiago y ministro de Energía en el pasado gobierno de Piñera. El grupo que integra la lista A2 es encabezado por Vicente Caruz (ex controlador del Banco del Desarrollo) y Juan Carlos Latorre, exdiputado DC. La tercera lista inscrita en estos comicios tiene una única integrante, que quiere convertirse en la primera mujer en liderar la entidad: Emma Violeta Durán.

Ella es funcionaria del Ministerio de Obras Públicas (MOP) desde 1988 y ha tenido una larga trayectoria sindical. El mismo año que entró a trabajar se inscribió en la Asociación Nacional de Ingenieros de Obras Públicas (ANIOP): dice que allí encontró que podía “ayudar desde dentro a los colegas”. Hoy es la segunda vicepresidenta de esa organización; y ahora aspira a influir en la actividad gremial desde otro nivel, como cabeza del Colegio de Ingenieros. 

Emma entró al Colegio de Ingenieros hace unos ocho años y desde 2016 ha sido electa por dos periodos como Consejera de especialidad Comercial y Control de Gestión y Consejera Zonal Metropolitana. Durante este tiempo, explica, impulsó una unidad de administración pública, que busca potenciar la discusión de temas sobre políticas estatales y fortalecer la relación del colegio con proyectos públicos. 

Conversando con una amiga consejera ella me dijo: “¿Y por qué no te presentas sola?” Pensé cinco minutos y lo encontré una idea maravillosa. A lo mejor no gano, pero la posibilidad de visibilizar esta idea era mucha.

¿Cuándo decidió ser candidata a la presidencia del Colegio de Ingenieros?

-En la elección de 2018 para la lista nacional yo iba por el sector que, a mi juicio, tiene una visión más innovadora, la que hoy encabezan Latorre y Caruz. En ese entonces, propuse dentro de los objetivos potenciar la unidad de administración pública, porque en el colegio hay especialidades integradas por personas con mucha experiencia; y en el fondo, quería que se involucraran más en las políticas públicas. La moción no alcanzó los votos suficientes y sentí que tenía que ser yo quien la defendiera, porque entre los integrantes de la lista había muy poca experiencia en administración pública. En ese momento le dije a todo el mundo que la próxima vez iba a ser candidata para consejera nacional.

Y llegaron las elecciones de este año…

– Claro, pero cuando llegó el momento de hacer las listas, no había espacio para mí. Podría seguir intentándolo postulándome nuevamente al Consejo Metropolitano, pero no iba a lograr nada, sólo seguiría en lo mismo. Conversando con una amiga consejera ella me dijo: “¿Y por qué no te presentas sola?” Pensé cinco minutos y lo encontré una idea maravillosa. A lo mejor no gano, pero la posibilidad de visibilizar esta idea era mucha.

¿En qué se diferencia su propuesta de la de los otros candidatos?

-Soy la única que habla de resiliencia y de ayudar a los asociados y a los trabajadores a abordar ese ámbito. Aparte de eso, yo enfatizo en que el colegio se involucre y participe en las políticas públicas y en la defensa de los ingenieros del Estado. Es distinta a la propuesta que ellos hacen respecto a que participen de los temas y citan códigos de aguas y temas muy puntuales que son técnicos. 

Crédito: Archivo personal.

El domingo pasado, un diario informó sobre las elecciones del Colegio de Ingenieros, pero usted no salía ni mencionada. ¿Cómo se sintió?

-Me pregunto aún si eso pasó por ser mujer, por ser ingeniera comercial y no civil, o si fue porque yo llevo una vida de funcionaria y no política como los que sí salieron nombrados. Sólo mencionaron a las otras dos listas, donde todos ellos son muy poderosos, tienen lucas, una alta reputación y son muy conocidos.  Me sentí incómoda por eso, porque a pesar de que estamos en el 2020, en el siglo XXI, nos siguen invisibilizando a las ingenieras civiles y comerciales. 

¿Cuál fue su reacción al respecto?

-Me enojé. Me hice muchas preguntas: ¿Será porque soy mujer? ¿Será porque soy ingeniera comercial? ¿Será porque mi vida ha sido de funcionaria pública y no política? Muchas preguntas nacieron en mi cabeza.

EL FACTOR GÉNERO

¿Cómo es ser mujer en un rubro donde predomina el género masculino?

– Uff, fíjese que por más de 20 años fui la única mujer en ANIOP. Le puedo asegurar que es muy difícil que te escuchen. Además, en algunos aspectos cuesta que te entiendan, porque la mirada femenina aborda y valora ángulos que muchas veces la masculina no se da cuenta.

“Me enojé. Me hice muchas preguntas: ¿Será porque soy mujer? ¿Será porque soy ingeniera comercial? ¿Será porque mi vida ha sido de funcionaria pública y no política? Muchas preguntas nacieron en mi cabeza”.

 ¿Ha sentido eso durante su candidatura?

-El tema de género me hizo ruido después de presentarme en la lista, porque me di cuenta de que era invisible para muchos por el hecho de ser mujer. Cuando apareció el reportaje del diario, noté que no ven la tercera lista, no ven a la mujer. Lo viví y fue heavy, porque yo quería mandar un mensaje. Yo dije “si no salgo, por último mando el mensaje y así la gente se va a sensibilizar”, pero cuando me veo invisible por el sistema, dije “¿a quién le hablo, si nadie me ve? Tenía que revertir eso de alguna manera, así que hablé con el editor del diario para que me explicara por qué había pasado eso. 

¿Qué explicación le dio?

-Que no sabía que existía la tercera lista y cuando entrevistaron a las personas ninguno lo dijo. 

¿Ha habido antes otras candidatas mujeres?

-Nunca. Uno de los requisitos que tiene el colegio es que la persona que lo presida tenga una entrega al cien por ciento, que financie sus propios gastos, porque es un cargo ad honorem y que prácticamente deje de trabajar. Eso es difícil para las mujeres, porque nos ha costado ganar las lucas. La situación económica de las mujeres es distinta a la de los varones que han sido gerentes. 

“El tema de género me hizo ruido después de presentarme en la lista, porque me di cuenta de que era invisible para muchos por el hecho de ser mujer. Cuando apareció el reportaje del diario, noté que no ven la tercera lista, no ven a la mujer”.

CIVILES VS. COMERCIALES

Actualmente, el presidente del Colegio de Ingenieros es Arturo Gana, quien fue electo en 2018 y cuyo período termina en septiembre próximo. Gana fue el primer ingeniero comercial en presidir el gremio.

Emma Durán, que también es ingeniero comercial, dice que dentro de la institución gremial se siente la diferencia entre ser civil o comercial: “Se siente muchísimo, porque nuestras mallas son muy diferentes. La malla civil es muy dura, recién ahora están entrando habilidades blandas. El ingeniero civil salía sin la preparación de trabajar con personas, porque trabajan con recursos. Para ellos, las personas eran recursos. Nosotros vamos más allá de lo computacional y de la herramienta. Estamos preparados con habilidades blandas y eso nos hace complementarios y diferentes”.

¿Cree que ser comercial le ha jugado a favor o en contra?

-En el Colegio me ha jugado en contra, porque si yo hubiese sido civil hubiera llegado mucho mejor a los civiles que toman las decisiones. 

¿Qué diferencia podría haber entre una presidencia liderada por un ingeniero civil y la de un comercial?

-Yo he notado la diferencia con Arturo Gana; no sé si el resto, porque los consejos nacionales eran una guerra fría con él. Le costaba mucho generar frutos. Por otro lado, él dio validez y crédito al plan de desarrollo del colegio que se inicia con el consejo de especialidad comercial y después crece hasta formar una comisión de desarrollo; es un trabajo que lleva 6 años. Era evidente que el colegio tenía que mejorar sus procedimientos y actualizarlos, porque son muy antiguos y tienen que ser con una mirada a futuro. Que él fuera ingeniero comercial nos ayudó a que eso se hiciera en el colegio, pero costó mucho.

CANDIDATA

¿Cómo siente que ha sido su candidatura hasta ahora?

-Creo que al principio me miraron muy débil. Era como “ahhhh va ella, mujer y comercial”. Creo que por eso ni siquiera piensan que existo hasta ahora. Nunca me vieron con fortaleza para mover la lista de una. Era como la loca que estaba presentándose sola, no sé. Yo me sentí invisible. Creo que en eso influye el hecho de que sea comercial y que sea mujer. 

¿Cómo cree que le irá? 

-Creo que me va a ir bien, voy a estar en la mesa del consejo nacional. Ahora me siento más cuidadosa. A mí me llegaron invitaciones de los otros candidatos pidiéndome mi voto, yo no lo puedo creer todavía. O sea, ¿cómo tan descuidados? ¿Cómo me pueden pedir mi voto si yo tengo mi propia lista y voy sola? ¿De qué estamos hablando? No están viendo a la persona, están viendo su ombligo. 

A mí me llegaron invitaciones de los otros candidatos pidiéndome mi voto, yo no lo puedo creer todavía. O sea, ¿cómo tan descuidados? ¿Cómo me pueden pedir mi voto si yo tengo mi propia lista y voy sola? ¿De qué estamos hablando? No están viendo a la persona, están viendo su ombligo. 

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