Agencia UNO.

Caso de ciudadano boliviano que falleció en Calama: testigo acusa que carabineros habrían golpeado a la persona en el suelo con botellas de agua

Luego de que durante la tarde de este martes se encontrara muerto a un ciudadano boliviano un sitio eriazo de Calama, comenzaron a surgir nuevos testimonios, donde se asegura que los carabineros imputados habrían golpeado al sujeto mientras se encontraba moribundo en el suelo.

Durante la jornada de ayer martes, el Ministerio Público abrió una investigación por los hechos ocurridos en un sitio eriazo, ubicado al costado del edificio del Servicio Médico Legal (SML) de Calama, lugar donde un extranjero habría sido dejado moribundo por dos carabineros.

Hasta el momento hay dos uniformados imputados, que ya fueron parte de una audiencia de control de detención, donde la Fiscalía de Calama decidió no formalizar y solicitar al Juzgado de Garantía de esa comuna la ampliación de la detención.

Lo anterior, porque esperan peritajes claves para determinar qué fue lo que pasó entre la víctima boliviana y los dos sujetos.

A pesar de que el organismo público aún no expone los hechos, ya existen datos ligados a la denuncia telefónica que realizó ante la PDI de Calama un guardia del SML que, según consigna La Tercera, fue el hecho que activó una investigación por parte del Ministerio Público.

La reconstrucción de los hechos

Según relata el medio antes citado, todo comenzó a las 13.00 del martes, cuando una vecina de Calama llamó al 133 de Carabineros denunciando que había una persona que estaba provocando molestias en la vía pública.

La denunciante aseguraba que había un sujeto que estaba haciendo escándalo y otras acciones que perturbaban a los habitantes del lugar. La llamada quedó registrada en la Central de Comunicaciones de Carabineros.

Y así fue como se activó un procedimiento policial en el que fue designado el cabo segundo de Carabineros, Andrés Navarro Pulgar, y el carabinero, Ilton Zambrano Marín. Ambos funcionarios activos de la dotación policial de la 1a Comisaría de la policía uniformada de Calama.

Los dos efectivos acudieron hasta el lugar en el retén móvil identificado con el código 6959. Hasta ahora, según información de la fiscalía de Calama, ellos son los únicos imputados del caso.

El testimonio de los carabineros

Según el testimonio de los dos carabineros, cuando llegaron al lugar se dieron cuenta de que la persona que estaba causando las molestias presentaba signos de haber sido golpeado.

En ese momento no sabían el origen de esas lesiones y además se percataron que el sujeto estaba presuntamente bajo el efecto de alguna droga o sustancia alucinógena.

Luego de conversar con él, lo subieron al auto policial. Una vez adentro, según declararon los dos imputados, la persona les habría manifestado que no quería que lo llevaran a un centro asistencial a constatar lesiones: “No quiero ir al hospital, llévenme a mi ruco”.

Su “ruco” era una carpa emplazada en un sitio eriazo al costado del SML, donde vivía junto a personas en situación de calle. Según consta en el testimonio de los imputados, lo dejaron en el lugar que la víctima había indicado.

Lo que el guardia del SML vio

En contraste con la declaración de los dos carabineros, un testigo protegido de la causa, que sería uno de los guardias del SML, aseguró ante la fiscalía que los carabineros al bajarse del carro dejaron a la víctima en el suelo, en mal estado, y luego lo golpearon con unas botellas de agua.

Sin embargo, de confirmarse la veracidad esta versión, ninguno de esos golpes habría sido de tal magnitud como para causar alguna lesión mortal.

Según asegura, el testigo llamó a la PDI para constatar el hecho y luego de unos minutos, los detectives llegaron hasta el lugar.

El fiscal del caso, Raúl Marabolí, relató en la audiencia de formalización que la persona estaba “en condiciones críticas” y que los funcionarios de la PDI no lo pudieron mover “por la gravedad” en la que se encontraba. 

Por eso llamaron al Samu de la ciudad, pero la ambulancia tardó mucho en llegar y la víctima falleció en la espera. Justo antes de su deceso, pudo identificarse con los detectives y les dijo que su nombre era Jaime Veizaga Sánchez, de nacionalidad boliviana.

Dados los antecedentes, el Ministerio Público solicitó la ampliación de la detención por el máximo de tiempo permitido o hasta que llegue la autopsia de la víctima y del informe toxicológico. Ambos peritajes serán realizados por médicos de Antofagasta, ya que los funcionarios del SML de Calama son denunciantes en el caso.

Los peritajes serán definitorios

Para determinar la calificación jurídica de los hechos, el resultado de esos informes serán fundamentales, ya que permitirán establecer las lesiones que tenía la víctima, la fecha en que se habrían cometido, ya que existe la posibilidad de que haya tenido golpes previos y su causa de muerte.

Además, se espera dilucidar si había consumido droga y la relación que podría existir de esta eventual sustancia en su fallecimiento.

Según señala La Tercera, el escenario para los dos imputados no es fácil, ya que existe una alta probabilidad de que tengan responsabilidad penal en los hechos. 

Una de las opciones más probables es que ambos sean formalizados por el delito de homicidio por omisión, una figura penal que se le imputa a personas que, por su función, están en posición de ser garantes.

En este caso, los dos funcionarios de Carabineros que, en pleno procedimiento policial, optaron por no llevar a una persona a constatar lesiones a un hospital, pese a evidenciarse un mal estado, constataría como homicidio por omisión.

Sin embargo, la defensa de los uniformados adelantó que tienen “una teoría del caso distinta a la manifestada por el Ministerio Público”, la cual van a presentar en la próxima audiencia.

Mientras tanto, los dos policías imputados seguirán detenidos y, a solicitud de la defensa, estarán hasta la próxima audiencia en la 1a Comisaría de Calama.

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