Catalina Velasco, bióloga marina: “Sentir que la gente se acerca al océano gracias a lo que haces, vale la pena”

La también investigadora y comunicadora científica, Catalina Velasco, conversó con The Clinic sobre cómo su amor por el mar la motivó a educar a las personas sobre su importancia y cuidado, un trabajo desafiante cuando el financiamiento escasea en el mundo de las ciencia.

Cuando Catalina Velasco (29) tuvo que escoger su futura carrera tenía claro que quería viajar y descubrir el océano. Sabía que convertirse en bióloga marina no era un camino fácil debido a las dificultades de financiamiento que tiene la ciencia en el país, pero las ganas por sumergirse y estudiar en el generoso mundo acuático que ofrece Chile fue más fuerte.

Si en el océano Catalina se ve rodeada de organismos marinos, en tierra la acompañan Laika y Schrödinger, su perrita y su gato. En 2017 fundó la organización Mar y Ciencia, dedicada a la comunicación científica, una disciplina desde donde busca que la gente se enamore del mar.

Su currículum no se detiene ahí. Además Catalina Velasco es investigadora de Fundación Meri, está cursando un doctorado en Ciencias Antárticas y Subantárticas en la Universidad de Magallanes y en 2021 sacó su primer libro Vida sumergida: Por qué necesitamos el océano (La Pollera).

Catalina Velasco.

Cuando se trata de hobbies, el océano también es protagonista: Catalina Velasco bucea y realiza  fotografías submarinas. “Me sentía muy afortunada por poder estar bajo el agua viendo esos ecosistemas tan maravillosos, esas especies. Quería mostrárselo al resto del mundo”, cuenta. Aunque advierte que es un pasatiempos, que no lo hace de manera profesional, pese a que realizó un curso en Tailandia financiado por nada menos que National Geographic.

Si bien la bióloga marina cuenta con hitos importantes en su carrera, confiesa que no ha sido fácil dar pelea a uno de sus mayores desafíos: ella misma. Dice que el síndrome del impostor a veces se ha transformado en su enemigo, pero la posibilidad que la gente pueda conocer sobre el océano gracias al trabajo que ha desarrolla, la vuelve a poner en tierra firme:

“La gente te agradece el aprender algo nuevo sobre el océano. Sentir que la gente de verdad se acerca al océano gracias a lo que tú haces, al final hace que todo valga la pena”, dice Catalina.

¿Cuáles son las principales dificultades con las que te has encontrado en el mundo de la ciencia?

El financiamiento es complejo. Cuando tienes que estar luchando por los fondos. En la academia siempre tienes que estar luchando por los fondos. Para qué hablar de la educación ambiental y la comunicación científica, que es lo que más me gusta, pero es lo que tiene menos financiamiento. Tenemos que estar compitiendo por los fondos todo el año. 

¿Qué significa para ti ser una mujer científica?

Yo creo que es un rol muy importante el que tienen las mujeres científicas. El ser una figura para niñas y jóvenes y que ellas puedan decir “yo también puedo” porque en este momento debemos visibilizar el rol de las mujeres en ciencias. Es una deuda que tenemos. Se está trabajando en eso, tal vez no tan rápido como nos gustaría, pero es necesario.

¿Cómo nace este interés por dedicarte también a la fotografía submarina? 

Fue algo que se dio un poco orgánicamente. Mi abuelo es fotógrafo, mi papá es fotógrafo de hobby y desde chica me gustó la fotografía.

La primera vez que empecé a sacar fotos estaba con una cámara compacta, era de apuntar y disparar solamente. Eran unas fotos horribles, verde, el organismo se veía borroso al fondo y me acuerdo que las fotos las saqué súper orgullosa. Después bueno, la práctica empezó ahí a dar sus frutos también. Cambié mi cámara y me pasé a una réflex, me compré el housing e hice el salto cuántico de equipo. Quería empezar a hacer mis fotografías y el apuntar y disparar no era suficiente. Quería hacer la composición, ajustar yo los diferentes parámetros, así que me cambié de cámara.

Catalina Velasco y su perrita, Laika.

¿Cuáles son los momentos en que sientes orgullo y autonomía sobre lo que haces? 

Yo siento que tengo autonomía sobre mi vida todo el tiempo porque todo el tiempo estoy haciendo lo que a mi me gusta hacer, estoy donde yo quiero estar. Escogí una carrera que me ha permitido hacer eso. En la carrera dije ‘quiero que la gente se enamore del océano de verdad’, siento que me he tomado esa misión personal, y creo que lo he estado haciendo. 

No siempre es tan perfecto como uno quiere, pero cuando se acercan estudiantes a decirte que quieren estudiar biología marina por ti o que llega una persona y te dice ‘muchas gracias porque conocí esta especie nueva y ahora le hablo a toda mi familia sobre el océano’ o ‘muchas gracias por alertar sobre estas problemáticas’, cuando te llega todo ese feedback, es como wow, vale la pena.

¿Cuál crees que es la importancia de acercar el conocimiento sobre los océanos a la gente?

En Chile somos un país oceánico, pero conocemos muy poco del océano. En el currículum escolar no hay casi nada. Entonces tomar ese rol y poder acercar un poquito el océano, que la gente se pueda maravillar un poquito con lo que tiene para contarnos el océano. El que también pueda conocer sus amenazas y cómo las personas puedan también contrarrestar esas amenazas, es algo que, pucha, quiero seguir haciendo siempre.



The Clinic Newsletter
Comentarios