Política
26 de Mayo de 2024¿A quién escucha el Presidente Gabriel Boric en el oficialismo? (y el deteriorado vínculo con Chile Vamos)
En su tercer año de administración, el Mandatario ha afinado con el pasar del tiempo a su equipo de colaboradores. La incorporación de ministros de mayor bagaje político, nuevos asesores comunicacionales y la predilección por ciertos referentes ha sido parte de la tónica del segundo tiempo. Por otro lado, la relación con Chile Vamos se ha debilitado. Pese que en el sector afirman que nunca hubo una relación directa con el jefe de Estado, existía una mayor coordinación con el timonel UDI, Javier Macaya, la cual se ha ido desgastando tras diferentes roces públicos.
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En la UDI tienen claro el momento en que se “cortó” el vínculo del Presidente Gabriel Boric con el timonel de la colectividad, Javier Macaya.
Porque hasta antes de eso, el senador tenía una línea directa privilegiada con La Moneda. Tanto así, que mientras se discutía cómo habilitar el segundo proceso constitucional hacia fines del 2022, ambos se sentaron a solas en el despacho presidencial para discutir e intentar destrabar algunos nudos críticos de dicha negociación.
El primer desgaste vino tras el robo de computadores en las oficinas de Desarrollo Social —con el exministro Giorgio Jackson aún a la cabeza de la cartera— y la dura carta de los diputados gremialistas contra el secretario de Estado más cercano a Boric.

¿La principal acusación de la misiva? “Estar directamente involucrado en el sospechoso robo de 23 computadores y una caja fuerte desde su ministerio”. Una imputación que le valió a los parlamentarios firmantes una multa que los penalizó con el 6% de su dieta.
Pero el quiebre más definitivo fue una crítica directa que le hizo el senador Macaya al Mandatario por sus paseos matutinos en bicicleta, en medio de la campaña por el “A favor” y el “En contra”.
“(Hay) una rabia, una frustración que ven los chilenos a un gobierno que, durante los Panamericanos, se dedicaban a bailar, andar en bicicleta, ver competencias deportivas, mientras habían asesinatos y secuestros”, dijo.
A los días, la respuesta del presidente Boric en el Encuentro Anual del Comercio no se hizo esperar. “Hoy, a las 6:30 horas subí el cerro y veía este edificio gigante (…). Lo subí en bicicleta… Espero que al senador Macaya no le moleste”, afirmó con cierta ironía.
Tras esos episodios, en Chile Vamos afirman que ha sido difícil establecer diálogos directos con el jefe de Estado. Distintos parlamentarios del sector expresan que existe descontento dentro de las bancadas principalmente por el actuar del Presidente. ¿La razón? Las interpelaciones públicas del Mandatario. “Tiende a tener una actitud infantil que ha complicado el diálogo”, afirman.
La relación se sostiene, aseveran, en ministros como el jefe de la Segpres, Álvaro Elizalde; el jefe de Justicia, Luis Cordero y la propia ministra del Interior, Carolina Tohá.
El segundo tiempo
Ese viraje (o distancia) del Mandatario en su relación con la derecha es parte de lo que ha marcado su estilo en el segundo tiempo de gobierno.
Aunque en los partidos del oficialismo afirman que la distancia que marcó con personeros como Javier Macaya obedece más a una confianza plena en el rol de jefa de gabinete que ejerce la ministra Carolina Tohá, a diferencia de su antecesora Izkia Siches.
Desde su llegada, Tohá asumió el rol de ser la ministra con mayor bagaje político. Y en los sucesivos cambios de gabinete, también se fueron integrando otras figuras como el mismo Elizalde —quien, al igual que Tohá, ya contaba con una experiencia ministerial— o el titular de Justicia, Luis Cordero. Y si bien este último es el menos político de esa tríada, y no es parte del comité político, es continuamente consultado ante cualquier embrollo que implique requerir alguna explicación legal.
El Mandatario por estos días termina de alistar su discurso con el equipo que compone el Segundo Piso: el jefe de asesores, Miguel Crispi; el jefe del equipo de políticas públicas, Leonardo Moreno; el jefe de contenidos, Manuel Guerrero, entre otros personeros. Los últimos dos se han integrado en el último año, acorde a los cambios que ha hecho el Presidente a su círculo de mayor confianza.
Eso implicó, por ejemplo, el ajuste total a su equipo de comunicaciones con la salida de la exjefa de prensa, Tatiana Klima, y su equipo; y el aterrizaje de la periodista Nicole Vergara: de plena confianza del Mandatario y antigua colaboradora suya en el equipo de su diputación.
Dentro del Segundo Piso ostenta un rol clave Macarena Huaiquimilla, quien se dedica —como lo definió el propio Boric en uno de sus discursos— a recordar “todos los compromisos que adquirimos”.
A nivel de Frente Amplio, sigue siendo muy ascendente el rol de la ministra de la Mujer, Antonia Orellana. Por el lado del PC, la ministra vocera Camila Vallejo es sindicada por los dirigentes del oficialismo como una de las consejeras de mayor confianza. El rol de Vallejo, además, se constituye como una evolución natural para complementar en parte el vacío que dejó Giorgio Jackson, tras su salida del gobierno y del país.
Si la triada juvenil ya no existe en La Moneda, la dupla compuesta por los exlíderes estudiantiles de la Fech no se puede desmantelar.
Otros nombres de confianza para Gabriel Boric son el subsecretario de Defensa, Ricardo Montero, con quien el presidente incluso fue al estadio a ver a la Universidad Católica. El exconvencional PS, antes llegar a La Moneda en agosto, mantenía una cercanía con el jefe de Estado, y en el cargo -de acuerdo afirman cercanos-, también se ha transformado en una voz de confianza del mandatario.
Ahora bien, en las colectividades advierten que a nivel de pensadores, desde La Moneda hay menos atención a “referentes” externos como Juan Pablo Luna o Kathya Araujo y una progresiva mayor cercanía a los análisis de las figuras de la exconcertación, como Eugenio Tironi.
Otra figura que se configura como un “referente”para Gabriel Boric es la expresidenta Michelle Bachelet, quien además mantuvo una fluida relación con todos los exmandatarios, salvo con Eduardo Frei. La cercanía entre ambos trasciende al espacio político y en redes sociales incluso se han publicado memes que destacan la figura protectora de la exmandataria.
Algo de esos chistes de internet son ciertos, ya que la cercanía entre ambos no necesariamente responden a críticas por parte de la exmandataria, sino más bien la relación se sostiene en base consejos en la gestión: “Ella está muy abierta a ser un aporte y a dar una mirada”, menciona un cercano a la exJefa de Estado.



