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El quiebre definitivo con Mara Sedini: las esquirlas que dejó en La Moneda su explosiva reaparición

La exvocera habló por 120 minutos en su reaparición pública tras dos meses de haber sido removida de su cargo por José Antonio Kast. No se guardó nada y terminó por abrir múltiples flancos en Palacio. Si bien en público desde el Gobierno evitaron referirse a este regreso, en privado sus declaraciones reabrieron heridas e indignaron a distintos miembros del entorno del mandatario. En La Moneda identifican tres momentos de la entrevista que quedaron grabados y marcaron un punto de no retorno: los cuestionamientos a la contención ofrecida por Pía Adriasola el día de su salida, la alusión implícita al jefe del Segundo Piso —a quien le atribuyó insultos que en el Gobierno descartan— y la atribución de un peso personal en el éxito de la campaña presidencial que en el equipo rechazan. Aquí, el análisis puertas adentro de su reaparición, los detalles del mensaje de "gobierno de los fomes", desmentidos y la nueva frase que se asentó en el oficialismo: “No hay muertos en política, excepto Mara Sedini”.

Sigue a The Clinic en Google News Por 26 de Julio de 2026
Ilustración Mara Sedini
Ilustración Mara Sedini
Ilustración: Sandro Baeza / The Clinic
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“Ese no soy yo”. Esa es la respuesta que durante esta semana habría dado Alejandro Irarrázaval a quienes le consultaron por unas de las acusaciones más incendiarias que realizó Mara Sedini en su reaparición pública tras dos meses de haber dejado La Moneda. “Díganle a esta niñita que no hable más y no hable tanta hue…”, fue el mensaje que la exvocera aseguró que le hicieron llegar en Palacio, donde las paredes “tienen oídos”, apuntando, sin decirlo, al jefe de asesores del Segundo Piso y una de las personas más cercanas al Presidente José Antonio Kast.

La entrevista de la actriz y periodista en el programa Sin Filtros no dejó indiferente a los funcionarios de La Moneda que esa tarde permanecían en sus oficinas o ya regresaban a sus hogares. Algunos siguieron los 120 minutos de conversación de principio a fin, mientras que otros optaron por abandonar la transmisión, molestos por el tenor de las declaraciones de quien, hasta hace poco, era una de las principales apuestas de la actual administración.

En el caso del Presidente, el martes había regresado a Palacio cerca de las 18.30 horas, tras un intenso despliegue en el norte del país por los estragos que dejó la emergencia climática. Según su entorno más cercano, sin embargo, no siguió la reaparición pública de su exsecretaria de Estado y solo conoció el contenido de la entrevista a través de reportes que recibió en los días siguientes.

Con todo, de inmediato el Gobierno definió el guion de no referirse públicamente a sus dichos y destacar que los temas relevantes eran otros, como el avance de la megarreforma o el sistema frontal.

Pero en privado no hubo nadie que no quedara indiferente. Una de las palabras más repetidas fue que esto se trató de una “deslealtad” al romper la reserva de cómo se toman las decisiones del Ejecutivo y ventilar con detalle conversaciones internas. Algunos, ponían como ejemplo lo inédito de que una exautoridad dé a conocer lo que se discutió al interior de un comité político entre ministros y el mandatario.

Manitos y abracitos: “Eso no tiene nombre”

En La Moneda identifican tres momentos de la entrevista que quedaron grabados y que, para varios en Palacio, marcaron el quiebre definitivo con Sedini.

El primer episodio —y el que, según distintas fuentes, más resquemor provocó en el Gobierno— fue su referencia a la primera dama, Pía Adriasola. El día del cambio de gabinete, ella se ubicó entre Sedini y Trinidad Steinert, la otra ministra removida, para contenerlas. “Creo que ese no era un momento para manitos y abracitos. Era un momento muy complejo y solemne, que había que pasarlo”, sostuvo la exvocera.

Si bien en sectores del oficialismo valoraron que Sedini no dirigiera críticas al Presidente, otros consideran que sus cuestionamientos a la actitud de Adriasola terminó por golpear también a Kast. “Eso no tiene nombre”, resume un cercano al mandatario.

“Si quieres ser leal con el Presidente, al decir eso ya no lo fue”, agrega un representante del Partido Republicano.

Pía Adriasola consolando a las ministras removidas por Kast el 19 de mayo pasado. Foto: Agencia UNO

En el círculo de Kast, no obtante, hay quienes se quedan con el cariño que existió entre ambas y ponen como ejemplo las distintas actividades en las que compartieron. Allí también subrayan que la exministra se preocupó de señalar que no pretendía que sus dichos fueran interpretados como una crítica a Adriasola.

“Gobierno de los fomes”, el estilo Irarrázaval y un matrimonio 

El segundo episodio que más repercutió en Palacio fueron las críticas dirigidas a Alejandro Irarrázaval. Sin nombrarlo explícitamente, Sedini apuntó en distintos pasajes de su conversación hacia uno de los colaboradores más cercanos al Presidente.

Uno de los comentarios que en La Moneda reconocen que efectivamente pronunció el jefe del Segundo Piso fue que este era el “gobierno de los fomes”.

“Este es el gobierno de los fomes. Nos vestimos fome, hablamos fome y respondemos fome”, relató Sedini que le había dicho “una de las tres personas” más poderosas de Palacio. Según su versión, ese mismo individuo también cuestionó su estilo y le planteó: “¿Eres actriz? Actúa”.

De acuerdo con una versión que circula en La Moneda, ese comentario fue realizado durante un matrimonio, en un contexto distendido y con la intención de ayudarla a mejorar su desempeño.

La idea en sí, que apuntaría a privilegiar la institucionalidad y no dejarse llevar por las emociones, fue defendida esta semana por miembros del Ejecutivo y miembros de los partidos oficialistas. “Quizás soy parte de los fomes”, dijo el ministro de Seguridad, Martín Arrau, mientras que la exministra Isabel Plá compartió en sus redes una imagen una imagen trucada en la que aparecía con la frase: “Nos gustan los fomes”. 

Alejandro Irarrázaval
Alejandro Irarrázaval, jefe de asesores del Segundo Piso. Foto: Agencia UNO

En esa línea, distintas fuentes de Palacio sostienen que hubo esfuerzos permanentes por apoyarla en sus vocerías y darle herramientas para superar las turbulentas primeras semanas de gestión, marcadas por una serie de traspiés. “Pero ella no escuchó”, resume un integrante del Segundo Piso. Otro dice: “Le tiramos un montón de salvavidas, pero no hubo caso”. Mirado en retrospectiva, distintos consultados dicen que tal vez faltó acompañar más a Sedini tras dejar La Moneda.

Donde existe un desmentido categórico es respecto de los insultos que Sedini aseguró haber recibido. En La Moneda descartan de plano que Irarrázaval haya sido quien pronunció esos improperios y sostienen que ese tipo de expresiones no forman parte de su lenguaje, menos aún al dirigirse a una mujer.

Sedini, ¿fundamental en la campaña?

Un tercer pasaje que también generó rechazo entre cercanos al Presidente fue la descripción que hizo Sedini sobre el rol que desempeñó en la campaña de José Antonio Kast, luego de, según su versión, haber sido sondeada por los comandos de Johannes Kaiser y Evelyn Matthei.

“Entré a la campaña y fue un cargo que me fui ganando con el equipo de Kast. Llegué ahí por mérito propio”, aseguró la exvocera.

Mara Sedini
Foto: The Clinic

Esa afirmación incomodó a quienes participaron del despliegue electoral republicano. “Es faltarle el respeto a todos”, comenta una persona que integró ese equipo. En ese círculo sostienen que Sedini cumplió una función específica, pero descartan que haya sido un factor decisivo en la campaña. “No fue la razón del triunfo”, resume otro de sus integrantes.

En el Partido Republicano recuerdan que los primeros acercamientos con Sedini surgieron cuando comenzó a evaluarse la posibilidad de pedirle que fuera candidata a diputada, una opción que, de todas formas, nunca estuvo entre las prioridades de la exvocera. “Tenía conocimiento, voz y fuerza”, explican.

Con su incorporación al comando, añaden en el partido, se buscó sumar una figura con ideas liberales que ayudara a “oxigenar” la imagen republicana y aportara un rostro femenino. Un papel clave en ese proceso lo desempeñó Cristián Valenzuela, director de contenidos y comunicaciones de La Moneda y uno de los principales colaboradores de Kast.

Cristián Valenzuela, director de contenidos y comunicaciones de La Moneda. Foto: The Clinic

Quienes conocieron de cerca ese proceso sostienen que Sedini logró ganarse la confianza del equipo del entonces candidato, aunque varios nunca la consideraron la persona indicada para asumir la vocería. Esas aprensiones —afirman hoy— fueron planteadas oportunamente, pero no prosperaron.

Antes de su llegada al gabinete, agregan, lo que más se valoraba de Sedini era su trato cercano, su tolerancia a la frustración y la ausencia de un ego que pudiera eclipsar el trabajo del equipo.

El episodio Apablaza y el supuesto “papelito”

De todos modos, hubo otros dos pasajes de la extensa entrevista que también generaron comentarios en Palacio.

Uno de ellos fue cuando Sedini responsabilizó a Presidencia de haberle entregado un “papelito” con la afirmación de que el exfrentista Galvarino Apablaza estaba “condenado” por la justicia chilena. Se trató de uno de los traspiés más comentados durante sus 69 días al frente de la Segegob.

“Presidencia me entregó un papel con la respuesta donde salía que Apablaza estaba condenado”, sostuvo la exministra.

Su versión reabrió una de las interrogantes que aún persisten en La Moneda. Hasta hoy, nadie ha sido responsabilizado públicamente por el origen de esa información errónea. Lo que sí descartan de manera categórica en Palacio es que haya existido el “papelito” al que aludió Sedini. “Nunca hubo papelito”, se recalca. Según distintas fuentes, lo que pudo haber ocurrido fue un intercambio entre integrantes del equipo de la Segegob y funcionarios de Presidencia, en el que se deslizó esa referencia equivocada.

Foto: Agencia UNO

En Palacio circulan distintas hipótesis sobre el origen de esa comunicación. Algunas apuntan a un miembro del equipo de comunicaciones, otras al Segundo Piso e incluso a la Avanzada Presidencial. Sin embargo, todas esas versiones son descartadas por fuentes de La Moneda.

Más allá de ese debate, varios en Palacio sostienen que Sedini debió advertir el error antes de emitir la declaración, por tratarse de un caso ampliamente conocido en la derecha, más dentro del gremialismo. “Es cultura general”, señalan, sobre todo para alguien que es periodista.

Entre los pasillos de La Moneda aún se recuerda la frustración que se instaló ese día en el equipo de la entonces vocera, luego de que medios como The Clinic advirtieran el error. Se trataba del mismo día en que la exvocera cumplió 41 años. “Es inentendible con la cantidad de abogados que tiene la Segegob”, recuerda un integrante del Ejecutivo.

Conformación de la Segegob y un futuro difuso

RN fue otro de los principales apuntados por Sedini durante su entrevista, nuevamente sin nombrarlos explícitamente.

La exvocera sostuvo que recibió presiones indebidas para instalar a figuras del partido dentro de la Segegob e incluso mencionó que hubo dirigentes que le advirtieron que de no hacerlo, la destruirían en los medios.

La frase fue catalogada en el oficialismo como una manera de no entender los códigos políticos dentro de la instalación de cualquier gobierno. Esa lectura, en todo caso, también es compartida por miembros de Palacio.

Ahí sostienen que en la etapa de conformación de equipos se le transmitió a Sedini que cambiara su estrategia en torno a los nombres propuestos para la Segegob. Para la División de Organizaciones Sociales, por ejemplo, ella manejó dos alternativas asociadas a la UDI y RN, decantándose por los primeros. No estuvo en los planes, en cambio, nominar a alguien del Partido Republicano, ancla del gobierno.

Foto: Agencia UNO

Recuerdan, además, que su equipo lo armó a plena libertad. Allí sumó nombres que la acompañaron durante su paso por Radio Agricultura, algo que molestó especialmente a Renovación Nacional.

Sedini, en ese contexto, acusó que de parte del oficialismo hubo un “sabotaje” contra su figura. Aunque también sostuvo que desde el propio Gobierno la tuvieron “amarrada” para no ser genuinamente ella. 

Esto último es descartado al interior de La Moneda, aunque también circulan versiones que la avalan y que ponen como ejemplo que se le entregaban minutas al filo del tiempo para salir a hablar ante los medios.

Como sea, si hay algo en lo que coinciden dentro de La Moneda es que lo que hizo Sedini fue una deslealtad y que esto marcó un quiebre definitivo con quienes la acogieron. “Es una lata, porque muchos le tenemos un cariño especial y con esto se nos cayó. No hay ninguna posibilidad de un regreso”, dice un miembro de la casa de gobierno.

Hay un comentario que durante finales de esta semana se extendió en círculos políticos y guarda relación con un viejo refrán: “No hay muertos en política, excepto Mara Sedini”.

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