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Opinión

7 de Julio de 2024
Foto: AgenciaUno

Columna de Gabriela Villalobos | Cuentas de electricidad: luz, zanahorias y garrotes

Por Gabriela Villalobos

La periodista Gabriela Villalobos debuta como columnista de negocios en The Clinic escribiendo sobre el alza en las cuentas de luz. "Era octubre de 2019, como cada año, correspondía realizar un ajuste en las cuentas de electricidad para reflejar de manera correcta cada costo. Pero al mismo tiempo las calles estaban revueltas", menciona. Por esta razón, se tuvieron que tomar medidas: "El gobierno temía un garrote desde las calles. Por lo mismo el ministro de ese entonces, Juan Carlos Jobet, estableció una fórmula para congelar las tarifas", escribe. Sobre el panorama de hoy, la periodista apunta: "El ministro Diego Pardow tuvo la ingrata tarea de hablar de un alza. La crítica es que no lo hizo de manera clara. La verdad es que salió a dar la mala noticia solo".

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Uno de los mantras más antiguos de la economía es el de la zanahoria y el garrote. Viene de una historia simple: para mover a un burro es necesario mostrarle comida (incentivo) o golpearlo (castigo). Cada política pública se mueve con ese racional. También la discusión sobre cómo suavizar el alza que tendremos en las cuentas de la luz. Esas que deben actualizarse para reflejar los costos de generar, transmitir y distribuir la energía desde una planta al enchufe de nuestros hogares. Las mismas para las cuales el Gobierno ahora amplió un subsidio para apoyar a las familias más vulnerables. 

Esta historia es casi tan famosa como la metáfora de los incentivos. Era octubre de 2019, como cada año, y correspondía realizar un ajuste en las cuentas de electricidad para reflejar de manera correcta cada costo. Pero al mismo tiempo las calles estaban revueltas y la consigna de los 30 pesos aparecía en cada marcha. Los 30 pesos eran el símbolo de un descontento social por el alza en el pasaje del transporte público.

Las cuentas de la luz iban a subir más que eso. El gobierno temía un garrote desde las calles. Por lo mismo el ministro de ese entonces, Juan Carlos Jobet, estableció una fórmula para congelar las tarifas. La apuesta era que los costos de generación iban a bajar por el ingreso de las energías renovables no convencionales.

“En diálogo con las compañías, esos ingresos se van a postergar en el tiempo, pero las compañías van a recibir los ingresos que están comprometidos en los contratos”, nos comentó Jobet en ese momento en una entrevista en radio Pauta. La curva iba a ser descendente, así que era cosa de aplanarla, acumulando una deuda que luego se pagaría al no bajar las tarifas al momento de la caída. El límite era de US$1.350 millones. La apuesta era arriesgada, pero el Gobierno la veía como segura. 

El problema es que vino una pandemia, un dólar que se disparó y una guerra que elevó los costos de los combustibles a nivel mundial. Una inflación casi descontrolada. La promesa de las renovables no se logró cumplir y, en política, permitir un alza parecía impensado. Llegó un nuevo gobierno. Nada más impopular que subir las tarifas eléctricas, sino pregúntenle a Argentina. El garrote seguía presente. Pero la deuda también, de manera creciente. El problema no eran los US$1.350 millones sino US$6.000 millones, si hablamos en la jerga de octubre de 2019. Al garrote ciudadano se le sumó el garrote privado. Las empresas exigían sus pagos.

No quedaba otra que transparentar la situación y establecer ayudas. Y esa tarea recayó en el ministro Diego Pardow. El mismo que tuvo que salir a dar explicaciones por el cuestionado plan de Gas para Chile. Él tuvo la ingrata tarea de hablar de un alza. La crítica es que no lo hizo de manera clara. La verdad es que salió a dar la mala noticia solo. Algo que no debe quedar sin ser reconocido con un aplauso de pie. Al anunciar el lunes la ampliación del subsidio nuevamente vimos su cara, pero aparecieron también el ministro de Hacienda Mario Marcel y el propio Presidente.  

Anunciar ayudas es popular. Pero también trae un nuevo problema, no solo para Pardow. Marcel tiene la difícil tarea de viabilizar las ayudas, trabajo que también está radicado en una mesa técnica.

Por ahora el gobierno ha planteado tres pilares para recaudar más dinero e ir en ayuda de la población más vulnerable. El primero es eliminar un subsidio que existe actualmente para los pequeños generadores, los que nacieron para incentivar las plantas cerca de las ciudades y descomprimir el sistema de transmisión. Pero eso solo vale para los nuevos proyectos, ya que no se pueden desconocer los contratos antiguos. ¿Es atractivo invertir en pequeñas plantas sin contar con apoyos? Desde el sector lo ven difícil. Y sin nuevos proyectos, tampoco hay ingresos. 

El segundo pilar es financiar las ayudas vía impuesto al diésel o al carbón. Acá otro desafío: la electromovilidad junto con el retiro de las centrales térmicas seguramente disminuirá la recaudación por ese ítem. Por último, está la propuesta de considerar el aumento en las arcas fiscales que implica justamente el alza de las tarifas vía más IVA. El gobierno cifra que todo esto permitirá recaudar en torno a US$320 millones, justo lo suficiente para triplicar por ahora los subsidios. En paralelo, se analiza eliminar un subsidio que existe actualmente para los pequeños medios de generación distribuida, los que nacieron para incentivar las plantas cerca de las ciudades y descomprimir el sistema de transmisión. Pero eso sólo debiese valer para los nuevos proyectos, ya que no se deberían desconocer los contratos antiguos. ¿Es atractivo invertir en pequeñas plantas sin contar con apoyos? Desde el sector lo ven difícil. Y sin nuevos proyectos, tampoco hay ingresos.

Es difícil realizar el cálculo si alcanzarán los pesos en el futuro. Si no es suficiente, se podría echar mano a la famosa redistribución del gasto o incluir año a año este ítem en el Presupuesto. La esperanza está puesta en la mesa técnica que debe entregar una propuesta en agosto. Algo que todos debemos agradecer, porque en septiembre parten las campañas electorales. Y los votos son una zanahoria podrida.

* Gabriela Villalobos. Editora y conductora de Pauta de Negocios y Mercado Central de radio Pauta.

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