Entrevistas
29 de Septiembre de 2024Tomás Vodanovic: “Hay gente que lo plantea, pero no hay ninguna posibilidad de interrumpir mi trabajo en Maipú por una fantasía presidencial”
El alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic (Frente Amplio), es categórico en descartar cualquier tipo de aspiración presidencial y plantea que sería una falta de respeto y una inmadurez con los vecinos de su comuna. Además, le hace un llamado a la derecha a ser autocríticos con el caso de la Universidad San Sebastián y dice que no tiene problemas con condenar las conductas de su sector. "No me siento cómodo compartiendo militancia con Catalina Pérez", sostiene.
Por Martín BrowneCompartir
Son las 13.00 horas del jueves 26 de septiembre. El alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic (Frente Amplio), está en su última jornada antes de congelar sus funciones por la campaña municipal.
“Perdona, no quiero ser pesado, pero por favor no me hagas posar”. La frase se la dice el sociólogo al fotógrafo de The Clinic, mientras camina por la municipalidad para dirigirse a la Plaza de Maipú. Y agrega: “Me cargan los políticos que posan como modelos”.
La frase es paradójica con la figura y la cantidad de fotos del físico del edil de Maipú que se difunden en redes sociales. Muchas veces los mensajes que recibe, reconoce, bordean el acoso.
“Llega de todo, pero trato de pasar esas cosas por el lado, no les doy importancia, la verdad. Sí valoro que al menos en la calle la gente de Maipú ha reconocido ese esfuerzo por el trabajo que hacemos. Más allá de la construcción de personajes que pueda haber fuera de la comuna, siento que al menos dentro de Maipú hay una valoración positiva del trabajo y en base a eso un cariño”, admite el edil, quien -a diferencia de otros alcaldes- no se acompleja en admitir que no vive en la comuna que encabeza.
Mientras camina lo interrumpen varias veces. Una señora de la tercera edad para preguntarle por beneficios sociales. Mientras que funcionarias aprovechan de desearle suerte en la elección.
En la plaza también lo abordan. “No se olvide del pueblo”, le recrimina un transeúnte. Otra, que admite ser comerciante callejera -“de paño”, dice-, le pide por favor un permiso para trabajar en la plaza. Pero el alcalde lo descarta inmediatamente. Lo justifica en que la eliminación de los toldos azules en el sector es uno de los logros que más lo enorgullecen, además de jactarse de haber ordenado la comuna después de la gestión de Cathy Barriga -hoy con arresto domiciliario-.
–¿Cómo llega para usted este fin de gestión que se concreta hoy día?
–Creo que más allá de lo que pase en este mes de campaña, de los resultados electorales, a mí lo que me deja más tranquilo es que hicimos un tipo de gestión pública muy apegada a nuestras convicciones. Hicimos una gestión pública transparente, honesta, autoexigente. Logramos que eso tuviera un impacto concreto y material. Creo que la mayoría de las personas también así lo han valorado. No pudimos haberlo hecho mejor. Lo que no quiere decir que queden un montón de asuntos pendientes. Siempre he dicho que hay que ser mucho más autoexigente que autocomplaciente.

“La elección municipal es una vara de medición muy importante, quizás la más importante que ha tenido el Frente Amplio”
Vodanovic se convirtió en alcalde de Maipú con 30 años. En ese entonces militaba en Revolución Democrática y fue la primera mayoría nacional con 90.284 votos (46,82%). Más del doble que lo que obtuvo Cathy Barriga.
“Me acuerdo cuando nosotros ganamos la elección y estábamos en la plaza de Maipú y había esta algarabía muy propia de los triunfos electorales. Había mucha alegría en la comuna por lo que significaba dejar atrás un gobierno comunal como el que nos antecedió a nosotros. Pero sobre todo una expectativa muy grande, en ese contexto político sobre todo, de que este nuevo proyecto político compuesto por gente joven que había interpelado con mucha fuerza todo el resto, pudiera realmente generar un cambio notorio en la comuna”, dice Vodanovic.
–¿Qué tan importante es para el Frente Amplio ganar Maipú?
–Creo que es importante. Siempre dije que el Frente Amplio ya no se lo iba a medir tanto por el país que prometía, el país que soñaba o el mundo al que interpelaba, sino que por el tipo de comuna que era capaz de construir con su gestión. Y para mí el triunfo en Maipú no es solamente la conquista de una comuna muy grande en términos electorales, sino que poder corroborar que como proyecto político somos capaces de administrar el municipio más grande, más importante del país, pero también el que estaba más deteriorado.
–¿La gestión en grandes comunas como Viña, Ñuñoa y Maipú (todas del FA) es una prueba de fuego en el Frente Amplio?
–La elección municipal es una vara de medición muy importante, quizás la más importante que ha tenido el Frente Amplio en su historia. Es una vara muy concreta sobre de qué se trataba el proyecto político. Porque los proyectos políticos tienen muchas dimensiones y creo que el del FA fue muy exitoso en sus análisis, en su forma de interpelar, pero quedaba la vara de medición más compleja, que era qué tan exitoso era en su capacidad de gobernar y mejorar condiciones concretas de vida de las personas.
–¿Sería un fracaso no mantener las alcaldías?
–No me gusta hablar ni de éxito ni de fracaso. Creo que sería, sin duda, algo que nos tiene que llevar a la reflexión, al aprendizaje, a ver cuáles son los aspectos de mejora. Pero creo que eso tiene que darse independiente del resultado electoral. El Frente Amplio, gane un par de comunas más o gane un par de comunas menos, tiene que tener siempre un ejercicio de autorrevisión permanente. El mundo no empieza ni se acaba en una elección municipal. Estoy bien convencido de que como Frente Amplio hemos sido capaces de pasar de una retórica del discurso, de la interpelación, a una lógica de gobernanza responsable y eficiente. La ética del trabajo que han mostrado los alcaldes y alcaldesas del Frente Amplio a mí al menos me hace sentir tranquilo y conforme.
Ojalá, y lo digo en ánimo constructivo, que la derecha nos pudiera también entregar al país una generación de personas jóvenes que miren en los municipios una posibilidad de impactar concretamente la vida de la gente. Echo de menos, por ejemplo, candidatos jóvenes de derecha yendo a disputar municipios importantes. Allí, creo, es donde más uno aprende de gestión pública y también de la realidad del país.

Tomás Vodanovic y la seguridad: “Veo muchos alcaldes que están todos los días pegándole al gobierno, pero se les olvida que ellos no son vecinos, son alcaldes”
Mientras el alcalde pasea por la plaza otro hombre se le acerca. Es para felicitarlo por el orden en la comuna. Eso sí, le dice, hay una deuda en el oficialismo: “La seguridad”.
“¿Por qué los militares pueden cuidar los votos, pero no la comuna entre tanto homicidio y portonazo?”, le pregunta el vecino.
El alcalde no tiene problema en responder. “Yo estoy de acuerdo”, le dice, abordando uno de los temas que lo han enfrentado con su sector y en los que difiere con La Moneda.
–La principal crítica que le hacen a su gestión y que le hacen en general a la gestión del Frente Amplio es en materia de seguridad. La cantidad de homicidios.
–Es muy fácil tratar de construir realidades en los marcos narrativos, pero hay que ir a los hechos cuando uno quiere hacer comparaciones. Hace tres años recibimos una comuna administrada por la derecha donde su plaza principal estaba tomada por más de 400 toldos azules, teníamos bandas que ejercían el control territorial del sector, tuvimos balaceras con resultado de muerte a plena luz del día teníamos funcionando una discoteca que era un epicentro de homicidio y tráfico de drogas, teníamos una flota de vehicular de seguridad que no pasaba de los ocho vehículos. Y nosotros hemos tenido avances significativos: no vas a ver un solo toldo azul, Don Oscar (la discoteca) se mantiene clausurada, de los ocho vehículos aumentamos a 52, entre otros.
Es decir, en los hechos concretos, la administración y la gobernanza de la seguridad que hemos tenido en Maipú en este periodo es considerablemente superior a lo que hizo la derecha cuando estuvo a cargo de este municipio. Ni siquiera hay un punto de comparación posible.
–¿Y cómo explica la cantidad de homicidios?
–Hay una construcción media forzosa de parte de los adversarios de construir como que Maipú fuera el epicentro del homicidio en Chile. Pero uno dice, claro, estamos atravesando una crisis de seguridad que es profunda, que es grave, que atraviesa todo el territorio nacional, todas las comunas de la Región Metropolitana. Por cierto que Maipú al ser una comuna con características de ciudad con 600.000 habitantes no puede ser absolutamente ajeno a eso. Pero cuando uno revisa las tasas de homicidio, por ejemplo en 2023, Maipú no está entre las 140 comunas con mayor tasa de homicidio. No somos ni de las comunas más peligrosas, ni de las con más homicidios. Sí tenemos problemas de seguridad graves que aquejan a nuestros vecinos todos los días por lo cual estamos trabajando de manera coordinada.
–¿Y se han sentido acompañados por el gobierno?
–Por cierto. O sea el ejercicio de recuperación de la Plaza de Maipú requiere una fuerza importante de las policías y del gobierno, la construcción de una nueva comisaría es una iniciativa financiada completamente por el Ministerio de Obras Públicas, por ejemplo. Los alcaldes siempre quisiéramos más, porque lamentablemente ante la gravedad de la crisis que estamos enfrentando, todo esfuerzo siempre va a ser insuficiente.
–Pero pareciera que en cada crisis han sido ustedes los que han tenido que ir a decirle al gobierno: “así están las comunas, necesitamos esto, necesitamos esto otro” y ahí el gobierno ha hecho todos los cambios de opinión o vueltas de carnero…
–Ese es el rol de los municipios, si en cualquier sistema de funcionamiento las distintas piezas cumplen distintos roles yo creo que el rol de los municipios, al ser los que estamos más cerca de la realidad, los que conversamos todos los días con los vecinos, los que administramos los recursos escasos y estamos a cargo de la ejecución de la gran mayoría de las políticas del Estado en el territorio, somos más conscientes que nadie de la gravedad de los problemas y es nuestro rol, ir a sacudir al gobierno, ir a sacudir al Parlamento, ir a sacudir a los medios de comunicación, ir a sacudir a los distintos actores a hacerle ver cuál es la realidad concreta que nosotros estamos viviendo.
Ahora bien, el rol del municipio no es solamente alegar interpelar, reclamar. Para eso están otros actores. Veo muchos alcaldes a veces que están todos los días pegándole al gobierno, pero se les olvida que ellos no son vecinos, son alcaldes. También están a cargo de gestionar y garantizar seguridad en sus comunas. Ahí la estrategia que tenemos en Maipú es menos pataleo, más trabajo.
–Pero ustedes han generado tensiones con el mismo Ejecutivo, como por los militares en las calles como reforzamiento de seguridad para algunos espacios de infraestructura crítica, por ejemplo. ¿El gobierno estuvo en algún minuto un poco desconectado de los municipios?
–No es desconexión. Es el ejercicio natural de los roles. Somos nosotros los que tenemos que decir a las autoridades esto está pasando en nuestro barrio. Eso es un ejercicio natural y no la veo como una situación problemática ni conflictiva. El gobierno en el transcurso de su mandato ha logrado entender sumamente bien cuáles son las prioridades. Y ha logrado ajustar bastante una hoja de ruta, que nadie va a desconocer que quizás no es la misma que se pensó en campaña, o no es la misma de la primera semana del gobierno. Pero una hoja de ruta mucho más sintonizada con las necesidades de la ciudadanía y de los municipios. Eso me habla de madurez política, de capacidad de escucha y no de terquedad.
–A veces pareciera que es más cercano al Socialismo Democrático que al Frente Amplio y el Partido Comunista.
–En el espectro de la centroizquierda hay una diversidad muy grande de miradas, pero hay elementos comunes que nos hacen actuar en conjunto.
–¿Pero tiene más ideas comunes con el Socialismo Democrático que con el Partido Comunista?
–No creo. Tengo elementos en común con el Socialismo Democrático, tengo elementos en común con el Frente Amplio, tengo también algunos elementos en común con el Partido Comunista.
–Algunos.
–Por cierto.

Tomás Vodanovic: “Es indesmentible el liderazgo, la trayectoria y la preparación que tiene Carolina Tohá para conducir el país”
Vodanovic, en los últimos meses, no solo ha debido responder inquietudes por su gestión municipal. También ha debido responder a quienes lo sitúan como la opción más competitiva del Frente Amplio para darle continuidad al Presidente Gabriel Boric en la próxima elección presidencial.
De hecho, en la última encuesta Plaza Pública, de Cadem, que lo midió, el alcalde es la única figura del Frente Amplio que aparece con intención de voto espontánea.
–¿Hay gente que le ha planteado la idea de ser candidato a Presidente?
–Los vecinos obviamente siempre te van diciendo y gente por redes sociales… Creo que sería una torpeza de mi parte, en este minuto de mi vida, distraerme siquiera con una posibilidad presidencial. Estamos recién iniciando un camino y un proyecto muy importante en Maipú. Logramos hace tres años asumir un municipio que estaba en condiciones deplorables, o sea, sumido en dos periodos alcaldicios ligados a casos de corrupción gravísimos, con el mayor déficit en la historia de los municipios en Chile. Y era un desafío muy grande para nosotros lograr hacer buena gestión pública, administrarlo bien y llevar a Maipú al lugar en el que se merecía.
En estos momentos estoy, además, ofreciéndole un periodo de cuatro años a la ciudadanía de Maipú, que espero que se corrobore electoralmente. Y me parecería una falta de respeto muy grande con los vecinos de Maipú, con quienes estoy asumiendo un compromiso de trabajo a cuatro años, siquiera deslizar cualquier otra alternativa, ya sea presidencial o de otra índole. La verdad es que es algo que está absolutamente descartado por mí.
–¿Y políticos se lo han planteado?
–Prefiero no entrar en… Hay gente que lo plantea, pero no hay ninguna posibilidad de interrumpir mi trabajo en Maipú por una fantasía presidencial. Cualquier persona que me conoce y que conoce el trabajo que estamos haciendo en Maipú sabe que no hay ninguna posibilidad de interrumpirlo por una fantasía presidencial, que creo que está en la cabeza de unos pocos, pero que no tiene ninguna posibilidad real de materializarse, ni mucho menos. Hablaría de una inmadurez y una torpeza muy grande de mi parte. Quizás en otra ética política eso cabe, en la mía no.
–¿Y qué opina de una posible candidatura de Carolina Tohá (PPD)?
–Diría que es indesmentible el liderazgo, la trayectoria y la preparación que tiene Carolina Tohá para conducir el país, pero está abocada a ser ministra del Interior y tiene bastante pega en eso. Y hay otros liderazgos también… como la expresidenta Bachelet. También hay algunos sumamente preparados y menos mediáticos, como Claudio Castro, que es alcalde de Renca, que me parece que es una persona que podría tener todas las competencias eventualmente para dirigir el país, o Carla Amtmann (FA), alcaldesa de Valdivia.
–Hay muchos políticos que dicen al Presidente no se le dice que no. Si el Mandatario le pidiera que fuera usted el que le dé continuidad a su gestión. ¿Igual le diría que no?
–No, no creo que me lo pida. Porque entiende el trabajo que estamos haciendo en Maipú y sabe que sería un despropósito dejarlo de lado por algo así.
–Usted se lo ha dicho, me imagino.
–O sea, cada vez que alguien me lo pregunta soy igual de categórico en lo que estoy diciendo, porque insisto, creo que hoy día nosotros estamos en otro momento. Recién tengo 33 años, estoy en un primer periodo en una comuna que me abrió sus puertas, la cual respeto mucho. Para mí Maipú no es un trampolín, no es un escalón para llegar a otra cosa, es el lugar al cual estoy dedicando mi vida, mi energía, mi trabajo, mi cariño y pretendo seguir haciéndolo los próximos cuatro años.
No tengo ni la preparación para ser Presidente, ni las ganas de serlo, ni el momento me acompaña, ni soy un candidato competitivo. Entiendo, a veces, la ausencia de nombres hace que se levanten opciones, pero creo que hay gente que está mucho más preparada, que está en un momento mucho más oportuno, y que tiene mucha más experiencia y liderazgo político que yo.
–¿En un futuro se plantearía ser candidato presidencial?
–No puedo asegurar dónde estaré en 30 años más. Pero en el futuro inmediato solo me interesa ser alcalde de Maipú durante los próximos cuatro años, no voy a postular a otro cargo.
–Si arrasa en la elección, ¿se lo replantearía?
–No, no cambiaría en nada mi decisión de continuar cuatros años más como alcalde de Maipú.

“No me siento cómodo militando en el mismo partido que Catalina Pérez”
Hasta esta entrevista el alcalde de Maipú había evitado referirse al caso de la Universidad San Sebastián, y el sueldo que recibía la candidata a alcaldesa de Las Condes, Marcela Cubillos. Para muchos, la exministra es la principal figura de oposición en las municipales. Un estatus similar al que tiene Vodanovic en el oficialismo.
“Prefiero no echarle leña al fuego a estos conflictos políticos. Pero cualquier persona razonable ve lo que pasó en la Universidad de San Sebastián y sabe que es algo que no corresponde, que no es debido y que tiene que investigarse. No sé, y es lo que me preocupa, si no se dan cuenta del problema o dándose cuenta son tan desfachatados para declarar lo que declaran”, dice alcalde.
–¿Qué opinión tiene de todo lo ocurrido con la Universidad San Sebastián?
–Claramente hay una irregularidad que es bien importante. Es grave. Todos entendemos que los niveles de recursos que se están dando, mes a mes, por las funciones que se cumplen no son las que corresponden y eso no hay que ser un genio para darse cuenta. Si ningún profesor en Chile ni a jornada completa gana esa cantidad de plata, ni la mitad de esa plata. Solo pediría que seamos más cuidadosos y más humildes para cuando se comenten errores poder asumirlos, poder condenar conductas que son impropias también cuando vienen de nuestro sector político y no hacer defensas corporativas de cosas que a todas luces no corresponden y que cualquier persona se da cuenta.
–¿Siente que han hecho más autocrítica en el Frente Amplio?
–Le puedo responder por mis comportamientos. Si alguna persona de mi proyecto político estuviera recibiendo un sueldo de 17 millones de pesos en una universidad saldría duramente a criticarlo. Esperaría que alguien de derecha responda de la misma forma. Cuando veo que personas del Frente Amplio que están generando fundaciones que son casi fantasmas, sin experiencia, se adjudican recursos públicos para hacer trabajos los cuales no tienen experiencia, claramente eso no corresponde. Si veo a una persona que busca ser un liderazgo político recibiendo 17 millones de pesos, sin tener ningún antecedente académico importante, teniendo media jornada de clase, además estando fuera del país, desempeñando una función constituyente…. no hay que ser un extremista de izquierda para darse cuenta que esa cuestión por ningún lado corresponde.
–En el caso Democracia Viva criticaron mucho el supuesto aprovechamiento político de la derecha. ¿No cree que están cayendo en lo mismo en este caso?
–La corrupción es un mal que es transversal, no solo en el espectro político, en la sociedad chilena. Es un cáncer muy dañino para el funcionamiento de las instituciones. Desde ese lugar me paro y entiendo que la corrupción tenemos que condenarla, perseguirla y sancionarla, venga de donde venga. Y tuve una posición que fue muy coherente entre mi postura frente a los hechos de corrupción que ocurrieron en este municipio bajo un mandato de derecha y también bajo los hechos de corrupción que ocurrieron por nuestro propio partido político. De hecho, si usted revisa mis declaraciones probablemente va a encontrar muchas más declaraciones condenatorias ante los hechos de corrupción que ocurrieron dentro del Frente Amplio a los que han ocurrido en la derecha. De hecho, con todos los últimos casos de Hermosilla, de Cubillos, no he dado ni siquiera una declaración.
Lo que he echado de menos es una autocrítica. Una disculpa sentida de personeros de derecha ante las situaciones de corrupción en Maipú y en la contingencia país. Al día de hoy en Maipú nadie ha pedido perdón por el déficit más grande en la historia de los municipios.
–En un minuto fueron bastante duros con Democracia Viva, pero hay cosas que parece que se olvidaron. Catalina Pérez volvió a militar al Frente Amplio, por ejemplo. ¿Se siente cómodo militando en el mismo partido?
–No. En ningún caso. Para nada.
–¿Por qué?
–No me siento cómodo compartiendo un espacio de militancia con personas que cayeron en las conductas de ella. Y lo sostengo abiertamente. Creo que no corresponde que nuestro partido político haya cabida para eso. Y no voy a taparlo, ni justificarlo, ni decir que es menos grave. Esperaría lo mismo de los del frente, pero lamentablemente nunca lo hacen.



