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8 de Octubre de 2024El sorpresivo regreso de Tomás Verdejo a la actuación a 10 años de su rol de Martín en “Los 80”: “No cierro la puerta a nada”
En conversación con The Clinic, el actor nacional cuenta por qué decidió volver a la actuación luego de varios años viviendo afuera y dedicado a proyectos personales. Sobre la aclamada serie chilena, Verdejo agradece el cariño que le entrega la gente.
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El 5 de octubre de 2014 comenzó la última temporada de Los 80 a través de las pantallas de Canal 13. La séptima temporada de la serie marcaría el final en televisión de la familia Herrera y daría paso a que el programa se convirtiera en un producto de culto para la televisión chilena.
La familia estaba compuesta por Daniel Muñoz, Tamara Acosta, Loreto Aravena, Lucas Bolvarán y Tomás Verdejo. Este último interpretaba a Martín Herrera, un joven que, en su etapa escolar, va creciendo durante la serie hasta convertirse en fotógrafo. Ingenuo y soñador son algunos de los adjetivos que definen al personaje, quien enfrenta algunos hitos en su vida que van cambiando su visión.
Es recordada la escena en la que la familia completa se sienta a comer y Martín encara a su hermana por sus manifestaciones. “Supieran en la escuela que tengo una hermana comunista”, le lanza de manera desafiante. Esto provoca una discusión familiar en la que Claudia Herrera le reprocha su elección de entrar a las fuerzas armadas: “Llevai dos meses en esa escuela y ya estai hablando como milico”. “En esta casa no hay comunistas ni pinochetistas, hay personas”, dice Juan Herrera. La discusión sube de tono y alcanza su punto más álgido cuando el padre le da una cachetada al hijo.
Tras el final de temporada, Tomás Verdejo decidió no seguir con su carrera como actor a pesar de haber ganado reconocimiento con la popular serie. Diez años después del final de “Los 80″, el actor anunció que vuelve a actuar, esta vez alejado de la pantalla y en una obra de teatro.
“Sprinter”, inspirada en la historia de Colonia Dignidad, es un thriller de ciencia ficción que aborda temas como el trauma, la venganza y la impunidad. La obra está dirigida por Daniela Contreras-López y Edison Cájas. En el elenco también están Tomás Pablo Urzúa, Patricia Cuyul, Viviana Herrera y Luz Jiménez.
El montaje se estrena el 17 de octubre en el GAM y estará en cartelera hasta el 3 de noviembre. El horario es de miércoles a sábado a las 20:30 y los domingos a las 19:30 horas.
Verdejo explica cómo se dio la opción de volver a actuar: “El equipo se acercó a mí, me propusieron la obra, me hablaron de lo que se iba a lanzar un poco, y en realidad la diferencia, yo creo, la marcaron con el tema que trataba, un poco como de ciencia ficción que tiene la obra, que en el fondo es como una particularidad en el cine, intentaba llevarla al teatro, que también es algo que me llamó la atención y que me gusta”.
– ¿Cómo es volver a la actuación después de tanto tiempo?
-Hace mucho tiempo que no hago teatro, muchos años, y aún más si hablamos de teatro en particular. Ahora, al reconectarme, creo que antes estaba más acostumbrado a acercarme con amigos, más por el hecho de juntarnos, tenía como toda esa dinámica. Pero creo que que es algo que está dentro de uno de manera muy cotidiana. Cuando retomas, me pasó a mí, cuando retomé la rutina de los ensayos, de compartir ideas con personas creativas, de hablar sobre puntos de la obra, etcétera, todo lo relacionado con la preparación, con esa “pre” de la obra, es algo con lo que siento que he reconectado ahora. Y creo que eso tiene mucho que ver, más que nada, con el grupo, con los grupos de trabajo.
Durante el tiempo que estuvo alejado de la actuación, Verdejo se fue del país. Vivió en la ciudad de Praga, en Chequia, y se dedicó a la fotografía y a proyectos audiovisuales. “Me he dedicado un poco más a trabajos en solitario, más relacionados con mi autoría o con algunos proyectos fotográficos. Pero extrañaba el trabajo en grupo; creo que eso es clave para la energía necesaria para llevar proyectos a cabo”, cuenta el actor a The Clinic.
Han pasado 10 años desde el fin de Los 80…
-Se siente como si hubiera sido hace menos tiempo, pero ha pasado bastante, y aún más desde que empezamos a hacerla. La verdad, recuerdo esa etapa con mucho cariño, por la gente que conocí, con la que trabajé, y por lo que ocurrió con el público, especialmente por el fenómeno en que se convirtió la serie. Por eso también valoro la relación que se empezó a desarrollar con la gente. Creo que lo más bonito que me quedó de ese periodo es que, hasta el día de hoy, cuando alguien se me acerca o me menciona la serie, lo hace con mucho cariño, de una manera muy cercana, como si nos conociéramos desde hace tiempo. Eso es lo que me queda de la serie, ese recuerdo afectuoso. Me siento muy afortunado de tener la oportunidad de acercarme a la gente, de compartir con ellos y de recibir su cariño. Creo que eso es algo muy especial.
–¿Por qué decidiste alejarte de la actuación ?
Lo que pasó después, cuando terminó la serie, fue muy orgánico. Mi entrada a la serie fue súper rápida después de haber estado en el teatro; todo sucedió de manera encadenada y veloz. Entonces, cuando comencé a hacer la serie, esos casi ocho años, estuve muy conectado a ese periodo, también haciendo algunas cosas en cine, involucrándome en la producción de películas independientes, etc. Fue un periodo muy activo y de mucha búsqueda. Creo que lo que me dejó la serie, en términos de trabajo, fue el interés por el equipo creativo y técnico de Los 80. Me gustó mucho observar el trabajo, el oficio, en realidad, de cada uno de los miembros del equipo.
Tenía el deseo de experimentar con esa sensación de querer ser autor de algo. Entonces, lo que pasó después fue que me planteé la idea de dar vuelta la página, de empezar a buscar cosas diferentes, de seguir algunos impulsos de cosas que me interesaban, de probar otras. ¿Por qué no? Era el momento y eso era lo que sentía. Básicamente, decidí consentir a esos impulsos. No hubo otra razón más que esa para dejar la actuación.
-¿Volverías a actuar en series o televisión?
La obra es un proyecto particular que estamos terminando, se estrena la próxima semana. Ha sido súper acotado el tiempo de ensayo, ha sido súper intenso y por lo tanto como que me he volcado por completo a este momento, a los ensayos, al poco tiempo que tenemos, y al llegar con una obra como queremos que llegue, entonces no he pensado en eso, soy súper honesto.
No he pensado en eso, siendo muy honesto. No he considerado lo que viene después, ni si esto abrirá otros espacios, ni si quiero que lo haga. Probablemente, como te digo, cuando uno empieza a reconectarse con la gente y a abrir estos espacios, también se van generando otros internamente. Pero creo que, a veces, eso ocurre de manera natural, a medida que uno trabaja. No cierro la puerta a nada de lo que pueda pasar más adelante, pero ahora, por ejemplo, estoy muy enfocado en esto y nada más.
–¿Cúal es tu relación con la TV chilena?
-Cuando hay cosas que me llaman la atención la veo. La verdad es que tuve la sensación de que se estaba viviendo un momento muy fértil en las producciones a nivel nacional, con lo que ocurría paralelamente en otras series que estaban comenzando o que ya llevaban algunas temporadas y tenían su audiencia.
Sin embargo, creo que, en algún punto, todo se estancó en un mismo tema, un mismo tipo de personaje o conflicto, y eso dejó de interesarme. Fue entonces cuando perdí bastante contacto con ese mundo. Mi último contacto fuerte con ese ámbito fue en ese periodo. Por ejemplo, cuando se hacían series como El Reemplazante, eso me gustaba. Pero creo que, de alguna manera, esa energía se ha ido perdiendo un poco.
-¿Cómo viviste los hitos políticos del país en los últimos años como el estallido social o el primer Gobienro del Frente Amplio?
Mi relación con los últimos eventos políticos ha sido de mucho entusiasmo en algún momento, especialmente con la situación del último gobierno y, en particular, con Boric. De hecho, sentí mucho entusiasmo por lo que estaba ocurriendo, pero me parece que fue un momento particular para mí, en un nivel muy personal. Cuando regresé, debido a lo que sucedió y algunas situaciones personales que atravesé, fue un periodo bastante extraño. La pandemia fue un momento muy atemporal, en el que no sentía que estaba en ningún lugar en particular, ni aquí ni allá, como si estuviera encerrado en un lugar indefinido. En algunos aspectos, me decepcioné por cómo se dieron ciertas cosas. Sin embargo, en otros, hasta el día de hoy, mantengo cierto entusiasmo y apoyo con respecto al gobierno de Boric.