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Gastón Soublette

Entrevistas

18 de Octubre de 2024

Gastón Soublette: “Va a costar mucho salir de este estado de corrupción… los corruptos no son pobres diablos, sino de los tres poderes del Estado”

El Premio Nacional de Ciencia Sociales plantea que "el estallido social es un fenómeno de un pueblo que ya no aguanta más ya. Que ve cómo se roba y la gran masa no tiene cómo mejorar su situación porque no los escuchan, no le hacen justicia". Dice que el gobierno actual "recibe el país ya echado a perder" y que "no le podemos pedir a Gabriel Boric que arregle la situación si ya tiene medio siglo". También habla sobre el Caso Hermosilla y las últimas revelaciones: "La corrupción ya funciona a alto nivel".

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Mediante un teléfono fijo, Gastón Soublette realiza una reflexión sobre el quinto aniversario del estallido social.

En Limache, donde reside, el filósofo y Premio Nacional de Ciencias Sociales conversa pausadamente con The Clinic. “Obvio que hay muchos horrores. Hay una quema de una universidad, la quema del Metro. Esas cosas no se pueden hacer, pero hay que buscar una explicación de por qué ocurrieron”, dice, respecto al respaldo que han perdido las movilizaciones de octubre del 2019 hasta hoy.

Eso sí, no se cierra sólo a lo ocurrido en el denominado estallido social, sino también a los eventos más recientes desencadenados a raíz del Caso Audio.

—¿Qué cambios hay desde el 18 de octubre de 2019 hasta hoy?

—Primero hay que preguntarse por qué hubo ese estallido. Vivíamos en un régimen de tremenda injusticia y esa gente ya no daba más ya. Vivían, cómo decirlo… Una vida muy estrecha, una vida estrechísima. Yo pensé que el estallido iba a ocurrir antes. Ocurrió un poco tarde. 

—Habla de antes. ¿Cuándo?

—Este estallido esperó mucho para estallar. Tenía la idea de que ocurriría mucho antes, porque veía que la situación del país daba como para eso. Un régimen de derecha extremadamente injusto, con sueldos bajos. Un régimen que no era del agrado ni de la conveniencia de las grandes multitudes. 

—¿Cómo considera que evolucionó el estallido social hasta hoy?

—El estallido social ha ido mostrando lo que había en el fondo de este país. La corrupción es insoportable, la delincuencia desatada… Para mí todo eso es una herencia de la dictadura. El país se echó a perder, se descompuso, la trama social desde la dictadura para adelante. Esta delincuencia desatada, los homicidios diarios son cada vez más numerosos. 

Por otro lado, la corrupción funciona ya de alto nivel, porque aquí los corrompidos no son unos pobres diablos, son personajes de los tres poderes del Estado. Entonces, no sabemos cómo va a parar esto. No sabemos cómo vamos a ponerle fin a una cosa así. Pienso que en lo inmediato hay que implementar políticas para la seguridad. Es urgente que se haga de inmediato.

Pero, si vamos a averiguar cuáles son las causas, yo no creo que la única, pero ¿cómo estamos educando a nuestro pueblo? ¿Qué le estamos enseñando? ¿Cómo se los estamos enseñando? ¿Quién se lo está enseñando? La educación es una actividad profesional que yo creo que anda mal. No es formativa, es informativa. 

—Mencionó que el país se echó a perder. ¿El país sigue estando en ese estado?

—Yo creo. La dictadura lo alteró. Alteró la ética, todo, las relaciones humanas. Eso es importante. Darse cuenta que el país se echó a perder. Éramos modelo antes de una sociedad cohesionada. Aquí no había narcotráfico. En Chile no había narcotráfico hace 50 años atrás. Empezó a entrar ese virus y aquí lo tenemos. Tenemos al crimen organizado. Creo firmemente que la dictadura echó a perder el país.

—¿No hay posibilidad de que vuelva a funcionar?

—Sí. El Gobierno recibe desgraciadamente el país ya echado a perder. Entonces, no le podemos pedir a Gabriel Boric que él arregle la situación, si ya tiene más de medio siglo. Claro, hace el mayor esfuerzo. Pero, el daño está hecho. Va a costar mucho hacer salir a este país de este estado de corrupción. Funcionarios de alto nivel… Va a costar mucho.

—¿Ha estado al tanto de la evaluación en encuestas que ha tenido el estallido social?

—Sí. El estallido social es un fenómeno de un pueblo que ya no aguanta más ya. Que ve cómo se roba y la gran masa no tiene cómo mejorar su situación porque no los escuchan, no le hacen justicia.

—Hoy en día el estallido aparece con menos respaldo en sus movilizaciones de lo que fue en su momento.

—En esas movilizaciones hubo de todo. Obvio que hay muchos horrores. Hay una quema de una universidad, la quema del Metro. Esas cosas no se pueden hacer, pero hay que buscar una explicación de por qué ocurrieron. Son cosas malas, obvio que lo son, pero por qué ocurrieron. ¿Por qué se llegó a tal extremo? Esa es la pregunta. La pregunta no es si está bien o está mal. Esa es la pregunta. Se quemaron iglesias, destruyeron imágenes de Cristo en la calle, con martillos, con hachas. ¿Qué pasó ahí?

—Hace cinco años el estallido social tenía mucho más respaldo del que tiene ahora.

—Bueno, es que ocurrieron cosas muy malas. Ahora se da cuenta la gente. Pero, la explicación de por qué se llegó a esos extremos es la verdadera pregunta. Obvio que está muy mal. Muchas cosas que ocurrieron… Pero, ¿por qué ocurrieron? La pregunta no es si está bien o si está mal. Sabemos que cayó el abuso tremendo, que llegó a extremos tremendos, pero qué pasó que se llegó a esto. Yo no quiero darle respaldo a las malas cosas que ocurrieron, lo que quiero es averiguar es por qué la gente actuó de esa manera. Qué es lo que no aguantaba más. La parada mía es esa.

—Las revelaciones del Caso Audio habrían dado para un estallido en otro contexto?

—No creo. Hoy, por el momento, no están las condiciones para un estallido. Pueden haber marchas, pero un estallido como ese, que era la tensión acumulada de tantos años de dictadura es difícil que vuelva a ocurrir próximamente.

—¿Por qué no podría darse ese caso?

—Ya se decantaron muchas cosas que estaban en el inconsciente. Se liberaron muchas cosas malas… Estaba todo como teflón. Tenía que venir. Pero yo no veo que haya una presión como esa. Ahora, puede que se esté acumulando por darse cuenta de lo que es la corrupción de ahora. Puede ser que con el tiempo se vaya acumulando, porque las cosas que se han sabido son casi inimaginables. Entonces, puede que se esté acumulando energía negativa, pero no por el momento. Yo creo que pueden pasar unos tres o cuatro años sin que haya un estallido. Puede que me equivoque, pero pienso eso. Un estallido como ese, como el que hubo, no hay energía negativa suficiente todavía. Ahora si siguen portándose mal estos señores van a adelantar un estallido social grande. Sólo se está acumulando energía por el momento.

—¿Está conforme con cómo el gobierno del Presidente Gabriel Boric se refiere al estallido social, considerando su conducta por esos años?

—Ha dicho lo mismo que yo digo. Se está acumulando energía negativa para otro estallido, pero no por ahora. No creo que ocurra ahora, mañana, a fin de año o a mediados del próximo. No todavía que eso ocurra. 

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