Política
28 de Octubre de 2024Crónica de la noche soñada de Matías Toledo: bengalas, fuegos artificiales y una conversación con el Presidente Boric en La Moneda
El independiente —que recogió apoyos en el camino del Partido Comunista (PC), en desmedro de Luis Escamilla (PS)— logró imponerse a la exministra Karla Rubilar, rompiendo con 25 años de gestión de derecha en la comuna. "Puente Alto para los puentealtinos", fue una de sus consignas de la noche; noche que culminó con una conversación con el Presidente Gabriel Boric.
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El júbilo se escuchaba a cuadras de la Municipalidad de Puente Alto. Inclusive, desde el sector residencial aledaño al edificio municipal. Bocinas de autos que sonaban reiteradamente al unísono acompañaban a la gente que se dirigía a la casa de la comuna. ¿El denominador común? banderas y lienzos azules, los que decían “Matías Toledo“, el nombre del alcalde electo.
La victoria de Toledo se enmarcó en la derrota, a su vez, de la exministra Karla Rubilar, principal competidora en la contienda. De hecho, la rivalidad era tal que los adherentes a Toledo que concurrieron hasta el municipio corearon en reiteradas ocasiones “el que no salta es Rubilar“. También se hicieron parte de los festejos algunos cánticos contra Germán Codina (RN), actual alcalde, quien apoyó la candidatura de la exsecretaria de Estado, desaires de por medio incluidos.
Tras el punto de prensa que realizó Toledo en Tocornal Grez, en la sede de su comando, el alcalde electo se dirigió hacia el frontis de la municipalidad. Ello explicaba la convocatoria y la cantidad de gente que le esperó, quienes se subieron, incluso, a las letras de las afueras que dicen el nombre de la comuna.

Toledo: “¡Puente Alto es uno solo!”
Pero, si la situación se notaba algo caótica —por la cantidad de gente agrupada en un espacio—, dicho escenario sólo aumentó con la llegada (en caravana) de Toledo.
De traje café claro —color caqui— y una polera negra, el alcalde electo con el 51% de los votos (hasta el conteo de medianoche del Servicio Electoral) cruzó —a las 22.17— el mar de gente que le esperaba en la explanada de la municipalidad escoltado por su equipo.
Tras caminar complicadamente unos 20 metros, se subió a una banca dispuesta en el lugar para cobrar altura entre el resto. Ya parado y distinguido, Toledo tomó un micrófono y comenzó a probar el audio que salía del parlante, el que no convencía a su público.
“¿Se escucha bien?”, preguntó reiteradamente, con respuestas positivas y negativas, según la distancia del receptor con el parlante.
“El día de hoy, cuando caminaba a la casa, me dije: qué es ser la máxima autoridad de la comuna”, fue lo primero que relató, antes de que se viese interrumpido por un “no se escucha” general. Tras una nueva prueba de audio, la gente celebró: esta vez sí se oía para todos.
“Han sido 25 años de exclusión, con nuestras áreas verdes sin atención, con filas afueras de los CESFAM. Han sido 25 años con las calles rotas. De una vez por todas, Puente Alto para los puentealtinos“, subrayó. De inmediato, se escucharon aplausos y un coro intuitivo. “Matías, amigo, el pueblo está contigo“, recibió como respuesta.
Asimismo, el puentealtino de 35 años dijo que se ponía a disposición de los sindicatos, los gremios, de las organizaciones, de los funcionarios. “Hoy vamos a construir una comuna distinta, pero todos y todas juntas. ¿Ya? Aquí no necesitamos superhéroes. Aquí necesitamos trabajo colaborativo, donde cada necesidad sea cubierta, tanto del sector poniente como del sector oriente. ¡Puente Alto es uno solo!“, advirtió.
Octubrismo, bengalas y una celebración íntima
Tras alcanzar la mitad de sus palabras, Toledo —quien apoyaba sus anteojos ópticos en la parte alta de su cabeza— volvió a tocar una parte del discurso que dijo desde su comando. Guardaba relación con el “octubrismo”.
“Muchas veces nos han tratado de octubristas. Como si la marcha del millón de habitantes en la Región Metropolitana no hubiese existido, como si las pensiones hubiesen mejorado. Como si el sistema de salud haya cambiado. ¡No ha cambiado nada! Si el Estado no soluciona las problemáticas, nosotros vamos a traer al Estado a Puente Alto para que se haga cargo”, mencionó, resaltando que la comuna que dirigirá es la más populosa del país.
Por ello, aseguró que era necesario que la comuna “esté a la altura de lo que es Puente Alto“. En solo unos segundos después, una bengala se encendió detrás de él, coloreando la fachada blanca de municipalidad con tonos rojizos. No sería la única atracción artificial en el lugar. Tras culminar sus palabras, Toledo fue despedido del lugar —en caravana, como llegó— con fuegos artificiales y coros, cual hinchada a un equipo de fútbol.


De Puente Alto a La Moneda
Toledo, antes de despedirse, mostró a su hija y la llevó consigo en los momentos finales de su alocución. En sus comentarios, señalaba que lo que le tocaba, a partir de esta hora de la noche, era celebrar con su familia y, particularmente, con quien le acompañaba en la tarima improvisada.
Su equipo también señaló algo similar. Tras la convocatoria, dijeron, una celebración privada con su familia le esperaba.
Sin embargo, había una parada más por realizar: el Palacio de La Moneda.
Tras el punto de prensa que hizo el Presidente Gabriel Boric en el Patio de Los Naranjos, acompañado de sus ministros del comité político, el Mandatario recibió a Matías Toledo en la casa presidencial. Así lo confirmaron desde Presidencia.
Ello ocurrió posterior al encuentro que tuvieron distintos alcaldes previamente, como los reelectos Tomás Vodanovic (Frente Amplio), Claudia Pizarro (DC), entre otros.
El encuentro se llevó a cabo pasadas las doce de la noche. No se reveló la conversación entre ambos. Eso sí, Toledo ya había manifestado, en entrevista con The Clinic, que tenía una buena relación con la máxima autoridad del país.




