Entrevistas
19 de Enero de 2025Juan Ignacio Latorre (FA): “Nos duele que el Gobierno haya cedido en aspectos importantes del proyecto de pensiones, pero llegar a un acuerdo es valorable”
El único senador frenteamplista, Juan Ignacio Latorre, entrega su balance respecto del acuerdo de pensiones al que arribó el Gobierno con senadores de Chile Vamos. A pesar de lamentar que el Ejecutivo haya cedido en materias importantes para su partido, sostiene que respaldará el acuerdo en la sala del Senado "sin duda alguna". Además, plantea que "la derecha también queda incómoda". En esta entrevista, reafirma su disponibilidad para competir por la reelección senatorial por la región de Valparaíso y advierte que no le preocupa una eventual candidatura de Jorge Sharp: "Que compita por fuera", agrega. Sobre el panorama presidencial, prefiere no dar nombres hasta marzo, y, sobre la nueva presión del FA respecto de la candidatura del alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic, indica: "Tiendo a respetar y a creer en lo que él ha dicho, de que no está disponible".
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El senador Juan Ignacio Latorre (Frente Amplio), siguió de cerca el debate de pensiones. Si bien no formaba parte de la comisión de trabajo que tramitaba el proyecto, al ser el único representante de su partido en el Senado, se preocupó de asistir a las sesiones en que se discutió una de las reformas más emblemáticas que el Gobierno del Presidente Gabriel Boric pretende despachar.
En esta entrevista, el expresidente de Revolución Democrática hace su balance respecto del acuerdo al que llegó el Gobierno con Chile Vamos. A pesar de que reconoce que le duele que el Ejecutivo haya cedido en materias importantes del proyecto original -de hecho posa para la foto con un cartel de “No + AFP”-, también valora la disposición de los senadores Juan Antonio Coloma (UDI), Rodrigo Galilea (RN) y Luciano Cruz-Coke (Evópoli) por sentarse a la mesa y ceder en algunos puntos.
Para Latorre, el hecho de ceder en puntos importantes es algo propio de gobernar en minoría, aunque también cree que eso no significa que la derecha esté completamente cómoda con el proyecto.
Esta entrevista, además, la entrega en medio de la publicación de nuevos antecedentes que implican a la diputada Catalina Pérez en el Caso Democracia Viva, una crisis que explotó en Revolución Democrática cuando Latorre era el presidente de la colectividad y que terminó con su renuncia al cargo.
Sobre el caso, Latorre afirmó: “En su momento, aporté todos los antecedentes que tenía a la Fiscalía, al igual que la Directiva Nacional que me tocó encabezar”. El parlamentario recuerda que su directiva tomó “decisiones drásticas, como expulsar a Contreras y Andrade, suspender a la diputada Pérez, y decidimos ser querellantes en la causa”.
Ahora, con Pérez fuera del partido, sostiene que su expectativa está en “que avance y se llegue al fondo de este caso de corrupción y los responsables cumplan con la justicia”. Sobre el tema, advierte: “No tengo nada más que agregar”.

—¿Quedó conforme con el acuerdo de pensiones que se generó en el Senado?
—Primero valoro la capacidad que tiene la política, el sistema político, el Gobierno, sectores de la oposición, que estuvieron disponibles a sentarse a la mesa y llegar a un acuerdo en una materia que es muy sensible para la ciudadanía, que son las pensiones.
Me parecía que, por responsabilidad política, no podíamos no llegar a acuerdos. Si uno se fija en la cantidad de proyectos de ley en otra prioridad ciudadana como la seguridad, hemos sacado más de 60 proyectos, pero en pensiones estaba costando mucho, porque hay mucho interés en juego. Las AFP han hecho su movimiento para defender el negocio, mucha campaña publicitaria, y por tanto, estaba costando mucho sacar un acuerdo.
—Más allá del valor político, ¿quedó conforme con el contenido?
—Creo que hay aspectos muy positivos que yo valoro y defiendo. El aumento de la PGU a $250.000 o el que se incluya dentro de la PGU a las personas que estaban excluidas de este derecho social. También valoro mucho la creación del seguro social. Primera vez que estamos introduciendo un componente en la contribución, en el pilar contributivo con solidaridad intergeneracional, y de género también, para compensar y disminuir las desigualdades entre hombres y mujeres. Eso es avanzar derechamente a un sistema mixto de seguridad social.
Otro elemento importante que valoro es que el sistema de pensiones tiene una contribución tripartita en montos no iguales, pero en montos equiparables, y el otro es todo el tema de la industria, que creo que hay elementos que son muy importantes, sin duda alguna, como la licitación de afiliados, más competencia, bajar comisiones, elementos de transparencia, etc.
—¿Cómo lo va a votar en la sala?
—Yo estoy respaldando el proyecto. Obviamente respaldaré el acuerdo en la sala, sin duda alguna.
—El acuerdo que llegó el Gobierno con Chile Vamos es muy distinto a la propuesta inicial de la reforma de pensiones que se había hablado inicialmente. ¿Cree que el Gobierno cedió más de lo que debía en estos diálogos?
—El Gobierno, sin duda alguna, cedió bastante. Cedió mucho desde el proyecto original y eso es parte de una negociación política, además que se llevó en minoría. Y, creo que de buena fe, el genuino interés del Gobierno era sacar adelante una reforma de pensiones.
La convicción es que acá ya ha habido dos intentos anteriores, por tanto creo que no nos podíamos dar el lujo después de todo lo que ha pasado en Chile: después de un estallido social, donde uno de los temas tiene que ver con las bajas pensiones, las pensiones de miseria y también la deslegitimación del sistema de las AFP, que recordemos fue impuesto en dictadura en los años 80, un decreto de ley que sigue vigente.
Quiero valorar que haya un acuerdo y donde todas las partes han cedido. O sea, a nosotros nos duele que el Gobierno haya cedido en aspectos importantes del proyecto original, pero en pos de llegar a un acuerdo creo que es valorable, es positivo.
—La derecha ha enfatizado que finalmente el 6% de la cotización se irá por completo a las cuentas individuales de los trabajadores. ¿En su sector no se lee como una derrota?
—He leído y visto varias reacciones. Están las distintas derechas que se disputan el relato y se disputan la hegemonía en su sector. Acá lo concreto es que se crea un seguro social con cuatro puntos de una cotización del empleador que no había y 4 puntos van a un seguro social por 30 años administrado por un ente público, con el soporte del IPS, para pagar beneficios definidos, eso implica solidaridad a los actuales jubilados, a las mujeres, para corregir desigualdades, y a los futuros jubilados.
Entonces, que lo cuenten como lo quieran contar, pero eso es lo que está en el acuerdo.
—Finalmente, el Gobierno no acabará con la AFP como se había enfatizado también en la campaña presidencial. ¿Cómo se le explica eso a los votantes del presidente Boric?
—Estas son peleas largas. Venimos peleando desde hace tiempo por cambios estructurales y en eso la correlación de fuerzas juega un factor de la política real.
Estamos en minoría y nosotros como las fuerzas progresistas hemos pedido, habíamos insistido en la lógica de la separación de la industria y que exista una alternativa pública para que la gente pueda elegir y eso la derecha no lo aceptó en esta negociación y un poco jugó al todo o nada. Es decir, Chile Vamos dijo, bueno, si el Gobierno mete eso, se cae todo el acuerdo, no hay acuerdo, no hay seguro social, no hay beneficio a las personas.
—¿Cree que este es un punto de partida para ponerle fin al modelo o para instaurar, por ejemplo, un sistema de reparto?
—Primero, nosotros no hemos planteado seriamente en ninguna propuesta del programa presidencial, ni en primaria, ni en primera vuelta, ni en segunda vuelta, la instauración de un sistema de reparto. O sea, son caricaturas que ha instalado la oposición, el adversario, en el debate público. Nosotros sí hemos hablado que nos gustaría mirar modelos, por ejemplo, como el de Suecia, donde existen cuentas nocionales, donde existe un componente de solidaridad pública importante.
Chile está recién instaurando, con esta reforma, un pilar de seguro social con cuatro puntos y donde la capitalización individual está más reforzada. Y además con un plazo de 30 años de implementación y de evaluación donde la gente, creo yo, la ciudadanía concreta, los actuales jubilados, los futuros jubilados, van a experimentar la seguridad social.
—¿Se puede decir que es una propuesta que deja más conforme a la derecha que a la izquierda?
—Mi impresión es que en cuanto a la industria, la derecha accede a un tema que sí complica a la AFP y a la AFP no les gusta, que tiene que ver con la licitación de afiliados. Eso se opusieron mucho y en eso cedió la derecha, pero no se dio en que exista una alternativa pública donde la gente elija.
Yo creo que le tuvieron miedo a que la gente masivamente elija una opción pública, como un poco lo que ocurre hoy día en salud. Hago el símil de salud con el sistema ISAPRE, que también fue impuesto en dictadura, y la gente tiene la opción de elegir entre ISAPRE y FONASA, y masivamente la gente se ha ido cambiando de ISAPRE a FONASA, entre otras cosas por los abusos de la ISAPRE, los fallos de la Corte Suprema.
Mi impresión es que la derecha vio ese escenario de coyuntura, es mi lectura, y dijo: no quiero abrir la puerta a una alternativa pública donde la gente masivamente elija estar en una alternativa pública porque le da más confianza.
—Entonces, ¿la derecha queda incómoda?
—Yo creo que la derecha también queda incómoda y además no veo una sola derecha unida en esto. Veo que Chile Vamos que está intentando sostener el acuerdo, pero está muy tironeada por la extrema derecha, republicanos, libertarios, todos los que le dicen la derechita cobarde, etc. Por andar cediendo con la izquierda, con el gobierno de la izquierda.
Al mismo tiempo yo quiero valorar la capacidad y el coraje que hay que tener para llegar a acuerdos, sentarse, estar en una posición de mayoría, ellos son mayoría hoy día y por tanto impusieron bastante sus términos en la negociación.
—¿Qué modificaciones espera en lo que queda de trámite?
—Espero que dentro del trámite del Senado, donde se están discutiendo las indicaciones, haya espacio para, por ejemplo, apoyar lo que están planteando las senadoras de manera transversal, de Gobierno y oposición, para reducir los requisitos de las mujeres a acceder al beneficio social. Hoy día la derecha puso en el acuerdo, puso como condición 13 años para acceder a los beneficios del seguro social por año cotizado. Dejas prácticamente a la mitad de las mujeres fuera, excluidas.
Y lo otro que decía que está, en mi opinión, pendiente, pero puede tener distintas salidas, puede ser, ya sea en esta misma tramitación, o bien en un proyecto alternativo más acotado, que se presente en que el Estado tenga una alternativa pública para competir en lo que es la inversión de los fondos de pensiones y que la gente elija y pueda elegir dentro de las alternativas al Estado también.

Latorre sobre presidencial: “Obviamente uno ve el escenario y claro, quisiera que ya haya cartas definidas”
En el Frente Amplio hay una conversación paralela que genera preocupación: la definición de un candidato presidencial que represente al partido del Presidente Boric.
—Pasando al escenario presidencial. La oposición ya tiene cartas presidenciales, están proclamados José Antonio Kast y Evelyn Matthei. ¿Le preocupa que el oficialismo aún no tenga algún candidato?
—Obviamente uno ve el escenario y claro, quisiera que ya haya cartas definidas, pero yo recuerdo tanto las dos elecciones presidenciales donde me ha tocado jugar rol como desde el Frente Amplio. Uno fue el 2017 con Beatriz Sánchez y otro el 2021, con Gabriel Boric, y ambas fueron definidas en marzo. Por tanto, tengo cierta confianza con esas dos experiencias que creo que fueron exitosas.
Espero que el oficialismo en su conjunto, más que tener como la lista de muchas precandidaturas, vayamos confluyendo en la idea de un programa común.
Estamos a tiempo todavía, estamos en enero. El llamado a los partidos que hoy día forman parte de la alianza de gobierno, incluiría ese llamado también a la Democracia Cristiana, en que caminemos con mucha decisión y con sentido de urgencia para delinear una hoja de ruta para todo el 2025, pero no solamente para la elección de una candidatura presidencial que está abierta.
—El fin de semana pasado hubo un encuentro de exmilitantes de RD, y ahí se volvió a presionar a Tomás Vodanovic para asumir el desafío presidencial. ¿Usted coincide con eso?
—Soy bien respetuoso de la voluntad y la disposición de las personas. En esto los proyectos políticos son colectivos, pero pasan por que la persona manifieste voluntad, disposición, y en eso Tomás ha sido muy consistente y tiendo a respetar y a creer en lo que él ha dicho, de que no está disponible y que su propósito es ser alcalde de Maipú, por eso ganó la reelección, fue primera mayoría nacional.
El 2021 nos pasó un poco con Gabriel Boric, que él tampoco quería, él decía que no estaba disponible, lo había dicho en alguna entrevista, y bueno, fue el verano, ahí hubo conversaciones, y después en marzo ya se definió y estuvo disponible.
—Hay nombres en el Frente Amplio que suenan como candidatos como el diputado Gonzalo Winter ¿Qué le parece? ¿Qué nombres consideraría usted?
—Esa es una conversación abierta que se está llevando al interior del partido, está deliberando, se está buscando, hay conversaciones en curso y yo le diría que marzo me parece que es un buen tiempo para terminar de tomar esa definición y levantar una candidatura, una precandidatura.
—¿En el Socialismo Democrático tiene algún preferido? ¿Ve opción en Carolina Tohá, por ejemplo?
—Yo encuentro muy legítimas las distintas opciones que surgen de ese sector y me parece muy bien. Mi convicción es que tenemos que afianzar la alianza entre la izquierda y la centroizquierda.
Me parece que el mecanismo de las primarias es un buen mecanismo para definir la candidatura única, pero no basta la candidatura única, acá tiene que haber un programa común, y un programa común en que todos los parlamentarios y todos los que aspiramos en el fondo a estar en el Congreso en el siguiente ciclo.
La amenaza de Jorge Sharp: “A mí no me preocupa que compita por fuera”
Además, el senador Latorre vivirá un 2025 intenso: pese a ser el único senador del Frente Amplio, no es seguro que compita a la reelección, más allá de su voluntad de hacerlo. Esto porque los diputados Diego Ibáñez (FA) y Jorge Brito (FA) también lo están evaluando y el exalcalde de Valparaíso Jorge Sharp ya anunció que buscará competir por un cupo.
—A propósito de la parlamentaria, ¿usted ya está confirmado como candidato a la reelección senatorial?
—Yo he confirmado mi disponibilidad. Ahora, el partido toma sus definiciones. Soy un militante orgánico, comprometido con el proyecto colectivo, y he puesto mi disponibilidad al servicio del proyecto.
Lo que tengo es una experiencia que aportar con todo lo que hemos vivido estos siete años que me han tocado de intenso trabajo legislativo, un rol de oposición a Piñera, un rol de senador oficialista con el Presidente Boric.
Creo que quedan desafíos pendientes para el progresismo y estoy muy comprometido con este proceso unitario progresista y, por tanto he dicho, creo que soy una carta competitiva además para mantener el cupo en el Senado, pero sobre todo me pongo a disposición del partido.
—En el Frente Amplio también están los nombres de Diego Ibáñez y Jorge Brito…
—Sí, claro. Ellos también han manifestado la disposición a competir y bienvenido sea la competencia, la democracia. Yo tengo la mejor opinión de ambos diputados, converso con ambos, creo que han sido un gran aporte. Creo que es un buen problema que en la región de Valparaíso tengamos estas cartas y buenas cartas tanto para la Cámara de Diputados como para el Senado. Y yo dejo en manos de la orgánica del partido sus definiciones, digamos.
—Alguien que asoma también en la senatorial de Valparaíso es el exalcalde Jorge Sharp. ¿Cree que se debería llegar a un acuerdo con él para que no compita por fuera finalmente?
—A mí no me preocupa que compita por fuera. En la última elección por Valparaíso, intentamos llegar a acuerdo con él y su movimiento, que todavía no es un partido, para la primaria de todo el progresismo, donde se le incluía y él no estuvo disponible para aquello. Por eso inscribimos una primaria legal, con muchas candidaturas y ahí ganó Camila Nieto la primaria y después fue la candidata única al oficialismo y competimos con la candidata Jorge Sharp y ganó.
Jorge Sharp fue muy duro, no solo del Frente Amplio, sino que de todas las fuerzas que acompañaban a Camila Nieto, fue muy despectivo, despreciando el esfuerzo unitario que estábamos haciendo y fue derrotado.
Más que una negociación con él, que además es una figura política que tiende a construir de manera muy autorreferente sus movimientos, desde su origen como dirigente universitario ha pasado por distintas militancias, tiende a quebrar sus propios movimientos y a dividir a la gente que lo rodea.
Entonces, mi impresión es que eso, si él tiene legítimas aspiraciones a competir, bueno, que compita por fuera. El mayor esfuerzo unitario tenemos que hacerlo entre los partidos que formamos parte de la alianza de gobierno de la izquierda y la centroizquierda, más que en esta lógica de andar convenciendo a independientes que después no saben cuál va a ser su línea política.
—¿Es posible llegar a una lista única parlamentaria?
—Espero que sí. Sé que son hartos partidos y es difícil. Espero que se avance en la lista única y si no es posible, que al menos haya un acuerdo entre, a lo más, dos listas, no más de dos, pero con la lógica de un programa presidencial común y apoyando a una sola candidatura presidencial.
Yo así lo veo, eso es lo que creo que podría ocurrir, o debería ir ocurriendo. Pero bueno, eso está en manos de los partidos. Ahora creo que con generosidad, con disposición, se puede llegar a un acuerdo.
—El Frente Amplio tiene, como usted dijo, menos de 10 años de existencia y llegó a la presidencia. ¿Qué aprendizajes cree que le trajo el paso por La Moneda?
—Bueno, muchísimos aprendizajes de la dirección del Estado, las decisiones del Estado, que son complejas, el gobernar además en minoría, el gobernar además con el fracaso del primer proceso constituyente, después un segundo, y la dificultad para sacar adelante tu programa de gobierno tal cual lo querías al inicio sin mayorías parlamentarias.
Hay muchos aprendizajes, pero también muchos aprendizajes de gestión, de gestión pública al interior del Estado y también de la capacidad de llegar a acuerdos, de cruzar el río, de conversar con tu adversario. Puedes tener conflictos y diferencias con tu adversario y disputar esas ideas, y eso está bien, pero al mismo tiempo tienes que tener la capacidad en política de construir acuerdos para avanzar, para avanzar en pos de un norte, un horizonte, pero además avances que impliquen mejorar las condiciones de vida de la gente. Y en eso creo que hay muestras de que eso ha sido posible, que el Frente Amplio ha sido parte de esa articulación, me refiero a cosas bien concretas.

La fallida compra de la casa de Allende: “Es un autogol y en algo que para nosotros es muy significativo”
En el Frente Amplio no escondieron su molestia tras la renuncia de la exministra de Bienes Nacionales, Marcela Sandoval (FA), luego de la fallida compra de la casa de Salvador Allende, que pertenecía, en parte, a la ministra de Defensa, Maya Fernández (PS).
—El Frente Amplio es el partido que más ministros ha tenido que sacar a propósito de las distintas crisis. De hecho, en la última polémica, por la fallida compra de la casa de Salvador Allende, el Frente Amplio también pagó los costos políticos y ahí hubo molestias. ¿Usted coincide con esa molestia en su sector?
—Sin duda que al ser del partido del Presidente, creo que las exigencias son mayores. Creo que hay una exigencia mucho más alta con nosotros mismos y creo que también el Presidente ha tenido un estilo de liderazgo que es muy duro también con los propios.
—En el caso de la casa de Allende, la presidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez, dijo que hubo responsabilidad compartida. ¿Usted coincide con eso también?
—Conozco a Marcela hace mucho tiempo, de militancia, y me dolió la salida de ella. Pero bueno, el Ministerio de Bienes Nacional estaba liderando este trabajo y ahí se asumen las responsabilidades políticas. Pero sin duda alguna que acá hubo una cadena que llegó hasta incluso hasta Contraloría, en donde nadie, ningún abogado o abogada, levantó la manito para decir que había una incompatibilidad constitucional y en donde había que detener esto a tiempo.
—¿A su juicio Maya Fernández no tuvo que dejar el cargo?
—Eso lo dejo en manos del Presidente, porque es una evaluación de una ministra de confianza. Y donde entiendo yo, entiendo que no es ella la que propone, hasta donde sé, yo de este tema no estoy metido en los detalles, más allá de lo que sale en prensa, pero no es que la ministra le dijo, oye, yo propongo al Gobierno, yo siendo ministra le propongo al gobierno que hagamos este acuerdo, sino que le tocó como familiar simplemente asumir el asunto.
Entonces no es una iniciativa de ella, no es algo que ella estaba promoviendo, entiendo, y por tanto creo no tendría por qué asumir las responsabilidades políticas. Ahora, claramente es un error, es un error no forzado, un autogol y en algo que para nosotros es muy significativo, que es la figura de Salvador Allende.



