Tiempo Libre
2 de Mayo de 2025System of a Down en Santiago: bengalas, un público nostálgico y una particular exigencia para los fotógrafos
La banda armenia-estadounidense se presentó por tercera vez en el país ante más de 60 mil personas que colmaron el Parque del Estadio Nacional la noche del miércoles.
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El amor de Chile y Latinoamérica por System of a Down es curioso. El último álbum de la banda fue publicado hace 20 años, y su última gira por esta parte del mundo ocurrió hace una década, cuando se presentaron en Cerrillos como parte de su Wake Up the Souls Tour. Sin embargo, el fanatismo chileno por la agrupación alcanzó su punto más alto este 30 de abril.
65 mil personas llegaron hasta el Parque del Estadio Nacional, una cifra muy superior a los cerca de 40 mil asistentes de su último show en el Santiago Gets Louder. Las entradas se agotaron en poco tiempo, y lo de esa noche asomaba como una de las presentaciones del año para los fanáticos del metal, en un primer semestre que ya tuvo a Iron Maiden y Tool, entre otros.
La parada en Santiago fue la tercera fecha de su gira por Sudamérica —tras sus presentaciones en Bogotá y Lima— y sirvió como antesala de sus conciertos en Argentina y Brasil, siguiendo así su recorrido por estadios del continente.
Pero el show también estuvo marcado por una particular exigencia de la banda. La producción informó a los fotógrafos que acudieron al evento que cualquier fotografía realizada a los miembros del grupo o el espectáculo debía ser sometida a un proceso de autorización que puede tardar hasta 72 horas. Una particular medida que da cuenta del hermetismo de la banda armenia-estadounidense.
33 canciones para un reencuentro esperado
La música comenzó temprano en el nuevo polo de conciertos de la ciudad, con la presentación de Sinergia, que encendió a un público que llegó desde temprano. Luego fue el turno de Ego Kill Talent, banda brasileña elegida como telonera por System of a Down para esta gira.
A las 21 horas, el público reaccionó de manera intensa a los primeros acordes de “X”: las bengalas se encendieron de inmediato en la cancha. Un saludo y una introducción: este es el rock and roll de System of a Down. Luego vino “Prison Song”.
“Aerials”, “I-E-A-I-A-I-O”, “Highway Song”, “Needles” y “Soldier Side” se escucharon en el primer cuarto del show. “B.Y.O.B.” llegó con un lema en las pantallas: “Los humanos sufren en 4K”. En la extensa cancha general, los mosh pit y las bengalas fueron parte de todo el concierto.
Serj Tankian lanzó un “¡tiempo para bailar!” y sonó “Radio/Video”. El vocalista, que soltó algunos “¡Chile, te amo!” durante el concierto, se mostró tranquilo sobre el escenario, demostrando su rango vocal al pasar de melodías suaves a gritos guturales con total soltura.
Cerca de la hora de show vino “Chop Suey!”, uno de sus mayores éxitos, coreado con emoción por el público, que a pesar del frío, calentó la explanada con mosh pits y bailes.

El guitarrista Daron Malakian y el bajista Shavo Odadjian también fueron animadores clave de la noche. Malakian interactuó constantemente con los asistentes, y Odadjian saltó por el escenario, arengó al público y cantó durante un show que se extendió por cerca de dos horas.
En total fueron 33 canciones, 11 de ellas pertenecientes a Toxicity, su aclamado segundo álbum publicado en 2001. La noche cerró con Odadjian usando una manta de huaso mientras tocaban “Toxicity” y “Sugar”. Desde atrás se vio cómo en la cancha se encendieron al menos 10 bengalas, provocando un intenso humo que se mezclo con el polvo, una sombría imágen que sirvió como broche final para una espera de 10 años.
Sin importar que la banda no publique nueva música o que apenas se asome cada una o dos décadas por el fin del mundo, su fanaticada reconoce en System of a Down una piedra angular de su juventud, forjada a CDs y a un sonido metal que irrumpió en las radios en la primera década del siglo XXI.
Al finalizar el show, los cuatro integrantes se fundieron en un abrazo en el centro del escenario, mientras los asistentes siguió la ovación. Así, System of a Down cerró su tercera presentación en el país, marcando un nuevo capítulo en la historia con sus fanáticos chilenos.



