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30 de Mayo de 2025

Debbie Gibson en su regreso a Chile: “Si hubiera forzado otro tipo de resultado, como buscar ser Madonna, creo que yo habría sufrido”

La cantante estadounidense se presenta este sábado en el Gran Arena Monticello, donde interpretará sus clásicos, pero también exhibirá su presente creativo. En conversación con The Clinic, habla sobre la decisión de llevar su carrera a su ritmo, recuerda la intensa época en que saltó al estrellato y cuenta detalles de la autobiografía que publicará en septiembre.

Por Raimundo Flores S.
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Si bien a fines de los 80′ la aparición de Debbie Gibson ayudó a configurar la figura actual de la estrella adolescente, hoy, la misma cantante se está encargando de desmantelar lo que podría esperarse de un icono pop de su envergadura.

Gibson encontró el éxito masivo a los 16 años y hasta el día de hoy es la mujer más joven en escribir, producir e interpretar una canción que llegara al primer puesto del listado Hot 100 de Billboard. Sin embargo, también conoció el lado oscuro de la industria y sufrió graves problemas de salud, vivencias que, de alguna manera, la convirtieron en la persona que es hoy, cercana y sencilla. 

En una videollamada con The Clinic desde su casa en Las Vegas da cuenta de su personalidad. Mientras da la entrevista también está haciendo una transmisión en vivo para el Instagram privado que tiene con sus fans y, aunque estaba estipulado que la conversación durara 15 minutos, no tiene problemas en que se alargue por casi media hora.

Soy una persona sociable, me encanta conectar con la gente”, resume Gibson, que este sábado concretará un ansiado reencuentro con sus fans chilenos cuando se presente en el Gran Arena Monticello.

Este será su primer concierto en el país desde 2014 y se enmarca dentro de la gira “Newstalgia”, un concepto que resume bien el presente de Gibson. “Obviamente, ha habido muchos conciertos que se tratan de lo retro y de la nostalgia. Pero yo siempre siento que muchos artistas de los 80′, de los 90′, también estamos ahí fuera haciendo música nueva, fresca. Y para mí, me encanta la idea de que mi música pueda traer esos sentimientos felices para la gente de los 80′, de los 90′, pero también quiero asegurarme de que todos estén viviendo su vida ahora, y que tomen todas esas buenas vibras y también experimenten música nueva, cosas nuevas, que miren hacia adelante con nuevos sueños, con nuevas esperanzas. Así que de eso se trata realmente. Se trata de conectar el pasado y el presente, y llevarlo todo hacia el futuro”, explica Debbie Gibson.

Por lo mismo, Gibson adelanta que además  de sus clásicos, también incluirá en su repertorio canciones de “The body remembers”, disco que lanzó en 2021 y que fue su primera producción con temas originales en más de dos décadas y donde actualiza su sonido con guiños al pop más electrónico.

Para Gibson, aquel disco es parte de un proceso que inició en 2019, cuando los New Kids on the Block la invitaron a irse con ellos a una extensa gira por Estados Unidos. El hito le volvió a dar una visibilidad que no tenía desde hace años, que fue ratificada con “The body remembers” y un año después con “Winterlicious”, un álbum navideño.

Con la gira con New Kids on the Block creo que se empezó a abrir de nuevo mi mundo. Mis seguidores más fieles me han estado siguiendo todo este tiempo, pero algunas personas me perdieron la pista. Y entonces, entre esa gira, el nuevo álbum y el nuevo álbum navideño, todo eso realmente empezó a crear un resurgimiento en la conciencia de la gente sobre mí, sobre mi música antigua y también sobre la nueva. Ha sido increíble”, destaca la voz de éxitos como “Foolish beat” o “Only in my dreams”.

—En varias entrevistas has hablado de que en el último tiempo has aprendido a disfrutar más de los conciertos. ¿Cómo ha sido ese proceso?

—Hay cosas que, como músicos, a veces valoramos mucho, como alcanzar una nota de una manera. Y me di cuenta de que eso no es lo que el público se lleva realmente. Algunos artistas sí, por ejemplo, hace poco vi a Josh Groban, y creo que parte de lo que la gente busca en él, además de su personalidad y muchas otras cosas, es escuchar esas grandes notas operáticas que hacen vibrar toda la arena. Pero menos mal que no soy Josh Groban. La gente no viene a verme a mí por eso en absoluto. Creo que vienen a verme por una conexión, por una energía, y siempre he tenido algo así como un toque imperfecto en mi voz, por decirlo de alguna forma.

He permitido que esas cosas que algunos podrían ver como defectos, se conviertan en parte de lo que me hace única. Y esas cosas, creo yo, se han convertido en la razón por la que la gente viene a verme. Porque he abrazado lo humano de lo que hago y de quién soy. Y, en realidad, tuve que hacerlo, porque pasé por un proceso de salud que no me permitía sonar de cierta manera. O sea, me vi obligada a aceptar eso, pero fue la lección más hermosa de mi vida. Y ahora hay una libertad en eso. Así que, cuando subo al escenario, lo que me exijo a mí misma es estar completamente presente, completamente conectada conmigo misma y con el público. 

Recordando sus inicios

Un buen ejemplo para graficar la búsqueda de Gibson por conectar con lo que hace es la decisión que tomó después de la pandemia de comprarse una casa rodante. Desde entonces, cada vez que puede, en vez de trasladarse en bus o avión a las ciudades donde canta, opta por ir manejando ella.

“Es mi mini bus de gira. No lo puedo llevar a Chile, pero cada vez que salgo de gira por un tiempo más largo, lo llevo y es muy divertido. Mis perros pueden venir conmigo, y tengo un pequeño estudio de grabación en la parte de atrás. Solía llevarlo a la playa en Malibú y me despertaba cada día mirando al océano, haciendo música. Así que realmente he podido diseñar mi vida, y animo a cualquiera allá afuera a que se atreva a tomar esos riesgos”, dice.

La forma en que Gibson está gestionando su actividad en vivo es muy diferente a la de sus inicios, cuando su madre era su manager y a veces llegaba a cantar en tres clubs en un mismo día, hasta cuatro veces en una semana, lo que tenía que compaginar con sus últimos años de colegio.

“En aquella época, los promotores tenían un margen de ganancias que necesitaban alcanzar, y nosotros estábamos ayudando a lograrlo. Así que todo era rápido y frenético. Y me perdí de muchas cosas. Iba en esos buses de gira cruzando el país, y ni siquiera miraba por la ventana, porque estaba durmiendo o haciendo ejercicios de vocalización. Estaba tan enfocada en lo que iba a pasar en el escenario, que me olvidaba de vivir mi vida. No sabía cómo equilibrarlo todo y eso es algo que he aprendido con los años. Porque como artista, quieres disfrutar de estar en el escenario, pero también necesitas tener una vida fuera de él, una vida que traes contigo al escenario para poder conectar con la gente”, señala.

Aquellos tiempos convulsos coincidieron con la primera visita de Gibson a Chile, para hacer una presentación de un poco más de 20 minutos en el estelar “Una vez más”, que conducía Raúl Matas en Canal 13. 

“Lo recuerdo”, admite la cantante y agrega: “Creo que estaba promocionando el álbum ‘Anything is possible’. Recuerdo bajarme del avión y hacer ese show. Fue todo tan rápido, tan fugaz. Y me pregunto a mí misma: ‘¿Por qué el sello no me tuvo ahí más tiempo? ¿O por qué no me quedé más tiempo?’ Pero ese es justamente el punto. Era como: ‘Aquí está el itinerario, aquí está tu pasaje, vas, haces lo tuyo, y te vas.’ Era una locura”.

Por ese entonces, Gibson empezó a experimentar mucha ansiedad y episodios de ataques de pánico. Uno de ellos sucedió después de su participación en un concierto en el Madison Square Garden, donde se celebraban los 40 años del prestigioso sello Atlantic Records. Aunque la revista Rolling Stone la estaba buscando para fotografiarla junto a miembros de The Who y Led Zeppelin, no fue capaz de quedarse más tiempo.

Sobre aquellos años, Gibson reflexiona: “Por un lado, fue muy emocionante, pero por otro, yo estaba tratando de adaptarme y seguir el ritmo. Tenía muchos problemas de ansiedad, y siempre estaba un poco en tensión. Así que ahora dejo más espacio entre mis shows. Prefiero ganar menos plata y disfrutar más”, declara.

Luego de su explosivo ascenso, en 1992 Gibson incursionó en Broadway como parte del elenco de “Los miserables”, algo que repetiría en títulos como “Cabaret” y “La bella y la bestia”. También ha tenido múltiples papeles en series y películas mayoritariamente independientes. A pesar de su prolífica carrera, es indiscutible que no volvió a repetir el nivel de exposición que tuvo entre fines de los 80 y comienzos de los 90.

—Tu carrera no siempre ha sido un camino ascendente. ¿En algún momento eso generó frustración o te acomoda más de esa manera?

—El otro día hablaba de esto con alguien. Miro la carrera de Taylor Swift y está cantando en estadios y es algo hermoso. Yo nunca me mantuve en un camino donde mi intención fuera tener un éxito en cada época o querer llenar estadios. Mi carrera fue por caminos que dependieron de mi salud, de mi salud mental, de mi creatividad. Todas esas cosas me llevaron por giros, vueltas, altibajos.

Y estoy contenta porque, después de casi 39 años en esto, estoy sana, estoy feliz, estoy activa creativamente. Y creo que si hubiera forzado otro tipo de resultado, como buscar ser Madonna, que es una genio en dar en el blanco musical de cada época, creo que yo habría sufrido. Y de hecho, ya sufrí. Pasé por cosas con mi salud y todo eso, pero creo que el camino que tomé ha sido auténtico para mí. Y creo que todos esos giros y vueltas me trajeron a este lugar.

Y no digo que algún día no me ponga como meta dar un show en un estadio, pero solo si eso es algo que realmente me hace bien. Siento que he vivido mi vida de adentro hacia afuera y ha sido increíble. Y en ese sentido, puedo cerrar los ojos por la noche y decir que he vivido mi vida exactamente como tenía que vivirla. Y el lugar en el que estoy ahora es cómodo, en el sentido de que nada es demasiado pequeño ni demasiado grande. Es justo lo que necesito para poder seguir haciendo lo que hago. Y eso me encanta.

Autobiografía en camino

Hace unos días, Debbie Gibson compartió en su Instagram una publicación junto a Benson Boone, uno de los cantantes del momento. El registro muestra la reacción de ambos al darse cuenta de que la selfie que se están sacando era en realidad un video.

“Cuando vi que nos reíamos pensé que podría ser su mamá o su tía, o algo así. Había una especie de conexión espiritual. Me atraen mucho los artistas que son así. Él es brillante en cada matiz de lo que hace. Vocalmente y como artista es increíble pero saber que tiene esa risa genuina me hizo muy feliz”, acota al respecto.

Boone es parte de una larga lista de artistas de otras generaciones que son admirados por Gibson. Entre ellos, menciona nuevamente a Taylor Swift, a Troye Sivan, Noah Khan y Doechii. “Hay tantos de ellos y eso siempre me impresiona”, admite Gibson.

Gibson sabe que la industria musical no es un ambiente que sea siempre amigable con los más jóvenes. Ella misma ha contado lo difícil que fue que la aceptaran como escritora de sus propias canciones cuando estaba empezando. Por eso, dice que su consejo para cualquier estrella emergente es “saber que tienes el poder”.

“Tienes el poder creativo, el poder de decir que no a un calendario que dañará tu salud física o mental, el poder de usar tus palabras y tu música para cambiar energías. Así que úsalo con sabiduría”, resume.

La mirada reflexiva que muestra Gibson sobre su pasado cobra más sentido al conocer su próximo gran proyecto. Se trata de una autobiografía que tituló “Eternamente eléctrica: El mensaje en mi música” y que verá la luz en septiembre. 

Adelanta que el libro tendrá mucho humor porque “el mundo del espectáculo a veces puede ser un poco estúpido”, y también abordará cómo ha sido vivir con Lyme, la enfermedad infecciosa con la que fue diagnosticada en 2013. La afección, que también sufren otras cantantes como Avril Lavinge y Shania Twain, puede afectar la piel, el sistema nervioso, el corazón, las articulaciones o los músculos, aunque Gibson la pudo tratar a tiempo, sí le provocó una notable pérdida de peso.

La cantante explica que el libro también incluirá numerosas anécdotas de su vida personal y profesional. Incluso, a pesar de que no le gusta hablar de política, cuenta que se referirá a “The celebrity apprentice” el reality show en el que participó y que era conducido por Donald Trump.

—¿Cuál es tu opinión sobre Donald Trump? Obviamente, está dando mucho de que hablar.

—Siempre prefiero enfocarme no en denunciar, sino en hablar de cosas constructivas. Y de lo que quiero hablar es de lo que yo apoyo. Yo estoy a favor de la igualdad de derechos para todos los seres humanos. Estoy a favor de que las personas tengan el mejor acceso posible a la atención médica. Estoy a favor de unir, no de dividir, y de que las personas sean tratadas con respeto por parte de sus líderes. Estoy a favor de que las mujeres tengan control sobre lo que sucede con sus cuerpos. Así que ya vas entendiendo mi postura. 

Simplemente, no siento que sea mi fuerte, ni mi interés, hablar directamente sobre estos temas. Creo que hay muchas personas que lo hacen muy bien. Pero eso es todo. Me gusta vivir de acuerdo a lo que creo, y que mi forma de ser como líder en mi comunidad hable por sí sola. Me gusta dejar que mi música hable por mí. Y eso es lo que elijo decir al respecto.

—¿Cuál sientes que es el mensaje que resume tu autobiografía?

—Resiliencia. Esa es mi palabra. Porque desde el comienzo había muchas probabilidades en mi contra. Hubo momentos en los que sentí que algo en el universo quería derribarme, incluso me ha pasado este último año. Odio decirlo, pero a veces pienso: “¿Qué viene ahora?” y luego pasa algo más. Pero se trata de descansar, restaurarse y volver a mirar la vida con ojos nuevos, y seguir adelante una y otra y otra vez.

—Imagino que haber sido diagnosticada Lyme forma parte de esa historia de resiliencia. ¿Qué aprendizajes te ha dejado?

—He aprendido que no hay dos caminos iguales en temas de salud. He aprendido que uno realmente debe aprender a bloquear todas las voces que no te sirven. Puedes escuchar opiniones, pero al final tienes que oír tu propia voz, y confiar en ella. Esa fue mi mayor lección, porque si hubiera escuchado a los demás, estaría en una silla de ruedas con un catéter y no estaría de gira.

—¿Y cómo está tu salud actualmente?

—Está bien. Recién pasé por una bronquitis común, algo que estaba dando vueltas, y ya estoy saliendo de eso. Enfrento cosas como todos pero a veces pienso si será algo nuevo o algo más profundo. Tengo que saber a qué médico llamar, qué remedio homeopático tomar, cuándo desconectarme y descansar, o cuándo exigirme un poco más. Es un manejo constante de los síntomas, de lo que produzco, de todo eso, para hacer lo mejor posible. Así que siempre estoy en ese proceso, muy atenta, y así he logrado hacer todo lo que quiero hacer.

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