Política
30 de Junio de 2025Analistas abordan por qué elección presidencial se proyecta, hasta ahora, como una lucha entre los “extremos” del arco político
La moderación adoptada tanto por Jeannette Jara como por José Antonio Kast es un factor que identifican analistas como el motivo por el cual la candidata del oficialismo se impuso en la primaria de su sector y que explicaría, en parte, el auge que ha tenido el candidato republicano en encuestas, desplazando el liderazgo de Evelyn Matthei (UDI).
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Un abrumador resultado consiguió ayer Jeannette Jara, la candidata presidencial del Partido Comunista y quien se convirtió, a partir de ayer, en la abanderada del oficialismo.
La carta más a la izquierda que se presentó en la primaria de los partidos de gobierno conservó la mayoría de los votos. Jara obtuvo 825.835 apoyos, más que duplicando el resultado de quien obtuvo el segundo lugar, Carolina Tohá (PPD), que consiguió 385.379 respaldos, dejando detrás las candidaturas de Gonzalo Winter (Frente Amplio) y Jaime Mulet (FRVS).
Con eso, no fueron pocos los entendidos en elecciones que levantaron una alerta. Esta se trató de que los sectores más alejados del centro comenzaron a tomar predominancia en la contienda presidencial, contrario a lo que pensaban algunos que posicionaban a las candidaturas de Evelyn Matthei (UDI) o la de Tohá como las bisagras para alejarse de los extremos.
De hecho, la encuesta Cadem dio a conocer, tras saberse los resultados de las primarias, su medición semanal de preferencia presidencial espontánea. Es allí donde José Antonio Kast (Partido Republicano) anotó una nueva alza que lo posicionó en primer lugar con un 24%. Quien le siguió fue la propia Jara, con un 16%. Mientras tanto, Matthei se ubicó en el tercer puesto, con un 10%, empatada con Franco Parisi, abanderado del Partido de la Gente.
Auge de los extremos del panorama político
El resultado de la encuesta que posicionó a Kast en primer lugar, sumado a la victoria que se anotó Jara en la primaria, generó interpretaciones entre analistas.
Para Marco Moreno, director del Centro Democracia y Opinión Pública de la Universidad Central, “las elecciones se ganan por el centro y no por los extremos”.
Por lo mismo, ante los resultados que dice que son “en un escenario de alta fragmentación y creciente desafección, los electores moderados serán el factor bisagra en la elección presidencial de noviembre”.
En ese sentido, calificó a esos electores que “no militan, pero que votan; que no se movilizan por consignas, pero que sí lo hacen por propuestas concretas y sensatas”, las que ve que son clave para construir mayorías y asegurar gobernabilidad.
“Quien logre convocarlos con un relato de cambios posibles y sin estridencias tendrá una ventaja decisiva en la recta final de la carrera presidencial”, concluye.
Para Axel Callís, director de la encuestadora Tú Influyes, el auge de Jara y Kast, provenientes de los extremos de ambas veredas políticas, se debe a que tuvieron un mensaje moderado. “Eso para un electorado que no es politizado, el del voto voluntario, le puede hacer mucho sentido, porque no se operan con los prejuicios del voto obligatorio”.
“El voto voluntario era muy politizado, informado, y tenía clivajes clásicos. La otra mitad del padrón, que no son los que votaban o que votaban menos se mueven por atributos personales”, dice Callís, en donde respalda una tesis que presentó esta mañana en una columna de opinión el rector de la Universidad Diego Portales, Carlos Peña, en donde estableció que Jara pudo ganar a través de la muestra de su personalidad y carisma.
“Para el voto voluntario, los estigmas de pinochetista o comunista tienen menos relación. Entonces podemos encontrar una paradoja que tengamos una elección en donde, como hasta ahora, las notas altas y sonantes no vengan de personas de los extremos, sino que vengan como de Matthei o de otros candidatos que son muchos más duros a la hora de eso”, afirma el analista.
En todo caso, Callís cerró su mensaje con que el carisma es un factor importante en la elección, aunque “no es suficiente”.



