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Fotos: Felipe Figueroa/The Clinic

Entrevistas

26 de Julio de 2025

Luis Riveros, exrector de la U. de Chile: “El centro político murió cuando murió la DC, el Partido Radical antes, y ahora ha muerto la llamada socialdemocracia”

Desde su oficina en la Universidad Central, el decano de la Facultad de Economía, Gobierno y Comunicaciones y otrora Gran Maestro de la Gran Logia de Chile, Luis Riveros, analiza la competencia presidencial, habla sobre el centro político y reconoce que todavía no tiene candidato, aunque dice que hasta ahora se inclina por votar nulo. Por otro lado, evalúa negativamente la gestión económica del Presidente Gabriel Boric, y las decisiones que ha tomado el ministro de Hacienda, Mario Marcel. "Si uno lo compara desde el punto de vista del crecimiento, este ha sido uno de los peores gobiernos junto con el de Bachelet. Y eso ya no se puede revertir", sostiene.

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A Luis Riveros (77), decano de la Facultad de Economía, Gobierno y Comunicaciones de la Universidad Central, siempre le han gustado las corbatas tipo humita. Si bien reconoce que en su juventud era una mera elección estética -aunque no muy popular en ese entonces-, con el tiempo se convirtió casi que en una declaración de principios, sobre todo para desenvolverse en el mundo académico, donde predominan los trajes oscuros y moños clásicos.

Relata que cuando fue candidato a rector de la Universidad de Chile, a fines de los 90, necesitaba posicionarse, y un colega dedicado al marketing le aconsejó que no se sacara la humita nunca más. Y así lo hizo: a la fecha tiene cerca de 77 corbatines -sin contar los que ya vienen con el nudo hecho- que ha acumulado a lo largo de los años entre viajes y regalos, y uno de sus favoritos es uno de ositos con corbata. “Lo encuentro muy simpático”, comenta entre risas, y también destaca una corbata de moño de la Universidad de California-Berkeley, donde estudió un máster y PhD en economía.

Sentado en su oficina del campus ubicado en Lord Cochrane 417, en la que ostenta un escritorio con pilas de documentos, varios diplomas colgados, además de un estante repleto de libros y condecoraciones, quien alguna vez fue Gran Maestro de la Gran Logia de Chile, organización a la que ingresó en la década de los 80 -y que todavía frecuenta una vez a la semana-, hace una evaluación de la situación económica del país.

“Creo que el principal riesgo que vivimos hoy día es el estancamiento. Yo viví en una sociedad estancada en los años 60, llenos de problemas, con inflación recurrente, con crecimiento insatisfactorio y, por cierto, un problema endémico de Chile, que es una mala distribución del ingreso. Yo creo que Chile hizo muchos progresos, sin ninguna duda, y hoy día estamos en un plano en que arriesgamos nuevamente a caer en ese escenario”, plantea en entrevista con The Clinic.

Ahora, menciona que eso se debe a un mix de factores que contempla políticas internas y un entorno internacional desafiante. Sobre esto, recalca que “lo que debe importarnos como país es la inversión en actividades no necesariamente extractivas. Nos interesa la inversión en tecnología, en manufactura, en pequeña y mediana empresa, y esa está estancada, por problemas de expectativa, en primer lugar, y desde luego, también hay temores económicos”.

El consejo de Riveros a Jara: “Un candidato de izquierda no debiera reproducir la historia del eslogan que dice ‘No al liberalismo'”

Bajo esta premisa, es que Riveros llamó a los candidatos presidenciales que lideran las encuestas –Jeannette Jara (PC), José Antonio Kast (Partido Republicano) y Evelyn Matthei (Chile Vamos)-, a dejar de lado los eslogan que en el pasado marcaron las campañas de los partidos que representan, y a incorporar en sus propuestas los aprendizajes de los últimos cincuenta años.

—¿Cómo ve que economistas de renombre, se vayan sumando a la campañas de candidatos presidenciales, como fue el caso de Jorge Quiroz, quien aterrizó en el comando de Kast?

—Lo importante aquí es que un economista puede ser una influencia dentro de la candidatura, por su formación, debiera orientar. Repetir eslogan, es lo peor que puede pasar. Y yo lo que espero, por ejemplo, respecto al rol de Jorge Quiroz es eso, que le dé orientación a estas ideas generales que todavía existen en el programa de Kast. Pero creo que eso es importante, le da cierta consistencia. Y pasamos del eslogan y de las frases populistas a propuestas concretas. Y a convencer a la gente que eso es lo que hay que hacer. 

He escuchado que la candidata Jara propone expropiar la minería, y no creo que haya dicho algo así, pero si eso es así, obviamente que eso es un grave error. Y cualquier economista le diría, ‘oiga, ¿cómo hacemos de ahí en adelante? si hacemos esta medida, que en realidad replica lo que se trató hace años atrás, con pésimos resultados’.

—El execonomista jefe de la OCDE, Klaus Schmidt-Hebbel, dijo que la candidata Jara es una “digna sucesora del Presidente Allende” en lo que respecta a su programa. ¿Qué opina de esa afirmación?

No, no creo que sea una réplica, pero sí una proyección. Se mantiene el ideario programático en torno a lo que quiso hacer Allende, que era estatizar, expropiar y manejar la economía centralmente. Y eso fue, naturalmente, un fracaso. Por eso terminamos con una inflación gigantesca, fue un grave error.

Creo que muchos no han mirado esa evidencia histórica con objetividad, porque a mí me gustaría ver un candidato de izquierda que diga, mire, he examinado el programa de Allende, que probablemente estaba bien para esos años, pero hoy día eso se convertiría casi simplemente en un fracaso, porque así lo ha sido en donde se ha tratado de replicar cosas de ese estilo de política.

Entonces, creo que un candidato de izquierda no debiera privilegiar reproducir la historia del eslogan que dice ‘No al liberalismo’. Yo creo que debiera pensar en un programa que rescate elementos esenciales de la experiencia económica de los últimos 50 años, experiencia económica que ha tenido blanco y negro, ciertamente, pero que podría replicarse esas cosas para los días actuales con ciertos criterios de modernidad. Ahí China tiene un comunismo más evolucionado, repetir eslogan en Latinoamérica ya pasó de moda. 

—Si pudiera enviarle un mensaje a los candidatos actuales, ¿qué les diría?

—Hagan un programa creíble en materia económica y en materia social, por supuesto, incluyan los eslogan que quieran, pero un programa creíble y sostenible, porque de anuncios al voleo, yo creo que la gente está cansada.

No sirve decirle a otro candidato que usted es un inservible, usted no haya nunca ganado en su vida o qué sé yo. Eso, simplemente, es para darse el gustito, pero no para ser una propuesta que pueda entusiasmar.

“Me gustan los argumentos que ha dado Kast”

Aunque el académico de la Universidad Central aún no tiene un candidato definido, sí destaca lo que hasta ahora ha expresado el candidato del Partido Republicano. “A mí me gustan los argumentos que ha dado Kast, porque él es una persona que tiene argumentos objetivos, pero no sé si eso se va a traducir en un programa, efectivamente. Lo mismo Matthei, que tiene también algunos puntos de vista, que están en líneas muy generales”, sostiene.

—¿Simpatiza con el economista Jorge Quiroz? ¿Cree que puede ser un aporte para la campaña de Kast?

—Creo que sí, porque él es un hombre que ha trabajado toda su vida en asesoría a empresas, es un hombre con los pies en la tierra, no es un teórico de pizarrón. Y, por lo tanto, puede ser un buen consejero para que las propuestas sean realistas y tengan efectividad.

—Si tuviera que votar ahora, ¿votaría por Kast?

—No sé si votaría por Kast. Yo estoy más con Landerretche, que dice ‘voy a anular el voto’. Creo que eso no es lo correcto, pero en fin, habrá que pensar un poquito y escuchar un poquito más. Pero hasta ahora, de lo que he escuchado, el que tiene respuestas más concretas en esta materia es José Antonio Kast.

Y me parece que Jara, en realidad, no tiene un programa todavía, tiene algunos titulares que uno puede leer de distintas maneras. Entonces creo que es muy temprano todavía para eso, y no debiera ser tan temprano porque ya se ha avanzado bastante, y a la gente, al electorado, hay que decirle algo, algo concreto: qué va a ser de usted bajo una nueva administración. Creo que en eso se ha fallado.

—¿Qué opina de las posturas que catalogan a la candidata Jara como “más extremista por la izquierda que Kast por la derecha”?

—Sí, yo creo que sí. He visto mucho más ideológica a Jara, por su formación, por su trayectoria, por ser militante de un partido, que Kast, que es un hombre que tiene una mentalidad un poquito más liberal en esas materias, por lo menos en materia económica. Yo todavía pienso que no es tan liberal en materias valóricas, pero bueno, ese es otro tipo de problema.

A mí no me incomoda la ideología, pero me gusta transparentarla, y lamento tanto esta desaparición del centro político. 

—¿Cree que le hace mal a Chile tener elecciones presidenciales tan polarizadas?

—Le hace muy mal, porque resulta que siempre he creído que las mejores soluciones están en el medio, ni en un extremo ni en el otro extremo. Entonces, le hace muy mal, porque el país también se divide.

Hoy día, si uno dice voy a votar por Kast, entonces es un derechista, un fascista, un nazi probablemente. Y si dice voy a votar por Jara, es un comunista y está de acuerdo con los derechos humanos en la sociedades comunistas. Esa discusión, en mi opinión, no tiene mucho sentido ni contribuye a nada, entonces pienso que es mucho mejor una discusión un poquito más centrada.

—¿Piensa que podría ser Matthei una opción “más centrada”, como dice?

—Podría ser Matthei. Ella trata de representar a ese centro político, pero el centro político en realidad murió cuando murió la Democracia Cristiana, y murió el Partido Radical antes, y ahora ha muerto la llamada socialdemocracia. Todo eso quedó fuera, entonces quedamos con esta izquierda y derecha.

Sobre la gestión económica del Presidente Boric: “Este ha sido uno de los peores gobiernos junto con el de Bachelet”

A más de tres años del inicio del mandato del Presidente Gabriel Boric, el país enfrenta un escenario económico de contrastes: pese a que la inflación ha tendido a caer, el crecimiento sigue lento y el empleo aún no despega con fuerza. En medio de este panorama, el Ejecutivo ha avanzado en reformas estructurales, como la que modifica el sistema de pensiones, logrando destrabar un debate de larga data, aunque para Riveros, no es suficiente.

—¿Cuál es su evaluación de la gestión económica de este gobierno, que se jacta de haber sacado adelante la reforma previsional?

—Yo creo que mala, porque son todas reformas que han quedado en el camino. La llamada reforma de pensiones no es ninguna reforma, en realidad, lo que hizo fue de alguna manera consolidar el sistema del AFP. Y eso no es una reforma, independientemente si a uno le gusta o no le gusta el modelo, la verdad es que llamarle reforma es algo que, en definitiva, lo único que significa es tomar recursos de los contribuyentes para poder darle alguno y tener un préstamo del Estado con el cual poder repartir un poco más. 

Deberíamos haber concebido una reforma un poquito más integral, sin necesariamente hacer desaparecer el sistema del AFP, pero crearle nuevas reglas, nuevo ordenamiento, probablemente, pero eso no se hizo. O sea, no hay reforma en esa materia, y en la parte tributaria yo tampoco veo una reforma.

La última reforma fue la de Bachelet que en realidad no fue muy exitosa, aquí se intentó hacer una reforma pero se le llamó un pacto fiscal. Yo entendí siempre que el pacto fiscal significa que yo tengo que pensar qué cosas del Estado tengo que reducir, o eliminar eventualmente, y qué cosas tengo que aumentar, y eso como contrapartida con nuevos recursos, probablemente de impuestos, a las personas o a las empresas. Pero eso no se hizo. O sea, se discutió en general y en definitiva lo que se quería era tener más recursos.

—¿Cree que esta administración se podría convertir en la con peor desempeño económico desde el retorno a la democracia?

—Los crecimientos más bajos de los últimos años son el gobierno de Bachelet II y el gobierno de Gabriel Boric. Son los dos peores, y hasta ahora están empatados con un crecimiento anual de 1,8%.

 El gobierno de Piñera II fue 2,4%; Piñera I fue 5,4%. Y después el de Frei fue 5,5%; el de Lagos fue 4,8%. O sea, si uno lo compara desde el punto de vista del crecimiento, este ha sido uno de los peores gobiernos junto con el de Bachelet. Y eso ya no se puede revertir.

—¿Cómo evalúa la gestión de Mario Marcel como ministro de Hacienda?

—Tiene luces y sombras. Mario Marcel es un muy buen economista, fue presidente del Banco Central, lo hizo muy bien. Pero como ministro de Hacienda yo creo que se enfrentó con restricciones políticas para operar adecuadamente, voy a decir. Y esas restricciones políticas, por cierto, llevaron a resultados que no fueron los que a él le habrían gustado, probablemente. 

Un ministro de Hacienda necesita tener un equipo, un director de presupuesto, como fue él, efectivo y eficiente. Necesita un equipo de asesores, que estén mirando, y un diálogo permanente con el sector privado, y yo creo que a él le faltaron esas cosas, y ahí hubo restricciones políticas, ciertamente.

—¿Ha perdido credibilidad Mario Marcel?

—Yo creo que en el mundo de economía y de empresas, ha disminuido su credibilidad. Al comienzo, era mirado, como decía yo, con el respeto de quien fue presidente del Banco Central y ahora asumía nuevas funciones. Pero, evidentemente, eso se fue gastando, y, desgraciadamente, hoy día no es mirado de igual manera.

Hacia el término de la conversación, Riveros se acomoda el corbatín morado que lleva sobre una camisa blanca, recordando que acude a su logia una vez a la semana. “Ese es un espacio de reflexión que uno no lo tiene usualmente, y para mí eso siempre fue la virtud de la masonería: proporcionar un espacio donde poder reflexionar, pensar con gente distinta que uno, porque los que se integran son todos distintos”, señala.

“Hay católicos, hay judíos, hay protestantes, hay ateos, hay gente de derecha y de izquierda, y hay contadores, ingenieros, entonces es un ambiente muy rico. Yo disfruto mucho eso, porque me crie en la doctrina de que es muy importante fomentar la tolerancia como un valor de vida, y ahí uno aprende a entender a otra gente”, cierra desde su despacho en Santiago.

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