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4 de Agosto de 2025“Habría que hacerla de nuevo y hacerla bien”: La dura evaluación técnica al rediseño de la ciclovía de Eliodoro Yáñez en Providencia
El académico de la Universidad de los Andes Rodrigo Fernández es duramente crítico con la remodelación realizada en 2022 de la ciclovía, y asegura que ha afectado en diferentes ámbitos. Dentro de lo más grave, asegura que provocó que el transporte público disminuyera su velocidad. "Eso es grave porque va contra una de las políticas de priorizar al transporte público masivo", afirma.
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Durante el fin de semana se desató un debate en torno a la efectividad de la ciclovía de Eliodoro Yáñez en Providencia, que en 2022 sufrió una importante modificación al pasar del costado izquierdo de la vía al derecho.
A poco más de tres años que se concretó el cambio, especialistas del Grupo de Estudios de Transportes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de los Andes publicó datos de una investigación que dan cuenta de algunos conflictos que ha generado el cambio de la ciclovía. Entre lo más relevante, destacan que las personas que usan esta han bajado considerablemente desde su inauguración en 2019 a la fecha, que ha provocado mayor congestión vehicular, y que ha afectado al transporte público.
De acuerdo a los datos de la investigación, por la ciclovía de Eliodoro Yáñez transitan 200 personas por hora, versus las 4.500 que la usaban en sus inicios. Además, ha provocado que la hora punta pasará de durar tres a cinco horas, y que las micros disminuyan su velocidad de 15 a 13 kilómetros por hora.
Rodrigo Fernández, académico de la U. Andes y doctor en Transporte, uno de los autores de la carta a El Mercurio que levantó el debate, explica que hay un error de diseño en la ciclovía. Antes, en el costado izquierdo, no afectaba porque no interfería con los paraderos de buses y tenía menos conflictos con peatones y autos.
“Cuando se trasladó a la pista derecha, pasaron dos cosas. Primero, y se generó una ciclovía de dos pistas en un solo sentido, lo cual es excesivo para la cantidad de ciclistas que circulan por ahí. El segundo punto es que con eso separaron completamente o dejaron difícil para tomar la micro, porque los pasajeros tenían que pasar por cruzar la ciclovía. Y a veces ese cruce es un cruce peligroso porque los ciclistas no necesariamente escuchan y vienen a alta velocidad”, sostiene.
Los problemas de la ciclovía de Eliodoro Yáñez tras sus remodelación
Entre las incomodidades que genera la ciclovía por Eliodoro Yáñez está el hecho de que pasa frente a los paraderos de micros. Además, expone Fernández, no se justifica, por la poca cantidad de personas que la usan, que sea de dos vías. Esto salvo que se para ambos sentido.
Por lo mismo es tajante y asegura que “habría que hacerla de nuevo y hacerla bien. Con una pista suficiente, y con paraderos ubicados con una plataforma que quede sobre la ciclovía. A lo mejor generar, lo que se suele hacer, que la ciclovía se desvíe un poco hacia la pista de autos”.

Y agrega que si se hace “una ciclovía con dos pistas por sentido, es para que circule una cantidad mucho mayor de ciclistas que están pasando ahora, que son 200. Eso es para que circulen 600, incluso hasta mil bicicletas por hora. Es decir, se hizo una infraestructura sobredimensionada para la demanda que actualmente existe“.
El especialista explica que es un daño tener una ciclovía de grandes dimensiones con poco uso, porque envía una mala señal a la ciudadanía, tanto peatones como automovilistas, que pueden cuestionar que se hagan más ciclovías.
“Por las características que tiene, que tiene un mal diseño, es poco probable que los ciclistas la utilicen. De hecho, hay gente que prefiere utilizarla en el sentido contrario. Y quiere decir que ahí hay una demanda que ni siquiera fue considerada. Un mal diseño no atrae usuarios”, replica Rodrigo Fernández.
La disputa con el transporte público y el aumento de los tacos
El principal problema que identifica el académico de la U. Andes es que genera mayor congestión, que ha provocado una disminución en los tiempos de traslados de las micros.
“Con este esquema, disminuyó la velocidad promedio de los buses en la calle. Alguien dirá que de 15 a 13 km/h , uno diría es re poco. Pero resulta que la velocidad promedio de los buses del sistema de red de movilidad es de 15 kilómetros por hora. O sea, lo que estamos haciendo es empeorar a los buses producto de este mal diseño de la ciclovía. Eso es grave porque va contra una de las políticas importantes de transporte, que es priorizar al transporte público masivo“, afirma.

Además, advierte que en la ciclovía de Carlos Antúnez, que tiene un diseño similar, se podrían replicar todos estos problemas.
“Aquí no se trata de hacer ciclovías por hacer ciclovías en cualquier parte. Esto se tiene que hacer teniendo el concepto tanto urbano como de tráfico en el cual tú vas a instalar la ciclovía. (…) El diseño tiene que estar muy bien hecho, muy delicado, para que, por ejemplo, los vehículos, los automovilistas, no vean que la ciclovía está desocupada”, concluye Rodrigo Fernández.



