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Jorge Sharp, candidato a diputado por la lista de la FRVS: “No soy oficialista, soy jarista”

El exalcalde de Valparaíso justifica aquí las dos listas que presentó el oficialismo para las elecciones parlamentarias de noviembre y que rompió las relaciones con el Gobierno. También sostiene que la izquierda chilena está en una "crisis bien profunda" y que para revertirlo el sector debe recuperar la "capacidad de empatía" con las familias chilenas.

Por 24 de Agosto de 2025
Jorge Sharp
Jorge Sharp
El candidato a diputado por el distrito 7 y exalcalde de Valparaíso, Jorge Sharp. Fotos: Francisco Paredes / The Clinic.
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El teléfono de Jorge Sharp vibra sucesivas veces durante la conversación que sostiene en esta entrevista. En un momento ingresa un llamado en el aparato móvil. Es Flavia Torrealba, presidenta de la Federación Regionalista Verde Social (FRVS), quien marca, pero Sharp decide postergar el intercambio para no interferir en la dinámica de la conversación.

Torrealba es la líder del partido que inscribió a Sharp como candidato a diputado por el distrito 7, en la lista Verdes, Regionalistas y Humanistas, por la cual el único ministro del partido en el gabinete de Gobierno, Esteban Valenzuela, debió dejar su cargo, tras la decisión del Presidente Gabriel Boric se desvincular a los representantes de ese partido en el Ejecutivo. Todo esto luego de que la FRVS desoyera el llamado de presentar una lista única parlamentaria. Sobre ese tema Sharp prefiere no hablar.

El exalcalde de Valparaíso está optimista respecto a su candidatura. Encuestas de la zona lo han posicionado en el primer lugar entre el resto de candidatos, afirma. Incluso por sobre de los del Frente Amplio, a a los que enfrentará en noviembre y a quienes describe como un grupo que cree que la Quinta Región les pertenece.

Durante estos meses fuera de la Municipalidad de Valparaíso, a la que pudo postular por un período más, pero que desestimó para aventurarse en un desafío parlamentario, Sharp dice que ha sacado conclusiones y avanzado políticamente junto al movimiento que fundó, Transformar Chile.

—¿Qué reflexión política ha sacado?

—Que si queremos convocar a la gran mayoría de familias de clase media, con sueldos que no les alcanzan para llegar a fin de mes, tenemos que dejar de mirarnos al ombligo, de ensimismarse, sino que la izquierda tiene que ser capaz de hablar de las cosas cotidianas, que son las cosas que a esa gran mayoría de silenciosos chilenos les importa.

—¿Quiénes son los ensimismados?

—La izquierda en general, sin personalizar en nadie. Es una crítica y una autocrítica. La izquierda chilena está en una crisis bien profunda y las claves para salir de dicha crisis tiene que ver con recuperar la capacidad de empatizar con las familias chilenas, innovar en propuestas, hablar de forma sencilla y no limitar la acción política a lo institucional. Hablar y asumir como bandera de trabajo las condiciones de vida cotidiana de miles de familias en Chile.

“Nos interesa que el campo progresista o de izquierda mantenga sus cinco diputados en el distrito 7”

—Se habló siempre durante estos meses que sería candidato a senador y finalmente terminó siendo candidato a diputado. ¿Qué pasó?

—Fue una decisión que tomamos en el movimiento. Nuestras candidaturas son tres, todas a la Cámara de Diputados: Octavio González, por el distrito 6, Rodrigo Ruiz en el 7 y yo. Nuestra definición tuvo a la vista el seguir desarrollando una propuesta política cercana a la gente y al trabajo territorial. Eso es posible desarrollarlo desde la Cámara de Diputados.

—¿Por qué no en el Senado?

—El Senado es un espacio alejado de la ciudadanía, elitizado, un espacio que no va a dar cuenta durante el próximo ciclo político de la diversidad social que hay en nuestro país. La Cámara de Diputados jugará un rol determinante en el próximo ciclo, en el que espero estar acompañando a Jeannette Jara como futura presidenta de Chile. Y si eso no es así, jugaré un rol en el futuro gobierno del candidato o candidata que sea.

—¿No hubo un cálculo electoral en su decisión? No se podía asegurar un escaño en el Senado.

—Nos interesa que el campo progresista o de izquierda mantenga sus cinco diputados en el distrito 7. Requerimos construir una mayoría en el Congreso y el distrito aporta en esa dirección. Y como nuestro trabajo está vinculado en nuestra historia a dicho territorio, lo coherente para contribuir a una mayoría parlamentaria para Jeannette Jara era la candidatura a diputado.

—¿Qué tiene la Cámara que no tiene la alcaldía?

—Sobre el Congreso pesa una crisis de legitimidad muy grande. Es percibido por la gente como un obstáculo antes que una herramienta. La contribución que queremos es generar un cambio en esa dinámica. ¿Por qué el Congreso se organiza en bancadas por partidos políticos, cuando son los ciudadanos de un territorio electoral determinado, los distritos, los que eligen a un diputado?

Eso me lleva a pensar que una dinámica mucho más interesante que podría oxigenar el trabajo del Congreso es el de las bancadas territoriales.

Sharp: “La política no puede partir desde una lógica de veto o exclusiones”

El exalcalde Sharp dice que su movimiento, Transformar Chile, y la Federación Regionalista Verde Social tienen una alianza política, programática y electoral. Tanto así que apoyó al diputado Jaime Mulet (FRVS) cuando este tuvo su aventura presidencial en la primaria del oficialismo.

De esa relación rescata que tienen en común estar en contra con la reforma al sistema político que impulsa el Gobierno. “El sistema político no tiene que cerrarse, sino que debe ser abierto y más democrático. Más que impedir la posibilidad de constituir partidos, lo que tenemos que hacer es invitar a la gente a militar o a formar sus propios partidos“, dice.

Y asegura: “La FRVS ha tenido la generosidad que no han tenido otras colectividades“.

—Ha dicho que quiere construir nuevas mayorías, ¿pero cómo se consigue ese objetivo yendo en dos listas?

—El desafío que tiene el pacto Verde, Regionalista y Humanista es la de ampliar a grupos sectores y movimientos que no son parte de los partidos oficialistas al trabajo para lograr la presidencial con Jeannette Jara. Hablo de independientes, de dirigentes sociales, de movimientos regionales. Necesitamos a todos sin vetos y exclusiones para poder lograr una mayoría electoral el 16 de noviembre. Por eso me parece de todo sentido que puedan existir dos listas.

—¿A qué se refiere en particular cuando habla de que no debe haber veto ni exclusiones?

—Sucede que en la negociación parlamentaria de la lista única los partidos políticos tenían múltiples intereses: unos querían mantener su bancada, otros, con justa razón, sostener su legalidad. Otros que pedían competir en igualdad de condiciones. Eso impidió un acuerdo unitario. Más que mirarlo como un problema, se puede desdramatizar y ver una oportunidad. Hoy existen casi 400 candidatos trabajando por Jara. Y casi 400 es mucho más que 183.

—¿Hubo un veto a su nombre en la lista única del oficialismo?

—La política no puede partir desde una lógica de veto o exclusiones. Para nosotros es importante no meternos en cahuines partidistas y poder competir, que es lo que vamos a poder hacer en el distrito 7. Lo que me interesa es contribuir a una izquierda que le hable a la clase media y a las familias más humildes de este país desde la cotidianidad, desde las cosas que marcan el ir y venir de muchísimas familias en Chile.

—Competirá contra los candidatos del oficialismo, como Jorge Brito y Jaime Bassa. ¿Cómo es su relación con ellos?

—Compito principalmente con los candidatos de derecha. Contra las ideas autoritarias que dichos candidatos van a poner en curso en la elección. El objetivo que tenemos es hacer una campaña limpia, de ideas, sin descalificaciones sobre la otra lista, que proponga mantener los cinco diputados que hoy existen para un eventual gobierno de Jeannette Jara.

—Pero en el papel compite contra la izquierda y contra la derecha.

—Compito contra todos y cada uno de los candidatos del distrito 7.

—Por eso. ¿Cómo es su relación Brito y Bassa?

—No tengo mayor relación. Tengo profundo respeto por las labores que cada uno de ellos realiza, pero evidentemente tenemos una propuesta y trayectoria distinta a la del Frente Amplio.

—¿Tiene confianza en su liderazgo y en los resultados que pueda obtener? Cuando dejó Valparaíso no logró instalar en la alcaldía a Carla Meyer, la candidata a la municipalidad y representante de su movimiento.

—No hay nada asegurado en una elección. Como equipo no entramos confiados en ningún caso. Será una contienda intensa y esperamos que sea limpia. Es una elección distinta a la elección municipal y creo que la trayectoria que hemos desarrollado como movimiento permite que seamos un aporte para cambiar la dinámica de trabajo del Congreso Nacional, porque nosotros no venimos del Parlamento. Venimos del trabajo territorial, académico, el mundo municipal que permite tener una mirada más amplia y abierta de lo que pasa en la sociedad chilena que estar solo vinculado a la trayectoria parlamentaria.

Sharp: “Hay que hacerle la vida fácil a nuestra candidata. Eso significa no ensombrecerla y asumir que ahora comienza una nueva etapa”

—Antes ha dicho que no es parte del oficialismo. Hoy compite en una lista cuyo apoyo está en la candidatura de Jeannette Jara, la candidata del sector. ¿Es oficialista?

—No soy oficialista, soy jarista. Hoy lo que importa es contribuir al triunfo en primera y segunda vuelta de Jeannette Jara. Para eso hay dos listas que están incondicionalmente comprometidas con nuestra candidata. El oficialismo no alcanza con sus partidos y militantes para construir una mayoría política social y electoral el 16 de noviembre. Por eso es interesante el liderazgo de Jara, porque nos permite salir de la comodidad de las zonas de confort, de los discursos aprendidos de memoria, y hacer política de lo cotidiano.

—Estuvo en la proclamación de Jaime Mulet como candidato de la FRVS en febrero. ¿Tomó sin problemas abanderarse por Jara?

—Transformar Chile se comprometió a apoyar a quien resultase vencedor de la primaria, ganare quien ganare. Resultó electa Jeannette Jara y hoy trabajamos en el distrito 6 y 7 para que ella sea presidenta de la República sin ningún tipo de especulación o cálculo político, como tengo la impresión que algunos sectores del oficialismo suelen hacer.

—¿Se refiere a Unidad por Chile?

—Es una preocupación que se dejó entrever en la negociación y en el celo de algunos sectores por tener la mayor cantidad de candidatos, pero aquí lo importante es una cosa: si la derecha gana la presidencial, las ideas autoritarias y conservadoras de Chile van a estar de vuelta. Eso lo terminan pagando las regiones, las familias más humildes del país, y la gran clase media chilena.

—¿Cómo ha visto a Jara en las última semanas? Ha tenido que rectificar algunos errores.

—Una candidatura presidencial es algo sumamente complejo. En lo político, pero principalmente en lo humano. Creo que hay que hacerle la vida fácil a nuestra candidata. Eso significa no ensombrecerla, confiar en su liderazgo, y asumir que ahora comienza una nueva etapa.

El programa se acaba de presentar. Ahora es momento que el programa comience a discutirse con la sociedad, y ahí Jeannette Jara tiene una capacidad de escucha de la cual todos y todas tenemos que aprender mucho más. Esta nueva etapa que tiene a nuestra candidata desplegada por todo el país va a terminar con un programa que, discutido con la ciudadanía, represente lo que la gente espera de un gobierno con Jeannette Jara a la cabeza y con una nueva alianza.

—¿Dice que los partidos intervienen mucho en delinear el programa?

—Considero que es el momento para abrir la campaña como lo ha propuesto Jeannette Jara. Salir de nuestra zona de confort y comodidad. Dejar de convocar a los convencidos. Lo diré de otra forma: no hablarle solo a los que se movilizan, sino que a esa gran cantidad de chilenos que se movilizan, de clase media, que silenciosamente viven la angustia de las listas de espera, de que los asalten, de que sus sueldos no les alcance para fin de mes. 

—¿Qué le falta a la candidatura de Jara?

—Más que le falte, ahora la campaña inicia una nueva etapa. Con la presentación del programa la tarea que hay es presentarlo así y llevarlo a todos los rincones y estar dispuesto a recoger de las voces que menos se escuchan y tener la disposición de ir cambiando. El programa tiene que ser de la gente, acorde a los dolores de los chilenos.

—¿Le sugeriría algo?

—Más que sugerirle algo a nuestra candidata, espero que ella nos sugiera qué es lo que tenemos que hacer, cómo contribuir de manera más clara a su candidatura. Tenemos la posibilidad no solamente de detener las ideas autoritarias y conservadoras de la derecha, sino que además de construir un proyecto país que interprete a la mayoría silenciosa de chilenos que padecen hoy un montón de abusos e injusticias en su diario vivir. Jeannette Jara está llamada a liderarnos y no viceversa.

—¿Ha hablado con ella?

—Coincidimos en alguno de los debates televisivos. Le deseé la mejor de las suertes. Ella fue muy amable en cruzar un par de palabras conmigo, pero no hemos tenido la oportunidad de conversar. Como movimiento le solicitamos al comando una reunión para mostrar formalmente nuestro apoyo y poder entregar nuestras propuestas a la candidata.

Tuvimos una muy buena reunión con Javiera Albornoz y Bárbara Figueroa hace algunas semanas donde pudimos expresar nuestra perspectiva más general de cómo pensábamos llevar adelante la campaña. En esa conversación le pedimos al comando la posibilidad de conversar con nuestra candidata que esperamos pueda concretarse prontamente.

—No hay agenda aún. 

—No, pero esperamos que esa posibilidad pueda concretarse muy pronto.

Sharp y el caso de Jadue: “En Chile hay algo que me parece importante, que es la presunción de inocencia”

—¿Golpea a las candidaturas que Daniel Jadue sea candidato?

—Lo va a decidir la gente el 16 de noviembre. El PC tiene el legítimo derecho de poner los candidatos que estimen conveniente. 

—¿Usted llevaría a un candidato con un proceso judicial en curso?

—Cada partido tiene sus definiciones. No soy quién para decirle a un partido cómo hacer las cosas. Conversamos hace un rato de la política de vetos y exclusiones y no somos parte de aquello. Nos preocupan más nuestras candidaturas que las de otros partidos políticos.

—Por eso le pregunto si en Transformar Chile llevarían a un candidato con un proceso judicial en curso.

—En Chile hay algo que me parece importante que es la presunción de inocencia que es una regla básica del Estado de Derecho. Nuestro movimiento tiene una convicción de que las candidaturas que vamos a empujar van a contribuir desde su fortalezas y trayectorias para generar mayoría parlamentaria con Jeannette Jara.

—¿Está asegurada la unidad el día después de la elección, independiente del resultado de cada lista?

—Lo veremos el día después de la elección. Tenemos que trabajar de forma más coordinada posible para poner a disposición de un eventual nuevo gobierno o futuro gobierno de Jeannette Jara una mayoría parlamentaria que legisle por los temas cotidianos, los más sencillos y sentidos, más simples del diario vivir de muchísimos chilenos que hoy por distintas razones no la están pasando bien. Para mí, el cálculo que importa es ese, que es más que un cálculo: es el sentido de las candidaturas al Congreso como las que estamos empujando en nuestro movimiento. 

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