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2 de Septiembre de 2025

“Eutanasia no, cuidados paliativos sí”: La intervención en la comisión de Salud del arzobispo Chomali en la recta final del proyecto de ley

El proyecto de ley que busca que quienes sufran una enfermedad terminal e incurable puedan recibir asistencia médica será votado este miércoles en la comisión de Salud del Senado.

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La comisión de Salud del Senado tiene programadas para esta semana varias audiencias para lo que se considera la recta final del proyecto de muerte asistida más conocido como eutanasia, que tras más de una década de discusión en el Congreso, se espera que sea votado en general en la comisión mañana a las 15:00 horas.

El proyecto refundado y modificado, impulsado en 2014 por el diputado Vlado Mirosevic, busca establecer el derecho a optar voluntariamente para recibir asistencia médica con el objeto de acelerar la muerte en caso de una enfermedad terminal e incurable.

Junto al aborto legal, la eutanasia es uno de las principales propuestas de campaña del Gobierno del Presidente Boric.

La maratónica jornada de la comisión para tramitar la muerte asistida

Ayer en la comisión ya expuso Freddy Maureira, padre de una menor que hace diez años solicitó la eutanasia, argumentando a favor de la iniciativa.

Pero hoy es el turno del arzobispo de Santiago, Fernando Chomali, quien acudió a la comisión del Senado para mostrarse contrario al proyecto.

Con un documento de tres páginas que elaboró el representante de la Iglesia Católica, en el que se basará para realizar su intervención, titulado “Morir en paz, eutanasia no, cuidados paliativos sí“, el arzobispo se muestra fuertemente en contra.

Allí, menciona que “en medio de una violencia desatada, de la perplejidad de los chilenos frente a la corrupción en muchos estamentos de la sociedad, de listas de esperas interminables para tratamientos médicos básicos, una gran inseguridad de la población, reaparece, y con intenciones de darle suma urgencia, un proyecto de ley que permite la eliminación directa de un ser humano en la etapa final de su vida”.

El cardenal califica el proyecto de ambiguo, apelando a que “se extiende a personas en complejas situaciones de salud, que, según los promotores de la ley, como sus vidas no valdrían la pena de ser vividas, el Estado no les puede impedir que terminen con ella”.

“Quien está acompañado, se siente querido y bien cuidado, no pide terminar con sus días”

“Esta ley es la respuesta práctica a la desidia del Estado y la sociedad de hacerse cargo de los enfermos, en la mayoría de los casos adultos mayores, que muchos de ellos terminan sus días viejos, solos, enfermos y pobres —no pocos en los hospitales públicos y en lugares que ni nos imaginamos postrados y abandonados en paupérrimas condiciones—”, plantea.

Y agrega incluso que la muerte asistida “es una forma de eugenesia social frente a la incapacidad de empatizar, acompañar, amar y responder por ellos. Este proyecto es el ocaso del sentido de responsabilidad hacia el débil que le cabe a la sociedad toda y es el triunfo de la razón de la fuerza por sobre la fuerza de la razón”.

Entre sus otras razones, Chomali apunta a que el meollo del asunto gira en torno al acompañamiento que tienen las personas, y que incluso en la práctica el proyecto de eutanasia es clasista: “Porque será sobre todo respecto de los pobres por quienes terceros decidirán por ellos ponerle fin a sus días”.

En esa línea, enfatiza que “quien está acompañado, se siente querido y bien cuidado, no pide terminar con sus días, al contrario, se aferran a ellos como un gran tesoro”.

Es por ello que finaliza haciendo un llamado a que se ponga especial atención en promover la especialidad de los cuidados paliativos en hospitales y clínicas, más que la muerte asistida.

Dejemos a los enfermos morir en paz, —con los medios ordinarios que dispone la medicina, sin obstinaciones ni tecnicismos abusivos— junto a sus familiares y con adecuada asistencia médica paliativa, espiritual y humana. Ni más ni menos. Los equipos médicos en Chile, —notables por su compromiso a los pacientes—, que lidian a diario con esta dura realidad, lo saben muy bien”, concluye el documento.

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