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22 de Septiembre de 2025

Javier Bolaño, médico intensivista: “No existe evidencia sólida que permita establecer una relación entre el consumo de paracetamol durante el embarazo y el TEA”.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha adelantado un importante anuncio, que según trascendidos se trataría de una supuesta asociación del uso de paracetamol en embarazadas y el aumento de personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Sin embargo, tras las filtraciones y especulaciones, expertos a lo largo del mundo han salido a desestimar la relación entre el compuesto del paracetamol con el trastorno del espectro autista, principalmente por la falta de evidencia que lleve a explicar la correlación.

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Gran expectación ha generado la información filtrada por cuatro funcionarios federales al Washington Post sobre que hoy las autoridades sanitarias de Estados Unidos podrían anunciar que el acetaminofén o paracetamol (tylenol en EE.UU.) generaría autismo.

Según se dio a conocer, el popular remedio tendría afectación principalmente en mujeres embarazadas y su relación con bajos niveles de folato, una vitamina esencial para el desarrollo adecuado del cerebro y la columna vertebral del bebé.

Ello ya lo había adelantado ayer en el funeral de Charlie Kirk: “Creo que les parecerá asombroso”, dijo Trump en una conferencia de prensa. “Creo que encontramos una respuesta al autismo”.

“Va a ser una de las conferencias de prensa más importantes que tendré, y la espero con ansias“, agregó.

Los funcionarios han estado revisando investigaciones previas, incluida una revisión de agosto realizada por investigadores de Mount Sinai y la Universidad de Harvard, en la que sugieren un posible vínculo entre el uso de Tylenol al inicio del embarazo y un mayor riesgo de autismo en los niños.

Según dichas fuentes, la recomendación que haría el Gobierno de Estados Unidos sería a no promover y no utilizar Tylenol al principio del embarazo a menos que tengan fiebre.

Leucovorina, el medicamento que, según el Gobierno de EE.UU., podría servir de tratamiento para el autismo

Si bien el gobierno de Trump presentaría la correlación del paracetamol con el autismo, también se espera que el anuncio vaya acompañado del anuncio de que la leucovorina sería un tratamiento que se descubrió podría servir para contrarrestar los efectos de personas con trastornos del espectro autista (TEA).

¿En qué consiste? Según el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, es una “forma de ácido fólico que se usa sola o con otros medicamentos para el tratamiento de ciertos tipos de cáncer colorrectal y anemia, además reduce los efectos tóxicos del medicamento anticanceroso metotrexato y de otras sustancias que impiden la acción del ácido fólico”.

¿Qué dicen los expertos?

En el mundo las políticas de salud del Presidente Donald Trump han generado críticas por parte de la comunidad científica, iniciando con quien es parte de su Gobierno y encargado de Salud, Robert F. Kennedy, un abierto político antivacunas que las ha relacionado previamente con el autismo.

Por lo mismo, a lo largo del mundo ya salieron expertos a debatir respecto a la idea de Trump de relacionar el paracetamol con el autismo, principalmente por la falta de estudios consistentes.

El doctor Javier Bolaño, médico intensivista de la Clínica Indisa, por ejemplo, comenta a The Clinic que “debemos ser muy cuidadosos , un anuncio de este tipo tendría alto impacto social y sanitario, ya que el paracetamol es uno de los analgésicos más usados en el mundo, incluso en embarazadas y niños. Como efecto inmediato podría generar alarma pública, cambios en las prácticas médicas y presión para restringir su uso”.

Incluso, dice que hay un riesgo: “La gente podría dejar de usarlo sin alternativas seguras, lo que aumentaría complicaciones de fiebre o dolor mal tratados. Hasta ahora, la evidencia es inconclusa y controversial. Algunos estudios observacionales han sugerido asociaciones, pero no hay causalidad comprobada”.

Así también asegura que “la leucovorina se ha investigado en algunos ensayos clínicos pequeños en niños con autismo y alteraciones en el metabolismo del folato. Algunos reportaron mejoras modestas en lenguaje y conducta”, pero que la realidad científica es que “la evidencia aún es limitada y no concluyente; se requiere investigación a gran escala antes de recomendarla de forma general”.

Así también lo menciona Begoña Huete, coordinadora del Grupo de Trabajo de Neurodesarrollo de la Sociedad Española de Neurología Pediátrica (SENEP), a El País: “No existe evidencia sólida que permita establecer una relación causal entre el consumo de paracetamol durante el embarazo y el trastorno del espectro del autismo”.

Beatriz Salazar, coordinadora del grupo de trabajo de Neuropsiquiatría de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), comenta la misma idea. “Sabemos que contraer algunas infecciones durante el embarazo sí está relacionado con el trastorno del espectro autista en el niño y, lógicamente, estas mujeres pueden consumir paracetamol al sufrirlas. Este puede ser un importante factor de confusión, pero en ningún caso se ha demostrado que el fármaco tenga alguna relación causal“.

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