La encrucijada que abrió la nominación de Bachelet a la ONU en la derecha y cómo se urdió la jugada de La Moneda en plena campaña presidencial
La decisión del Presidente Boric era un secreto a voces en el oficialismo, pero no en la oposición, donde resintieron el anuncio de esta semana al generarles un dilema a menos de dos meses de la elección presidencial y parlamentaria. Si bien en el Gobierno defienden que este era el momento de anunciar la postulación si se querían potenciar las chances de la exmandataria para las Naciones Unidas, en la derecha no dan por garantizado un apoyo en un eventual futuro gobierno y han enviado mensajes internos advirtiendo que no cuenten con ellos si intentan sacar provecho electoral con su figura más valorada. Por ahora, además, la decisión es ser cautelosos y evitar dardos en contra de la exmandataria.
Por Rodrigo Córdova y Eduardo Monrroy 28 de Septiembre de 2025
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“¿Michelle Bachelet será candidata a La Moneda o candidata a la Secretaría General de la ONU?”. Esa era la pregunta que en noviembre del año pasado se comenzó a instalar entre los principales dirigentes de los partidos del oficialismo, ante las definiciones que el sector debía tomar por esos días de cara a las elecciones presidenciales y parlamentarias de noviembre de 2025.
En ese momento, las colectividades se preparaban para zanjar si algunos ministros del gabinete dejarían sus cargos de manera de quedar habilitados para competir por un escaño en el Congreso doce meses después. Hacerlo también podía adelantar la intención de competir en una primaria presidencial. Y es que por esos días ya circulaba la posible intención que tendrían Carolina Tohá y Jeannette Jara, entonces a cargo de la cartera del Interior y de Trabajo, respectivamente, de buscar La Moneda.
Cercanos a Bachelet transmitieron por entonces que las principales fichas de la expresidenta estaban puestas en el importante cargo de la ONU, sobre todo por la trayectoria de la expresidenta en aquel órgano, como ex alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y como exdirectora de ONU Mujeres.
La misma embajadora de Chile ante la ONU, Paula Narváez, había reconocido en septiembre de ese año que Bachelet ya sonaba como nombre para suceder en el cargo a António Guterres en los círculos internacionales.

Por entonces desde círculos diplomáticos transmitían que existía un factor que podía viabilizar esa candidatura. Estos eran los intentos para convencer a distintos países de que ya era el momento de que la Secretaría General de la ONU fuera liderada por un representante de Latinoamérica, como también, aunque en menor medida, con dar con un liderazgo femenino.
Ante ese escenario no eran pocos en el oficialismo quienes proyectaban que ese era el camino que seguiría Bachelet, cosa que varios vieron ratificada una vez que la exmandatario descartó una nueva postulación a La Moneda, en marzo pasado.
Cómo allanar el camino a Bachelet
Así las cosas, fuentes de la diplomacia señalan que se planificó cómo allanar el camino a una eventual candidatura.
Conocedores de la decisión presidencial señalan que lo primero que se tuvo en cuenta fue convencer a los países de la región que se debía instalar la idea de que el próximo nombre a cargo de la Secretaría General de la ONU tenía que ser de América Latina. Para eso se evitó poner nombres sobre la mesa, menos el asunto del género. Aquel proceso de diálogo, indican, tomó buena parte del tiempo.
De hecho, un aspecto que se asegura que contribuyó a dar el paso en la nominación de Bachelet fue el acuerdo de cancilleres de la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) de emitir un comunicado apoyando que el próximo secretario general de la ONU sea latinoamericano, lo cual se emitió el pasado miércoles mediante un comunicado.

Luego, se vislumbró que el mejor escenario para anunciar la postulación de Bachelet sería durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, de esta semana, al ser considerado un espacio multilateral de excelencia.
“No hay una regla de qué materias se expresan ahí o cuales no se dicen. Los países son soberanos de establecer qué quieren comunicar en ese minuto”, dice una fuente diplomática, que destaca que ese es un espacio para demostrar el apoyo del Estado de Chile a una decisión de ese tipo.
Hubo dos otros aspectos que se consideró para la fecha. Primero, en Cancillería aseguran que informalmente conocían de otras candidaturas al cargo que ya estaban corriendo. Además, señalan que eran múltiples los países que se acercaban para consultar si Bachelet se presentaría como opción.
Y segundo, recalcan que el proceso de postulación comenzará en octubre, ya que a partir de ahí la presidenta de la Asamblea General de la ONU junto al presidente del Consejo de Seguridad enviarán la carta a los países miembros que habilitará el proceso.
“Antes, esa carta salía a los estados miembros en diciembre, tenías desde diciembre a marzo para responder. Con la nueva resolución de revitalización de la Asamblea General recientemente aprobada por los estados miembros, ese proceso se adelantó”, explicó el viernes Paula Narváez en Tele 13 Radio.
En ese sentido, rechazó las voces críticas por la pertinencia del anuncio presidencial en este momento. “Seguramente es porque falta información”, afirmó.
La incómoda posicion en la que quedó la derecha
De ese forma en el Gobierno han tratado de enfrentar las críticas que han recibido de sectores de la oposición una vez que el Presidente Boric realizó el anuncio sobre Bachelet. “Es un gustito personal”, dijo, por ejemplo, el timonel de la UDI, Guillermo Ramírez.
Y es que en la derecha la noticia los puso en una incómoda posición en medio de una intensa campaña rumbo a la primera vuelta presidencial.
“Nos enteramos por la prensa”, aseguran líderes de partido del sector, que cuestionan que el Gobierno no planteara con antelación la idea a los partidos y candidatos presidenciales de oposición, de manera de construir un anuncio con respaldo transversal.
“Lamentablemente no lo socializó y creo que el Presidente se equivocó”, dijo el miércoles el candidato José Antonio Kast en un seminario de Clapes UC.

En el comando del candidato republicano aseguran que no hubo contactos previos desde el Ejecutivo. Lo propio sostienen en el equipo de Evelyn Matthei. Las presidencias de RN, la UDI y Evópoli tampoco estaban al tanto de la determinación del mandatario, aunque algunos reconocen que esta era una idea que rondaba en el ambiente.
La nominación de Bachelet fue tan imprevista que en Chile Vamos reconocen que esto ni siquiera fue tema de conversación en el comité político que sostienen con el comando de Matthei cada martes a primera hora. El anuncio se hizo solo un día después. “No lo anticipamos, quizás de mala manera”, reconoce un dirigente.
En tanto, en el Gobierno aseguran que existieron sondeos previos con miembros de partidos de la oposición. En la derecha apuntan a que estos más bien fueron los que la Cancillería realizó con los parlamentarios que fueron parte de la comitiva que viajó junto al Presidente a Estados Unidos, a solo pocas horas del discurso presidencial en la ONU.
Fue el caso de los senadores Manuel José Ossandón (RN), Matías Walker (Demócratas) e Iván Moreira (UDI). Los tres manifestaron su apoyo a la nominación a Bachelet desde Estados Unidos, lo cual fue relevado en distintos momentos por La Moneda, que trató de decir que sí existían respaldos dentro de la derecha, como el del propio presidente del Senado.

“Entiendo que la decisión final la va a tomar el próximo gobierno, pero no nos podemos equivocar, porque es una oportunidad que jamás Chile ha tenido“, dijo Moreira, quien reconoció que no informó de inmediato a su partido sobre el anuncio que se venía.
En otros sectores de la oposición se indica que hubo grupos que estaban al tanto del anuncio que preparaba La Moneda, aunque por motivos fortuitos. Aquello provocó un debate interno sobre qué posición tomar, privilegiándose la cautela y el no incendiar la pradera.
Y es que en la oposición reconocen que la postulación de Bachelt abrió un gran dilema. En el caso de Chile Vamos, indican que siempre se debe destacar que un representante chileno pueda llegar a un cargo de tan alto nivel, sin embargo, lo que molesta es el momento electoral en el cual se hace el anuncio, además de la forma en que se dio a conocer.
En ese marco, distintos dirigentes consultados dicen que es evidente que La Moneda buscó hacer el anuncio en estas fechas para arrinconar a la oposición en plena campaña electoral. Así dicen que ha quedado demostrado con las figuras del oficialismo que luego han salido a emplazar a la oposición para que muestren un apoyo claro a Bachelet.

En el sector aseguran que había caminos alternativos para que una decisión de estas características contara con un apoyo transversal. “Bastaba con invitar a los ocho candidatos presidenciales, invitar a los presidentes de las comisiones de Relaciones Exteriores. Se hace todo de manera tan improvisada“, fuestigó el diputado RN Diego Schalper.
Evitar críticas a la figura de Bachelet y las complicaciones en Chile Vamos y republicanos
Así, la decisión en la oposición es la de tomar esta carrera con prudencia, sin abanderarse con un lado ni con otro, ya que, dicen, cualquiera de esas alternativas hará que esto suba de volumen a riesgo de enredar al sector.
En Chile Vamos, por ejemplo, dicen que si la candidatura de Matthei está intentando capturar a un electorado identificado con la centroizquierda que no está convencido de votar por Jeannette Jara, no sería acertado marcar una postura crítica con Bachelet. De esa forma, muchos dirigentes han preferido centrar sus dardos en la decisión del Presidente y no en la figura de Bachelet.

El dilema incluso se ha dado entre candidatos al Parlamento que recuerdan que Bachelet es la figura política mejor valorada según la última encuesta CEP, y por lo mismo han recalibrado sus declaraciones a la prensa. Otros no han tenido dudas en marcar un tono particularmente duro, como el diputado UDI Jorge Alessandri.
“Una verguenza la decisión del Presidente y una verguenza tambiénla reacción de nuestros políticos que de forma complaciente deciden apoyarla. Presidenta Bachelet, váyase para la casa”, dijo el legislador de la tienda gremialista.
En republicanos la nominación de Bachelet también trajo complicaciones. En el partido, por ejemplo, algunos creen que cualquier palabra favorable a las opciones de la expresidenta podría impactar en la propia base de Kast, que es especialmente crítico de sus administraciones. Algunos también recuerdan que parte del electorado del republicano (como también de Kaiser) se considera “anti-ONU”.
Por lo mismo es que algunos no evaluaron positivamente que el lunes el candidato presidencial republicano no fuera particularmente crítico con la entonces posible postulación.
“Lo que he dicho es que sería un orgullo que un chileno o una chilena -y por eso digo que la respuesta la daría una vez que se produzca la situación, cuando haya una postulación real- pueda dirigir un organismo internacional. No se contraponen las dos respuestas. El día que sea un hecho cierto nos pronunciaremos“, dijo ese día Kast.
En su entorno subrayan que la palabra orgullo la utilizó debido a provenía de una consulta de la prensa que consideraba una palabra que había ocupado minutos antes el candidato libertario Johannes Kaiser.
Este último, de hecho, tuvo un tono más duro durante esa jornada. “No voy a oponerme, pero no lo voy a respaldar”, dijo Kaiser, aunque también señaló que “su gestión como presidenta fue pésima” y ligó -sin pruebas- el cargo de Bachelet como alta comisionada de la ONU con la entrada de haitianos al país.

La derecha no salió a “tirar la cadena” a Bachelet, pero no garantiza apoyo, menos si se busca sacar “rédito electoral”
En el oficialismo, así, varios hicieron la lectura de que la derecha no salió a “tirar la cadena” a la opcion de Bachelet y valoraron esas declaraciones.
El miércoles, en todo caso, Kast arremetió contra Bachelet en Clapes UC. “Como presidenta de Chile fue un desastre. Miren los índices y vean cuándo Chile comenzó a decaer”, dijo, aunque manifestó su diposición a reunirse con Bachelet si ella lo invita.
Con todo, en la oposición hay quienes aseguran que de manera interna se han transmitido mensajes al oficialismo y al Gobierno en los que no garantiza un apoyo a Bachelet, mucho menos si en las semanas previas a la elección observan que la izquierda intenta sacar rédito electoral de la postulación.
La mirada de distintos consultados en la derecha es que esta es una manera de decir también que si la izquierda sigue emplazándolos a marcar una postura, no se extrañen si finalmente un próximo gobierno de derecha opta por no insistir con Bachelet para el cargo en la Secretaría General de Naciones Unidas.
“Yo no daría por cerrado que Matthei vaya a decir que esto la obliga (a apoyar la postulación de Bachelet)”, dijo, por ejemplo, el diputado Schalper.
El exconsejero constitucional de los republicanos Luis Silva incluso fue más allá. En conversación con Canal 13 señaló que Chile incluso podría apostar por otro nombre femenino para el cargo: “Las posibilidades de Bachelet son cero (…). Si les importa tanto que conduzca una mujer, por qué no pensamos en apoyar a Rebeca Grynspan“, dijo en alusión al posible nombre que presentará Costa Rica.



