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3 de Octubre de 2025Frente al estrecho de Magallanes y con especies vivas antárticas: así será el acuario del futuro Centro Antártico Internacional
El proyecto busca acercar la Antártica a la comunidad mediante un acuario pionero con peces, moluscos y crustáceos de las aguas australes. La iniciativa es impulsada por el INACH, el Gobierno Regional y la Universidad de Magallanes.
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Frente al estrecho de Magallanes, en la costanera de Punta Arenas, se proyecta una obra que promete consolidar la relación de Chile con la Antártica. Se trata del Centro Antártico Internacional (CAI), que no solo será solo un edificio moderno con laboratorios y salas de exhibición. Sino que en su corazón late un sueño largamente acariciado: el de mantener vivas, en pleno sur de Chile, especies que hasta hoy solo podían ser observadas en expediciones científicas.
Ese corazón es el acuario con especies vivas antárticas, un sistema pionero que permitirá al público ver de cerca peces, moluscos, equinodermos y crustáceos que habitan en las gélidas aguas del océano Austral. Un trozo de Antártica en medio de la ciudad más austral de Chile continental.
El CAI es un anhelo de larga data en la región de Magallanes. El impulso definitivo vino recién en la última década, con un fuerte respaldo del Instituto Antártico Chileno (INACH), el Gobierno Regional, la Universidad de Magallanes y el Ministerio de Ciencias, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

“Es un edificio único en el mundo”
Ricardo Faúndez, jefe de la Unidad de Proyectos del INACH, afirmó que se trata de “un edificio único en el mundo que busca posicionar a Chile como país antártico a la vanguardia. Consolidando a Punta Arenas como la principal puerta de entrada al Continente Blanco”. La comparación con la Ópera de Sídney no le parece exagerada y recalca que “será un ícono arquitectónico y cultural, un imperdible para quienes visiten la región”.
Pero llevar adelante esa visión implicaba innumerables desafíos, sobre todo considerando que el proyecto incluye la reconstrucción de un bosque antártico y el funcionamiento de un acuario. Respecto a este último, había que resolver un problema central: ¿Cómo trasladar un pedazo de Antártica a la costanera de Punta Arenas y mantenerlo vivo?
Prototipos en frío
La respuesta comenzó a construirse en 2017, cuando el INACH impulsó un primer prototipo de acuarios experimentales. Desde entonces, un equipo multidisciplinario ha trabajado para mantener especies antárticas en condiciones de cautiverio, ajustando parámetros de agua, salinidad y temperatura.
Sebastián Menéndez, biólogo marino e integrante del proyecto CAI, afirmó que “este prototipo nos ayuda a saber qué especies traer desde la Antártica, cómo es su comportamiento, su alimentación y con qué frecuencia comen. Así, cuando el edificio esté construido, ya tendremos claridad sobre el listado de especies que vivirán en el acuario”.
El aprendizaje no ha sido menor. Hoy, el equipo es capaz de mantener alrededor de cuarenta especies polares en cautiverio. Se trata de algo inédito a nivel mundial. Incluso algunas de estas especies han sobrevivido más de cuatro años.

El objetivo del acuario
Para Alejandro Font, jefe de la Sección de Plataformas Científicas del INACH, el acuario cumple un rol doble. “El objetivo es democratizar el acceso al conocimiento antártico. Estamos desarrollando sistemas de recirculación cerrada en condiciones controladas, lo que permitirá experimentación prolongada y estudios sobre bioindicadores de cambio climático en especies como la almeja Laternula elliptica o el pez Harpagifer”.
Font subraya que mantener estos organismos en condiciones estables “nos permite proyectar investigaciones interdisciplinarias en escenarios realistas de cambio climático, algo inédito en la ciencia polar nacional”.
Entre las especies que se han logrado mantener figuran estrellas, soles y pepinos de mar, isópodos gigantes, que incluso tuvieron crías en cautiverio, y diversas esponjas marinas que sirven como bioindicadores de contaminación. El próximo gran desafío es el kril, pieza clave de la cadena trófica del océano Austral.
El prototipo de acuario ya ha servido para actividades educativas. Estudiantes de diversos establecimientos educacionales como también de la Universidad de Magallanes quienes han realizado visitas y prácticas profesionales, aprendiendo sobre sistemas de recirculación y robótica submarina, por ejemplo. El futuro CAI expandirá estas actividades con un relato museográfico que conecte los ecosistemas antárticos con los subantárticos, mostrando al visitante cómo lo que ocurre en los mares australes impacta en el clima global.




