Política
21 de Noviembre de 2025Vanessa Kaiser, senadora electa: “Parisi tuvo un objetivo superclaro: impedir que Johannes fuera presidente. Esa es mi hipótesis”
La nueva representante del Partido Nacional Libertario en el Congreso habla sobre el agridulce resultado que tuvo el domingo pasado cuando logró un escaño en La Araucanía, pero lamentó que su hermano no pasara a la segunda vuelta presidencial. "Si se hubiese sacado a Franco Parisi de esta ecuación, Johannes le habría ganado a Matthei y a Kast", dice la filósofa. En esta entrevista plantea que un error de Kast en su campaña de segunda vuelta podría dar vuelta la elección. Y señala que si el republicano "suma banderas importantes de los nacional libertarios", podría cambiar el escenario para un eventual gobierno.
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58.195 votos le abrieron las puertas del Senado a Vanessa Kaiser la tarde del domingo. El triunfo de la filósofa tuvo un sabor agridulce ya que tenía la expectativa de que su hermano Johannes Kaiser lograra su pasaje a la segunda vuelta presidencial, carrera en la que terminó cuarto con un 13,9% de los votos.
De todos modos, la también doctora en Ciencia Política dice estar feliz con los números que logró su candidatura en La Araucanía, donde destaca que no son muchas las mujeres que resultan elegidas y que cuando ha sido el caso se ha debido en parte al “arrastre” de otro candidato de su lista.
Vanessa Kaiser fue una de las que llegó durante esta jornada para sostener un encuentro con los ocho diputados electos por el partido, además de su hermano, que lideró la cita.
“Lo que más me importa es que resolvamos el problema del terrorismo en La Araucanía”
—¿Cuál va a ser el aporte que piensa dar al Parlamento cuando asuma en marzo?
—Creo que se entiende poco cuál es el nuevo sustrato de la izquierda progresista, cuáles son los fundamentos ideológicos y su. Y a río revuelto, ganancia de pescadores. Ellos pueden ir avanzando con la implementación del mamarracho constitucional… Esto ha escapado del radar de muchos de los políticos chilenos, no así de los republicanos donde hay gente consciente de esto. Por lo mismo, los libertarios estamos llamados a evitar la usurpación de la soberanía nacional.
En ese contexto, a mí me encantaría lograr persuadir a la gente que quiere a su país, a la democracia y las instituciones, que queremos restablecer el buen funcionamiento del Estado de Chile. Me encantaría persuadirlos de que afirmemos con todo la Constitución de 2005. Yo al menos quiero ser la voz de los sin voz. Llevo 5 años planteando este fenómeno y por eso en mí campaña algunos me decían que yo era como la Coca Cola, porque me conocía todo el mundo. Si es muy fácil para la izquierda volver a la carga con el cambio constitucional.
—¿En qué ha visto esto?
—Esta izquierda no ha abandonado sus pretensiones. Y el día que nos cambien la Constitución nos van a haber destruido el país. Ya lo vimos, en el mamarracho y el mamotreto. Los dos proyectos de nueva Constitución, porque si se hubiera aprobado el segundo también sería un desastre.
—La izquierda, en todo caso, quedó en minoría en la Cámara y en un aparente empate en el Senado…
—Sí, pero no te olvides que aquí hay una derecha que sí estuvo a favor no solo de entregar la Constitución una vez, sino que luego entregarla por una segunda vez cuando el mandato ciudadano había sido no más experimentos constitucionales. Y además, toda la permisología que se ha ido aprobando tiene que ver con tratados internacionales y el fenómeno del globalismo. Nosotros estamos estancados en ese fenómeno.
Si es cosa de ver por qué la izquierda avanza en que la Cámara se llame de “diputadas y diputados”. Ninguna persona de la derecha o muy pocas pueden explicar cuál es el sentido ideológico de haber hecho ese cambio. Y así con “niñas y niños”, “niñas, niños y adolescentes”, “todes y tudus”. ¿Por qué? Porque van dividiendo a la población a través del relato, de manera tal de después tenerlos enfrentados a unos con otros.
—¿Cuáles serían sus principales medidas que presentaría en el Congreso?
—Espero que sea Kast y no Jara quien sea presidente, porque lo que más me importa es que nosotros resolvamos el problema del terrorismo en La Araucanía. Eso implica que el Ejecutivo esté alineado con ese propósito y un senador solo no va a poder hacer mucho.
Así, el primer paso es que el presidente Kast aplique su plan de gobierno. Eso es lo primero, ahí estoy dispuesta a pasar muchas noches sin dormir, en generar el apoyo necesario a través de negociaciones.
Por otra parte, estoy buscando alternativas para que el Consejo del Estado demande a los burócratas responsables de no proveer servicios del Estado a las personas. Porque en Chile, en general, tenemos un problema de falta de servicio del Estado. Eso constituye el hecho de que no tengas carabineros en Temucuicui, ahí no hay servicio del Estado. El Estado te debe proveer de servicios. Actualmente los tribunales te pueden compensar. ¿Con qué te compensa? Con la plata del Estado, o sea, no hay ninguna responsabilidad individual de la democracia que debió haber aplicado ese servicio. Quiero que me baste con el daño evidente en el ciudadano para que el funcionario responsable tenga que hacerse cargo.

“Si se hubiese sacado a Franco Parisi de esta ecuación, Johannes le habría ganado a Matthei y a Kast”
—¿Tenía mayores expectativas con la candidatura presidencial de su hermano Johannes?
—La expectativa estaba basada en el hecho de que las últimas encuestas nos daban con empate técnico y no figuraba en estas Franco Parisi. Lo que sucedió es que Parisi entró a competir con parte del electorado que por naturaleza tendría que haber sido nacional libertario, que es el electorado cansado de los abusos de la casta. Y así se llevó parte importante de la torta
—¿Qué hizo bien Franco Parisi que le faltó a Johannes Kaiser?
—Probablemente, Parisi tiene una cierta simpatía que le da un carisma particular. Ahora, esa simpatía en tiempos críticos como el 18-O no le serviría de nada. No es mucho lo que podría hacer en un contexto así, pero en una elección sí sirve mucho.
Luego, Parisi diseñó una estrategia en la que nunca le pegó a José Antonio Kast, él solo le pegó a Johannes. Parisi vino con un objetivo superclaro, que fue impedir que Johannes fuera presidente. Esa es mi hipótesis. En eso, se encontró él mismo en la sorpresa de que caló en la gente, probablemente su buena participación en los programas y una conexión con esa clase media superabandonada por Chile Vamos, que está preocupada de salir adelante en el día a día.
—¿En qué se basa para decir que Parisi tenía el objetivo de impedir que Johannes fuera presidente?
—Es mi hipótesis. Él en principio no tenía una decisión tomada de correr la carrera. Franco Parisi no entró a esta carrera pensando que iba a ser presidente ni que iba a sacar el 20%, eso es obvio. Él entra cuando Johannes ya estaba posicionado en las encuestas. A mí Johannes me pide en febrero ser candida al Senado y en ese momento Parisi no estaba en el escenario.
Parisi llega después cuando Johannes empieza a ser una amenaza por los resultados en las encuestas para la casta política. Mágicamente llegó Franco Parisi a hablarle al mismo electorado que le habló a Johannes, y ese electorado se dividió en dos.
Entonces, si se hubiese sacado a Franco de esta ecuación, Johannes le habría ganado a Matthei y a Kast.

“Un error que cometa Kast y que afecte emocionalmente a cierto electorado, puede dar vuelta la elección”
—¿Para usted es una carrera corrida la elección del domingo 14 de diciembre
—No, no, no, no. Ese sería un grave error. No hay nada científico en la política. La Jara tiene una conexión con el corazón y el voto tiene una dimensión emocional muy importante. A ver, ¿qué detonó la furia de la gente para el 18-O? Fue cuando llegó alguien a decir que qué importaba que subiera el metro si habían bajado las flores. Esa fue la gota que rebalsó el vaso. La gente tiene paciencia hasta un punto.
Entonces, un error que cometa José Antonio Kast, que afecte emocionalmente a cierto electorado, puede definir una elección. Eso puede dar vuelta una elección.
Hay que tener cuidado. Mira, si nosotros estamos en un mundo contaminado por el feminismo, ¿quién es la víctima? La Jara. ¿Y quién es el victimario? El hombre blanco, heteropatriarcal, conservador…
Entonces, si él comete un error, en ese contexto su error es mucho más gravitante que si lo comete Jara.
—Hasta ahora, ¿cómo evalúa las señales que se han dado esta semana? Se incorporó rápidamente a Chile Vamos al comando de Kast. Y en una reunión incluso estuvo la persona que usted apunta por haber celebrado que bajaba el precio de las flores, Felipe Larraín.
—A ver, la señal más positiva y brillante es la del propio Johannes, que el miércoles dijo: “No vamos a comentar nada. Acá vamos a cerrar filas con José Antonio en términos electorales y ni siquiera nos vamos a dar la vuelta respecto de los diálogos que pueda tener con Chile Vamos u otros sectores”. Nosotros estamos 100% para que sea José Antonio el próximo presidente. Me quedo con eso.
—¿Pero a usted le acomoda el ingreso de Chile Vamos al comando?
—Entiendo la estrategia de Johannes, es lo más razonable. Por eso si yo empezara a criticar que entren o no entren, me estaría pegando un tiro en el pie.
“Si José Antonio suma banderas importantes de los nacional libertarios, eso cambiará mucho el escenario”
—¿Esta elección se gana yendo a buscar los votos al centro?
—Cuando dicen que el centro se vació, yo creo que no. Creo que el centro se lo llevó en parte Parisi. Y si la gente que votó se “autopercibe” de centro, entonces sí, ahí es donde hay que ir a buscar. Porque al menos nosotros, los nacional libertarios, vamos a votar por José Antonio Kast. Por eso cuando Parisi dice que podríamos votar por Jara, realmente creo que está fuera del marco de lo razonable. No hay nadie que le vaya a dar su voto a un comunista.
Aparte, si bien José Antonio cometió un error en el segundo proceso constituyente, él no es un lobo con piel de oveja. Nunca se ha disfrazado de alguien que no es, no ha tratado de parecer socialdemócrata.
—¿Y se sentiría más cómoda dentro o fuera de un gobierno de José Antonio Kast?
—Eso depende. Johanne siempre lo ha dicho: si José Antonio suma banderas importantes de los nacional libertarios, eso cambia mucho el escenario de si no lo hace. Pero eso lo tiene que decir Johannes.
—¿Le recomendaría a su hermano entrar a un ministerio?
—Si respondo algo así, cometo un error con mi hermano. Él tiene que responder eso.
—¿Cree que quedó el terreno propicio para que vuelva a competir por la presidencial?
—Johannes le ganó a Evelyn Matthei. Llevando cuatro años en política, sacó 14 puntos, y sin ni uno. Evidentemente se convirtió en un tremendo líder de la derecha.



