Jeannette Jara y los cambios en su equipo: “No puede haber cabida para las descalificaciones o mentiras desde ningún lado”
La candidata presidencial del oficialismo y de la Democracia Cristiana afirma en esta entrevista que la candidatura de José Antonio Kast es extrema y que su partido no lo es. "El partido de Kast es extremo, con un líder extremo, que expulsa de sus filas a quienes piensan distinto", dice. Además, reconoce que el resultado del domingo pasado estuvo por debajo de sus expectativas y señala que incluirá en su programa medidas de los otros candidatos.
Por Rodrigo Córdova y Martín Browne 23 de Noviembre de 2025
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A las 10:56 del viernes, Patricio Oñate —más conocido como Balbi el Chamako, cantante y artista urbano— subió al escenario dispuesto por el equipo de la candidata presidencial Jeannette Jara para presentar a los nuevos integrantes del comando. Entre parlamentarios, políticos y actores, Oñate se posicionó justo a un costado de la exministra y aplaudía, como todos, cada vez que Jara terminaba una idea.
Los tatuajes de Balbi el Chamako, su pelo teñido de plateado y sus lentes oscuros con detalles dorados contrastaban con la formal y habitual vestimenta de los políticos.
Tras la actividad, Oñate se detuvo a las afueras de Londres 76 para tomarse selfis con la candidata. Sin embargo, dos horas más tarde se dio a conocer que el artista mantiene una causa vigente por violencia intrafamiliar, tras ser acusado de agredir a su hijo de 11 años y a la madre del menor. Luego de que se hiciera pública esta información, el comando de Jara decidió marginarlo como embajador de campaña.
Este hecho se sumó al golpe que había sufrido la candidata la noche anterior, cuando se vio obligada a desvincular de su equipo a Darío Quiroga, quien hasta el jueves por la noche se desempeñaba como jefe del comité estratégico y su asesor más estrecho.
Ese día reflotaron antiguas declaraciones de Quiroga contra Franco Parisi, el Partido de la Gente y comentarios burlescos hacia la hermana del candidato, Zandra Parisi. La presión por su salida, que ya venía siendo promovida desde sectores del oficialismo, alcanzó su punto máximo y esa misma noche se tomó la decisión de apartarlo del comando.
Dos desvinculaciones, de distinto calibre, en una misma semana. Algo que el miércoles, cuando la candidata recibió a The Clinic en el sexto piso de Londres 76, Jeannette Jara no esperaba.
Por lo mismo, la entrevista realizada debió actualizarse con preguntas limitadas enviadas durante el viernes por escrito antes de que Jara presentara a su renovado equipo y ocurriera lo del cantante urbano.
Las preguntas fueron las siguientes:
—¿Por qué removió Darío Quiroga? Sostuvo que lo iba a mantener en los días previos.
—La salida de Darío Quiroga, responde a que estamos entrando en una nueva fase de campaña. Llegamos a la segunda vuelta gracias al trabajo de todos los que me han acompañado, y ahora reforzamos el equipo para ir con más fuerza.
—¿Cree que hay clasismo y denostación dentro del oficialismo hacia el votante de Parisi?
—Creo que lamentablemente existe mucho clasismo en Chile y la polarización potencia la violencia hacia quienes piensan distinto, algo que está ocurriendo a nivel mundial. Esta candidatura busca que el respeto sea la tónica, para que no avance el odio, y que no se castigue o juzgue a las personas por salir adelante. No puede haber cabida para las descalificaciones o mentiras desde ningún lado, sé que algunos avanzan solo tratando mal o mintiendo de otros, pero yo no soy así y eso no va a cambiar eso. No creo en la política que humilla, creo en un país donde se respeta a quien lucha y ha trabajado por salir adelante.
—¿Habrá un cambio de rumbo estratégico en la campaña?
—Durante la primera vuelta, recorrí gran parte de Chile conversando y escuchando los problemas que vive la gente. Nosotros seguimos trabajando con la gente, esta segunda vuelta será para llegar a más personas y poder presentar las propuestas a más chilenos. Mi compromiso es trabajar día a día para convocar a quienes quieren un país que no solo cumple, sino que se supera, que es mejor para todos. A los chilenos no les gusta que les vean la cara, mi proyecto siempre ha sido de frente, no ocultamos nuestras propuestas. Son ideas concretas para que las personas y sus familias puedan beneficiarse del crecimiento de Chile, y que la bonanza económica llegue a todas las mesas.
—¿Por qué decidió ir a Bad Boys? Varios en el oficialismo dijeron que es mala idea.
—Porque yo no me escondo cuando me invitan a jugar en cancha ajena y porque creo que los chilenos tienen que poder decidir en base a información. A pesar de que les pueda parecer una mala idea, no me quedaré de brazos cruzados mientras Kast pone en riesgo que la PGU no llegue a tu familia, que tus hijos no puedan tener la gratuidad universitaria y que la salud sea gratuita para ti. Mi intención es contarle a las familias que trabajaremos con fuerza y que tenemos medidas concretas para asegurar más plata en tu bolsillo y para caminar con seguridad.
—¿Quién asumirá el rol de Quiroga?
—Hoy damos un paso firme hacia adelante, nombrando como coordinador estratégico al senador Daniel Núñez, como jefa de campaña a Paulina Vodanovic, y como voceros se incorpora Pancho Vidal y vuelven a esta tarea Gael Yeomans y Tomás Hirsch. En esta campaña estamos poniendo al centro el compromiso y la experiencia, estamos fichando a a liderazgos comprobados, que saben lo que es trabajar por el bienestar de nuestro país y en pos de la unidad.

Jeannette Jara: “Kast es anti todo; el Partido Comunista, en cambio, ha contribuido a acuerdos importantes”
El miércoles Jara se veía tranquila. Al menos, más que el viernes cuando tuvo que presentar a su nuevo equipo. “Mi clave es acostarme temprano”, decía la candidata, quien -en ese entonces- defendía la labor de Quiroga y planteaba que no se movería de su comando.
—¿Hay algún análisis autocrítico de los resultados?
—Sí, claro. Primero, había una dispersión importante de votos por la cantidad de candidatos y por eso costaba mucho hacer diferencias. Ahí nosotros deberíamos haber puesto más al centro las diferencias con los otros candidatos, pero de todas maneras era difícil, porque los formatos de los debates daban o un minuto o 30 segundos. Por eso es importante que Kast vaya a los debates de segunda vuelta.
Y claro, haber fortalecido más el despliegue en las regiones, pero también estuve en regiones todo lo posible de acuerdo a lo que dieron los días. De todas maneras, enfrentar a alguien que lleva 12 años de candidato, versus mi caso, que llevo tres o cuatro meses, es evidente que hay capacidades de despliegue que son distintas.
—¿Cómo se explica que una coalición más amplia que la del Gobierno, que es la que a usted la respalda, haya obtenido menos votos que la aprobación del mismo?
—Es parte del momento político que estamos viviendo. Las derechas han construido un relato en el que la centralidad, durante meses, ha estado puesta en un eje temático, que es la seguridad pública. Con legítima razón las personas sienten temor, ha llegado un tipo de criminalidad horrible, pero el país se tiene que gobernar desde distintas áreas y, en ese contexto, el poder colocar otros temas con fuerza es algo que se ha hecho difícil también. Porque así como se requiere seguridad pública, se requiere llegar a fin de mes.
—A fin de cuentas, el resultado del progresismo fue el rendimiento más bajo que ha tenido desde el retorno a la democracia. ¿Ha faltado una reflexión de la izquierda?
—Todas las evaluaciones que se hagan, cuando ganemos, la vamos a hacer bastante en frío porque para los desafíos que Chile va a enfrentar en los próximos cuatro años, y con la composición del parlamento, que no le garantía mayoría a nadie, va a requerir una capacidad de revisar las formas políticas, la relación parlamentaria, para la que tenemos que trabajar duro.
En una perspectiva más histórica, la reflexión que se tiene que hacer es mucho más amplia que un puro sector. Aquí lo que ocurrió es una desafección de la ciudadanía con la política y con todos los sectores. Eso es lo que identificó bien Franco Parisi.
—¿Cree que el Apruebo y la Convención Constitucional influyó en algo?
—De ahí todavía hay que hacer análisis, pero también la ultraderecha lideró un proceso constituyente de manera totalitaria y fue un fracaso rotundo.
—¿Por qué un proceso constituyente es de ultraderecha y el otro no lo considera de ultraizquierda? Ambos fueron rechazados por extremos.
—No lo comparto de esa forma. El proceso constituyente que la ultraderecha republicana lideró fueron solo ellos los que estaban ahí. El otro tuvo un conjunto de errores y también una campaña que tuvo como eje principal el que te iban a quitar la vivienda, incluso a gente que no tenía, y con fake news, que también está pasando hoy. La necesidad de autocrítica no es solo propia de un sector, es algo más profundo de la sociedad chilena. Lo veo ahora cuando se empieza a instalar la duda de si hubo o no violaciones a los derechos humanos. O sea, no les bastó con que Pinochet fuera asesino y ladrón, sino que además lo quieren reivindicar como un presidente que gobernaba el país.
—El gobierno tampoco contribuyó a eso con algunas propuestas…
—Eso lo comparto, se generaron muchas expectativas…
—Esta semana dijo que una de las medidas que recoge de Franco Parisi es el tope salarial de 5 millones. Gabriel Boric, cuando fue candidato, dijo lo mismo. Dijo que el tope iban a ser 10 sueldos mínimos…
—En mi gobierno esto se va a implementar bien y sin excepciones. Por eso lo planteo claramente, porque hay gente que se confunde en eso porque cree que cuando está en el Estado puede usarlo en beneficio propio. Si alguien en mi gobierno se quiere incorporar como asesor tiene que saber desde ya los límites. Si piensa que no le conviene económicamente, y la vocación de servicio público no le alcanza, que puede ser, seguirá en el camino que definió porque mi gobierno va a tener reglas claras en esto.
—¿También con el tema de los pitutos y el amiguismo? Ese también fue un problema del Gobierno.
—Chile es un país bastante pequeño, siempre hay gente que se conoce. Como no conozco casi a nadie, porque casi nadie estudió en el colegio que yo estudié, no me pasa eso, pero sí he tenido la posibilidad de conocer a mucha gente muy valiosa y espero poner a los mejores representantes en cada una de esas áreas políticamente y técnicamente.

Jara: “En mi gobierno es posible que la alianza pueda tener un mejor desempeño que la actual gestión. Aquí no hay dos almas”
Durante la campaña de primera vuelta, el Presidente Gabriel Boric protagonizó cruces con el candidato republicano José Antonio Kast. Para muchos miembros del comando y también para figuras del oficialismo, esas intervenciones no ayudaron a la campaña de Jara.
Por un lado, se alegó que con sus intervenciones, el mandatario le daba protagonismo al candidato opositor y, además, le quitaba espacio en el debate presidencial. A pesar de esas críticas, la exministra del Trabajo no las hace propias y asume que “cualquier responsabilidad (…) es mía”.
—¿Cree que hubo un error del Presidente al entrar en el debate presidencial? Hubo críticas por parte de algunos miembros de su comando por eso…
—Mire, yo encabezo hoy una coalición y la candidata presidencial soy yo. Así que cualquier responsabilidad es mía.
—Pero a propósito del momento político y de los temas que hoy están sobre la mesa, ¿no cree que el desempeño del Gobierno en estos temas le perjudicó en su rendimiento electoral?
—Como lo he señalado en varias ocasiones, los temas de seguridad pública siempre debieron ser prioritarios para este Gobierno y esa demora en enfrentar esto, hasta el cambio de gabinete cuando llega Carolina Tohá, fue bastante dañino.
—¿Su eventual gobierno sería más cercano a uno de la Concertación en comparación a lo que ha sido este Gobierno?
—En mi gobierno es posible que la alianza pueda tener un mejor desempeño por varias razones: primero, porque aquí no hay dos almas, que fue buena parte de lo que llevó mucho tiempo la discusión entre los miembros del Socialismo Democrático versus FA y PC. Aquí, no.
Lo segundo, he tenido la posibilidad de participar en dos gobiernos, uno encabezado por la Nueva Mayoría, y en este, eso ha establecido vínculos importantes entre los equipos de trabajo y también en confianzas políticas. Entonces, más cercano que a un sector en particular, vamos a tener un gobierno más sólido y más efectivo.
La militancia en el PC en campaña: “La prioridad es el país, no mi partido, ni siquiera mi coalición política, la prioridad es Chile”
Previo a las votaciones del 16 de noviembre, la candidata Jeannette Jara reconoció en Radio Cooperativa que suspendería su militancia en caso de resultar electa como presidenta. Los motivos, los cuales ha reiterado en diversas entrevistas, tienen que ver con que “en cada entrevista que me hacen, me preguntan de esto y cuando sea Presidenta de Chile no quiero perder un segundo en tener que estar respondiendo estas cosas”.
Con todo, cree que existe la posibilidad de que su militancia haya provocado que un electorado no la haya respaldado en primera vuelta. “Yo no me puedo hacer cargo de fantasmas del pasado que no dicen relación con la realidad”, sostiene.
—Usted ha dicho que suspendería su militancia en caso de resultar electa. ¿Tiene planificado dar un gesto en esa línea durante la segunda vuelta?
—Si soy elegida Presidenta de Chile voy a renunciar a mi militancia, o voy a suspender o congelar, tengo que ver bien la figura. Pero lo voy a hacer porque Chile está primero que los partidos y lo tengo claro. Para mí, la prioridad es el país, no mi partido, ni siquiera mi coalición política, la prioridad es Chile.
Además, en cada entrevista que me hacen, me preguntan de esto y cuando sea Presidenta de Chile no quiero perder un segundo en tener que estar respondiendo estas cosas del partido porque realmente es bien agotador y la insistencia de los medios ha sido bien curiosa.
—También ha sido una pregunta que le han hecho medios internacionales…
—Yo di una ronda internacional, pero no se pueden comparar con los medios internacionales…
—Sería poco común que un país democrático elija a un presidente comunista.
—Eso me han dicho.
—¿Pero usted no lo ve como algo inédito?
—Lo que pasa es que yo no soy una candidata del PC, soy la candidata de la centroizquierda chilena.
—Pero es militante...
—Lo que pasa es que los medios insisten en tratar, sobre todo algunos, de circunscribir la representación de mi candidatura al Partido Comunista, pero yo no me hago cargo de eso porque no es la realidad.
—¿El hecho de militar en el PC afectó en su campaña y rendimiento electoral?
—A algunos les puede haber hecho algún tipo de ruido, efectivamente, pero yo no me puedo hacer cargo de fantasmas del pasado que no dicen relación con la realidad. Además, sé que algunos lo usan electoralmente.

“Yo apoyé los retiros cuando hubo una pandemia y hoy no hay una pandemia mundial”
Por más que la candidata insiste en que los votos no son de los candidatos, sino de las personas, en su equipo están tratando de enfocar una segunda vuelta que busque cautivar al electorado de Franco Parisi, quien obtuvo el tercer lugar en la elección con más de 2,5 millones de votos.
Una de sus medidas insignes del candidato del PDG son los retiros de fondos de pensiones, en esa línea, Jara descarta apoyar una iniciativa así, pero advierte que tomará ideas del candidato para su segunda vuelta. Además, buscará otras ideas de quienes eran sus contendores.
—José Antonio Kast ha dicho que si no gana la segunda vuelta no se vuelve a postular, ¿usted ve este camino como algo que empieza o algo que se proyecta?
—Es que yo quiero ganar ahora. Tengo todo el trabajo hecho para eso, todo proyectado y con la convicción de hacerlo, pero no lo hago por el cargo porque, por suerte, a mí me ha ido bien en la vida gracias a mi propio esfuerzo. Yo no heredé nada y nadie me ha regalado nada, por el contrario, me ha ido bien y estoy contenta.
—El electorado de Franco Parisi está en disputa. ¿Cómo pretende cautivarlo?
—No solo el de Franco Parisi. Y todos tienen propuestas atractivas que vamos a incorporar. Harold Mayne-Nicholls tiene la esquina deportiva comunitaria. Mientras que Evelyn Matthei, a lo mejor por que somos mujeres, tomamos con mucha mayor atención el tratamiento del cáncer oncológico de mama, pero el de ella tenía mucho mejor desarrollo, así que también lo tomamos. También de Artés y de ME-O. Hay varias ideas que uno puede rescatar y de Parisi también.
Vamos a hablarle de frente a la ciudadanía y con trabajo duro. Me alegra que estén programados estos cinco debates (sin contar el de Mega que no se realizó) para que se puedan mostrar las diferencias entre Kast. Estuvo 16 años en el Congreso, presentó 19 mociones parlamentarias que se convirtieron en ley: tres de ellas fueron de monumentos y dos de nacionalidad por gracia. En el fondo, 14 leyes en 16 años. Cuando estuve de ministra presenté 35 proyectos de ley y saqué 28.
—¿Se enfocará en medidas que apunten al bolsillo de las personas?
—A dos cosas. Nos interesa que la gente tenga seguridad para vivir en un hogar tranquilo y además pueda llegar a fin de mes. Esto, porque la delincuencia le preocupa a todo el país y a mí también prioritariamente y tengo la mano firme en eso. No quiero pillar solamente al que vende ‘superochos’ o droga en la esquina, quiero ir al pez gordo y para eso la derecha tiene que permitir que se levante el secreto bancario. También tenemos un plan de desarrollo importante en nuestro programa de gobierno, tiene sentido si es que le llega a la mesa de todos los chilenos y no solo a algunos. Y por eso vamos a insistir con el ingreso vital de $750 mil.
—Hay medidas de Franco Parisi que eran “efectivas”, pero también muchos analistas lo llamaban populista. ¿Es Parisi un candidato populista?
—Franco Parisi interpretó de buena forma un gran sentir de buena parte de la población chilena. Respecto de las medidas, voy a tomar de él y del resto de los candidatos, las que me parezcan pertinentes y que sean buenas para Chile. Evidentemente, no vamos a estar de acuerdo en todo, porque venimos de idearios y de tradiciones distintas.
—¿Está dispuesta a adherirse a los retiros para llegar a ese electorado?
—No. Yo apoyé los retiros cuando hubo una pandemia y hoy no hay una pandemia mundial. Y ya las pensiones son demasiado miserables como para seguirlas castigando, a pesar de la reforma que hicimos a la cual se opusieron las AFP con todo, con bots incluidos, parece que tenían a Fontaine de trabajador, que ahora es asesor de Kast.
—¿Cree que puedan llegar al electorado de Matthei?
—Los electorados pueden haber votado por un candidato en primera vuelta, pero no son de los candidatos. En ese contexto, no veo a la ciudadanía chilena en parcelas en las cuales unos sean los de Matthei, otros los de Artés, los de Kaiser… Lo que espero es que en esta segunda vuelta podamos tener debates para presentar las diferencias entre los dos candidatos, porque realmente con ocho candidatos se hacía muy difícil.
Ahora vamos a ser solo dos y esos dos representamos idearios de mundos distintos. A mí me interesa que podamos construir con todos y lo que mi programa hace es tener un programa unitario para Chile, lo que Kast representa es un extremo. Cuando se empieza a relativizar lo que el Informe Rettig detalló con tanto dolor, y el presidente Patricio Aylwin reconoció frente a todos los chilenos, y se pone en duda los detenidos desaparecidos y todo lo demás.
—¿Pero Kast ha puesto en duda eso en la campaña?
—Lo que pasa es que Kast y Kaiser… lo que ha hecho Kaiser es hacer parecer más moderado a José Antonio Kast. Pero por algo no se sale del libreto.
—Pero no ha puesto en duda el Informe Rettig.
—Él también ha hablado de los temas de derechos humanos de la manera que no esperaría uno de un jefe de Estado. Yo lo primero que haría, si fuera él, sería llamar a sus cercanos, a los que van a visitar a Punta Peuco, y que digan dónde están. Ese es uno de los aspectos. Lo otro es lo que hizo como parlamentario, se opuso a muchas leyes que existían en el mundo. Chile fue uno de los últimos países en tener una ley de divorcio en el mundo. Es una cuestión bien increíble.

“El partido de Kast es extremo, con un líder extremo, que expulsa de sus filas a quienes piensan distinto”
La candidata Jeannette Jara apunta que su candidatura no representa un extremo político y al contrario, su rival lo hace. De hecho, afirma que “hay un riesgo altísimo en un gobierno de Kast para las personas y sus beneficios”.
Para su caso, sobre quienes califican que ella representa el otro extremo, sostiene que “por ningún motivo”, pues ella que parte de los acuerdos que llevaron adelante reformas como la previsional y las de la reducción de la jornada laboral de 40 horas y que su partido, a excepción de Daniel Jadue, dice, se cuadró con las reformas.
—Sitúa a Kast en un extremo. ¿Cree que es un candidato que no respeta la democracia?
—Está compitiendo en el marco democrático al igual que yo. Por cierto las condiciones son distintas ya sea en financiamiento, en acceso a medios de comunicación, pero eso lo tomo como parte de la realidad y hago mi trabajo. No tengo problema con eso.
—José Antonio Kast dijo que él está haciendo campaña en la calle y usted en los matinales.
—Eso lo dijo en la tele.
—¿No cree que el Partido Comunista es de extrema izquierda?
—Yo no soy la candidata del Partido Comunista.
—Pero está dentro de su coalición. Hoy Kast es candidato de más partidos también.
—Capaz que le sirva. Ayer (martes) fue bueno el encuentro de economistas, porque a lo mejor entre varios pueden encontrar qué van a hacer con los $6 mil millones de dólares, qué van a hacer con la PGU… Hay un riesgo altísimo en un gobierno de Kast para las personas y sus beneficios, sobre todo para las personas de clase media que se esfuerzan y ven que su esfuerzo no es retribuido justamente. Con Kast en el gobierno va a ser más complejo.
—¿Para usted el Partido Republicano no es igual de extremo que el Partido Comunista?
—Por ningún motivo. El Partido Republicano lo único que ha hecho es oponerse a todo, es antitodo. Kast es antitodo y el Partido Comunista ha contribuido, junto a la coalición, a acuerdos importantes. ¿Usted cree que fue fácil sacar la reforma previsional? Para la UDI, para RN, para Evópoli.
—Pero en el mismo PC hubo gente que llamó a botar, con b larga, la reforma.
—No gente, fue Daniel Jadue.
—Y algunos parlamentarios.
—Todos se cuadraron con la reforma previsional. Es parte del proceso democrático de debate, pero estuvieron todos disponibles para un acuerdo. Todo el arco político nacional salvo los republicanos. ¿A nadie le llama la atención eso? El partido de Kast es extremo, con un líder extremo, que expulsa de sus filas a quienes piensan distinto. Ahora le va a tocar conversar con la otra derecha, la cual sufrió un tremendo maltrato, y vamos a ver qué resulta de ahí.
—¿Qué opina de la derrota de Chile Vamos? El mismo oficialismo la ha sindicado como una derecha más dialogante.
—Acordémonos que la ultraderecha que representa Kast los trataba de “derecha cobarde”. ¿Esas son formas de tratar a aliados políticos? La denostación que hace Kast al que piensa distinto es demasiado importante, piensa en toda la gente que se ha ido de su propio partido. Gente bien particular. Y fíjense que solo él habla. De sus militantes de partido nadie más habla. Es un perfil peligroso, pone en riesgo muchas cosas de los avances que hemos tenido.
—¿Confirmó a todos los debates?
—Sí. No he sabido si ha confirmado José Antonio Kast. Es un alto sentido de responsabilidad, porque ahora somos solo dos candidatos. Y yo no fui a debates con los empresarios, no a debates con los chilenos. Y no fui a algunos, después de muchos debates que he estado con los empresarios. Entonces, yo creo que mejor se presente y que la gente lo conozca. Y si quiere puede ir con la caja de vidrio.
—¿Le va a pedir a gente del Gobierno que se sume a su campaña?
—No. Es una decisión tomada.



