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Raúl Soto (PPD): “Si nos transformamos en una oposición odiosa, no vamos a ser alternativa ni vamos a capitalizar el descontento con el Gobierno”

Una vez que termine mayo, el diputado se transformará formalmente en el presidente de la tienda a la que ingresó a militar en 2018. “Empieza una nueva etapa marcada por la renovación política”, dice en esta entrevista. Aquí también aborda el rol de su partido como oposición, donde ha buscado mantener una postura dialogante sin dejar de lado a sus aliados. Si bien reconoce que el proyecto del PPD se distancia del PC y del FA, sostiene que “los caminos propios no son posibles”. Sobre la administración de José Antonio Kast, señala: "Estamos frente a un Gobierno de extrema derecha, ultraconservador, y que lo que quiere hacer es una refundación ideológica".

Por 10 de Mayo de 2026
El diputado Raúl Soto llegó en 2018 al PPD. Foto: The Clinic / Carlos Rodríguez.
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El 31 de mayo es la fecha. Ese día, los militantes del Partido por la Democracia (PPD) elegirán a su nueva directiva y, salvo un escenario inesperado, el diputado y actual jefe de bancada de la colectividad, Raúl Soto, se convertirá en el nuevo presidente de la colectividad fundada en 1987, en plena dictadura . La semana pasada, el partido inscribió una lista de consenso que lo dejó a la espera de esa fecha para liderar la tienda.

Para llegar a ese punto, sin embargo, el camino no fue sencillo. Durante más de un año se sostuvieron conversaciones y reuniones entre líderes históricos del PPD para encauzar el rumbo del partido que alguna vez lideró la Concertación y que hoy, por ejemplo, cuenta con una bancada de 10 diputados en la Cámara, de los cuales solo cuatro son militantes.

Soto fue uno más en esas reuniones, en las que participaron figuras como Sergio Bitar, Guido Girardi, Ricardo Lagos Weber y Francisco Vidal, entre otros dirigentes históricos. En un comienzo, el parlamentario no figuraba como opción, pero con el tiempo fue ganando terreno, en parte porque este grupo definió que, en su rol de oposición, era clave que la presidencia del partido estuviera radicada en el Congreso, donde Soto ejerce desde 2018.

Aun así, su eventual llegada a la presidencia no estuvo exenta de tensiones. Durante su periodo como presidente de la Cámara de Diputados, fue particularmente crítico del entonces mandatario Gabriel Boric, especialmente en el primer año de su administración, algo que genero aprensiones en la militancia.

Además, no proviene originalmente del PPD. Soto se incorporó al partido en 2018, tras renunciar a la Democracia Cristiana en medio de un abierto conflicto con el entonces presidente de la colectividad, Fuad Chahin. “Simplemente no merece ni mi atención ni mi respeto, es por eso que directamente presento mi renuncia acá en el Servel”, dijo Soto a Chahin al dejar la DC.

El nuevo presidente del PPD, Raúl Soto. Foto: The Clinic / Carlos Rodríguez.

—¿Y se vio alguna vez liderando el PPD?

—La verdad que no, llegué con baja expectativa, pero con la esperanza de poder ser un aporte a la construcción de un proyecto colectivo. La bancada de diputados me recibió muy bien, me nombraron jefe de bancada, después buena recepción de la militancia y así hasta que llegué a ser presidente de la Cámara en 2022, el más joven, en representación del PPD. Fue probablemente uno de los honores más altos que me ha tocado desempeñar.

—¿Cuál era el diagnóstico?

—Primero, de la historia del partido, de su participación en los últimos gobiernos. ¿Cómo recoger la experiencia de esos esfuerzos políticos? ¿Cómo proyectar eso hacia el futuro? Esto, entendiendo que hay una convicción, y que el PPD empieza una nueva etapa marcada por la renovación política, por una nueva generación que pasa al frente para asumir una tarea que es primordial y que tiene que ver con transformar al PPD en un partido moderno. Por cierto, revindicando nuestro domicilio político en el socialismo democrático, en la centroizquierda y en el progresismo.

—A propósito de renovar los rostros del PPD, ¿qué va a pasar con los cuadros más históricos como Guido Girardi, Francisco Vidal , Carolina Tohá?

—Vamos a generar un diálogo muy fluido con los liderazgos históricos del partido. Son muy relevantes. Cada uno de ellos ha sido parte de los procesos de conversación para la construcción de este consenso y van a ser parte también desde su experiencia de la construcción del nuevo proyecto político que vamos a plantearle al país. Y lo vamos a hacer principalmente desde un espacio que estamos generando en la fundación del partido para que todos aquellos liderazgos históricos o que han tenido participación importante y por lo tanto tienen mucho que aportar desde la política pública y desde el diseño estratégico de este proyecto país, lo hagan también con absoluta libertad. Hoy día es el momento de resignificar al PPD. 

—¿En qué?

—Hoy día la democracia está nuevamente en riesgo, ya no por dictaduras. Está en riesgo por liderazgos autoritarios que llegan al poder por vías democráticas, pero una vez en el poder tienden a debilitar las instituciones para beneficiar a grupos minoritarios de la sociedad o para instalar su agenda ideológica.

Nosotros creemos que en esta nueva etapa el PPD se debe resignificar y cobra mayor relevancia y mayor valor en la medida que nos planteemos como los grandes defensores de la democracia en el siglo XXI, entendiendo que la democracia debe ser defendida, tal cual la conocemos, pero también que tenemos que ofrecer una modernización de las instituciones democráticas.

—Cuando se inscribió la lista única hubo aprensiones respecto a que usted fuese a liderar el partido. Se decía que el PPD podía tomar un rumbo más a la derecha, a propósito de sus críticas al expresidente Boric…

—Las críticas que yo tuve al gobierno del presidente Boric, sobre todo el primer año, son críticas justas y que al final del camino, el tiempo me ha dado la razón. O sea, finalmente, lo que advertí en su momento de que había que resguardar la frontera norte y tener militares allí, el gobierno terminó haciéndolo. Le señalé que había que mantener el estado de excepción en la macrozona sur y el gobierno, por la fuerza de los hechos, terminó también haciéndolo.

Por lo tanto, creo que más allá de la incomodidad que la crítica en su momento generó, estaba en una posición que es correcta y el tiempo me dio la razón.

Sobre las críticas, lo que veo hoy día es un consenso bien profundo de liderazgos que son muy distintos y con los cuales hemos tenido matices y diferencias en los últimos años, pero que han sido totalmente superadas. Y la prueba de eso es la inscripción de una lista única que tiene el respaldo de todos esos liderazgos y de todas esas sensibilidades. 

Raúl Soto fue el presidente más joven en la hisotira de la Cámara de Diputadas y Diputados. Foto: The Clinic / Carlos Rodríguez.

Soto y la posibilidad de acuerdos con el Gobierno: “Hoy día estamos en un punto muy complejo, casi irreversible”

Fue el miércoles en la noche cuando Soto recibió un llamado de La Moneda para ver si existía alguna posibilidad de llegar a acuerdos con el Gobierno para aprobar el proyecto de Ley denominado Plan de Reconstrucción Nacional.

Esto, puesto que Soto ha tratado de llevar al PPD a una posición dialogante, sin embargo, se diferencia con el PDG en tanto no pretende “llegar a acuerdos mediante colgajos”, sino que el precio del PPD, dice, está en “cambiar el corazon del proyecto”.

—¿Ve similitudes en la instalación del Gobierno del expresidente Boric y del Presidente José Antoio Kast?

—Ellos, el gobierno de Kast, prometieron orden y lo que hemos visto es desorden. Prometieron experiencia y lo que hemos visto es inexperiencia. Prometieron buena gestión pública y lo que hemos visto es una precaria, paupérrima gestión pública. Dos meses llenos de errores. 

O sea, es cosa de ver la instalación en regiones. Cada tres días renuncia un seremi de este Gobierno, presidentes de partidos oficialistas enfrentados con el Segundo Piso, ministros enfrentados entre sí, el Presidente tuvo que salir a poner paños fríos y a calmar a sus ministros y errores comunicacionales muchos, uno tras otro. Se dijo que el Segundo Piso iba a tener una función supraministerial en materia comunicacional. Eso evidentemente no está funcionando bien.

—Cuando el miércoles se había caído el acuerdo del PDG, usted dijo en CNN Chile que el Gobierno lo contactó para llegar a un acuerdo.¿Quién lo llamó? ¿Y por qué cree que lo llamaron usted?

—Nosotros lo hemos dicho, somos una bancada y un partido dialogante que cree que la democracia y la política se ejerce sobre la base de la conversación entre quienes pensamos distintos. Y ojalá acercando posiciones y cediendo para buscar puntos en común y acuerdos. 

Nosotros partimos desde esa base, por lo tanto las puertas abiertas para el diálogo las vamos a tener siempre. Ahora, si eso se traduce o no en acuerdos no depende exclusivamente de nosotros, sino que depende en gran medida también de la actitud, la flexibilidad que tenga el gobierno.

—¿Qué tiene que ofrecer el Ejecutivo para que el PPD se allane a aprobar el proyecto? 

—Hoy día estamos en un punto muy complejo, casi irreversible, por lo tanto las señales tienen que ser muy contundentes. El Gobierno está desoyendo al Consejo Fiscal Autónomo y al Fondo Monetario Internacional.

—¿Cuánto golpeó el informe del Consejo Fiscal Autónomo al poder negociador que tenía el Gobierno?

—El Consejo Fiscal Autónomo le dio un golpe casi letal a la megarreforma del gobierno porque termina desmoronándose su relato completo, su relato de responsabilidad fiscal, de hacer las cosas bien en la administración de los recursos. Ha desnudado su verdadera intención y que es disfrazar una reforma tributaria que busca recaudar menos a costa del gran empresariado.

—¿Qué tiene que hacer el gobierno entonces? 

—Si el gobierno, por ejemplo, dijera que está en condiciones de modificar el corazón del proyecto. Eso significa cambiar los aspectos tributarios y no solamente estar incorporando colgajos, anexos, medidas de mitigación, como lo de los pañales, o lo de los medicamentos.

“Si Parisi cierra este acuerdo con el Gobierno, puede comprometer sus aspiraciones presidenciales”

El PPD ha intentado buscar acuerdos mediante reuniones con los ministros del gabinete del Presidente Kast, sin embargo, ese espacio de negociación se ha visto infértil puesto que el Partido De la Gente ha llegado a otros acuerdos, a juicio de Soto, “muy rápido y muy barato”.

El próximo presidente del PPD afirma que como partido negociador no compiten, pues “el PPD no quiere ser bisagra”, dice. Lo que sí le preocupa es la consistencia del PDG: “Esperaría que en un tema tan relevante como una reforma tributaria, seamos capaces de construir acuerdos mucho más estables”.

—En este espacio de diálogo, ¿compite con el PDG por este rol de bisagra con La Moneda? 

—Nuestro objetivo no es ser bisagra, no es tener un rol que cargue la balanza para uno o para otro lado negociando cosas en términos cuantitativos. Nosotros partimos de la base de que somos dialogantes por convicción y, en base a lo que creemos que es mejor para Chile, vamos a conversar con el Gobierno que sea y con el sector político que sea para tratar de lograr acuerdos que beneficien a la gente que nosotros buscamos representar, que es especialmente la clase media y los sectores vulnerables.

—¿Cómo ve la vacilación del PDG, que esta semana dijo estar abajo del acuerdo que había alcanzado con La Moneda?

—Primero, evidentemente que el PDG genera incertidumbre. Un día dicen que sí, otro día que no, al día siguiente que sí nuevamente. Y por lo tanto, ese no es el tipo de acuerdo que Chile necesita. Yo esperaría que en un tema tan relevante como una reforma tributaria, seamos capaces de construir acuerdos mucho más estables, mucho más transversales y que le den sostenibilidad a las medidas que se están planteando.

—¿Qué le parece el rol de Franco Parisi?

 —A mí me parece que si Franco Parisi efectivamente cierra este acuerdo, estaría perfilando un liderazgo irresponsable para el país que puede comprometer sus aspiraciones presidenciales. Esto, por lo que ha dicho el Consejo Fiscal Autónomo. Así tal cual está planteado, es deficitario, es insostenible, genera una estrechez fiscal aún mayor a la que ya tenemos.

El nuevo presidente del PPD, Raúl Soto. Foto: The Clinic / Carlos Rodríguez.

“El proyecto del PPD es distinto al del PC y es distinto al del Frente Amplio”

—El PPD ahora con este tono más dialogante ha marcado diferencias con su aliado histórico el Partido Socialista. ¿Cree que el PS está acercándose más hacia la izquierda, hacia el Frente Amplio y el PC?

—Estamos en presencia de una reconfiguración del escenario político nacional y probablemente mundial. Por lo tanto, las piezas del rompecabezas están en movimiento. No hay que ser apresurado respecto de las políticas de alianza. Nosotros tenemos particularmente una relación con el PS que nos interesa mucho cuidar. Pero yo creo que en esta etapa todos debemos mirarnos internamente también. Es necesario hacer nuestro propio diagnóstico y es lo que vamos a empezar a hacer desde el PPD.

—¿El PPD va a tomar un camino distinto al PS y al del PC y el FA? 

—Lo dijo Carolina Tohá y yo lo reafirmo. El proyecto del PPD es distinto al del PC y es distinto al del Frente Amplio. Eso no significa que el día de mañana no podamos confluir en una coalición como ha ocurrido en el pasado o tener alianzas electorales. Para construir mayorías se requiere unir a quienes representan y piensan el país de forma a veces distinta o con matices, pero también tenemos muchas similitudes.

Probablemente en esta megarreforma las vamos a tener en temas sustanciales, pero desde el PPD, lo que queremos, es reconstruir la identidad nuestra, tener un domicilio propio, una personalidad propia, que tiene que ver con un progresismo con sentido común, luchando con fuerza cuando es necesario, pero también dialogar y buscar acuerdos para que el país no se paralice y pueda avanzar. 

Si eso significa marcar diferencias, no de manera disruptiva o rupturista con el resto del progresismo sino de manera propositiva, lo vamos a hacer y creo que lo hemos hecho y probablemente en otros temas va a seguir ocurriendo. Lo desdramatizo. 

—¿Es oportuno establecer esta discusión ahora a propósito que desde el progresismo han abogado por la unión frente a un Gobierno que han dicho que es de ultraderecha?  

—Yo creo que sí. Esas reflexiones son necesarias, porque de lo contrario entramos en una lógica de un avanzar automático sin reflexión que se transforma en una oposición reaccionaria, hiperactiva, irracional, poco inteligente, que es lo que estamos viendo hoy día. Yo tengo una mirada muy autocrítica.

“Estamos frente a un gobierno de extrema derecha, ultraconservador, que quiere hacer una refundación ideológica”

A propósito de esa autocrítica, ¿cuál es la evaluación que hace hasta ahora de la oposición?

—Primero tenemos que ser una oposición dialogante y constructiva. Nosotros lo vamos a hacer desde el PPD y espero que los demás tengan una posición similar. Lo planteo porque, por ejemplo, la PPD ha llegado en la Cámara ya a tres acuerdos con el gobierno y el oficialismo. Hemos dado señales claras de que somos responsables, dialogantes y de que los acuerdos los cumplimos. 

—¿No ha visto lo mismo en los otros partidos del progresismo?

—Vi una señal positiva de apertura a partir de la reunión que el PPD sostuvo con el gobierno, con el ministro García Ruminot, que después creo yo de alguna forma influyó también en que otras bancadas hicieran lo mismo. Ese es un buen avance y ojalá que se traduzca el día de mañana en que tengamos la capacidad de construir acuerdos juntos también, porque es la única forma de dar certezas al país.

Si la oposición se transforma en una oposición odiosa, obstruccionista, que lo único que hace es confrontar a quien tiene en la vereda política del frente y no propone una alternativa, un camino un proyecto país distinto, no vamos a ser alternativa y no vamos a a capitalizar el descontento que tiene la ciudadanía respecto al Gobierno.

—¿La oposición ha sido así hasta ahora?

—Hay una luz de esperanza en el esfuerzo que está liderando Paulina Vodanovic de articular y de coordinar a la oposición desde el DC hasta el PC. Espero que en algún punto pueda sumarse el PDG. Nosotros vamos a mantener las coordinaciones, los puentes. Creemos que no hay que romper por ningún motivo eso, porque estamos frente a un gobierno de extrema derecha, ultraconservador, y que lo que quiere hacer es una refundación ideológica. No basta solo con votar en contra del proyecto del Gobierno, tenemos que construir una propuesta de crecimiento económico, de generación de empleo y propyme que tenga un sello progresista y que le sirva al país. 

—¿Ve un riesgo en que la oposición solo se dedique a responder al proyecto mega reforma y dejar de lado esa tarea?

—El riesgo es estar permanentemente preocupados de la coyuntura, del día, de la semana, del proyecto particular que se está discutiendo en un momento y no trabajar desde ya en el proyecto país del progresismo. Y eso es lo que he planteado, nosotros vamos a hacer ese esfuerzo desde el PPD y lo vamos a poner a disposición el día de mañana a todos los actores políticos de la izquierda.

—Desde el Frente Amplio han señalado que uno de los legados del expresidente Boric ha sido la confluencia de este bloque progresista. ¿Coincide con eso? 

—No se logró conformar una coalición propiamente tal. Eso no terminó de cuajar, la discusión de si éramos uno, si éramos dos coaliciónes. Y fue bastante desgastante y no terminó, creo yo, de zanjarse. Para ser oposición no necesitas necesariamente ser coalición, cada uno puede plantearse desde su propia autonomía, pero entendiendo que tenemos que construir espacios de coordinación y avanzar por objetivos que muchas veces van a ser comunes.

Pero algo muy importante: hemos pedido explícitamente que en aquellas materias donde existan diferencias, y que sean materias no tan sustanciales, tiene que existir una actitud de respeto recíproco entre quienes hemos sido aliados, porque nos vamos a necesitar a futuro. Acá los caminos propios no son posibles.

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