Semanas de descanso y rol articulador entre el Partido Socialista y el Partido Comunista: el Plan B de Jara ante el fracaso presidencial
Luego de que Jeannette Jara tomó el teléfono para felicitar a José Antonio Kast tras las elecciones, se abrió un nuevo camino para ella en la coalición, sostienen en el oficialismo. Miembros de la alianza indican que con este resultado su destino está en la coordinación de la eventual alianza opositora. Durante su campaña, la colaboración entre el Partido Socialista y el Partido Comunista fue estrecha y ambas tiendas pretenden mantener una colaboración cercana de cara al nuevo ciclo político. Jara, ahí, sería la pieza clave.
Por Rodrigo Córdova 15 de Diciembre de 2025
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Desde el Hotel Fundador, ubicado en el centro ubicado en el barrio París-Londres, a solo pasos de su comando, la candidata presidencial Jeannette Jara vio junto a sus más cercanos el término de esta carrera presidencial. Los números fueron los esperados y marcaron una derrota para el actual oficialismo y, con ello, algunos ya proyectan una reconfiguración de la nueva alianza opositora.
“Estoy con la sensación muy agradable de que la amplitud que hemos logrado no se ha visto en Chile, desde la Democracia Cristiana al Partido Comunista y partidos que tiene una obligación con Chile, que es seguir construyendo futuro”, dijo Jara durante esta jornada antes de conocer los resultados.
Una señal, para algunos miembros del oficialismo, que apunta a un plan que ya tiene la exministra del Trabajo: seguir proyectando la alianza que se conformó durante esta campaña. Esta vez, sin embargo, desde la oposición.
Dentro del oficialismo y del comando se negaban a hablar del futuro de la candidata en caso de que no ganara las elecciones y menos comentar cuál rol estaba invitada a cumplir. De hecho, sostenían que era “de mal gusto” especular sobre un futuro de la candidata fuera de La Moneda.
De hecho, así como Kast ya comenzó su instalación en una especie de “Moneda chica” cerca de la Escuela Militar, en el comando de Jara responden que no necesitan esos preparativos. En caso de un triunfo, señalaban, Londres 76 —la sede del comando— seguiría siendo el centro de operaciones de la nueva administración.
Ahora, con resultados en mano, el panorama para el oficialismo es complejo, pues las conversaciones venideras tendrán que ver con el tono que cobrará la alianza opositora en un Gobierno de José Antonio Kast. Algo que podría traer tensiones y divisiones al interior de la alianza. Es ahí donde Jeannette Jara cumpliría un rol de articuladora.
Con todo, lo que mantiene viva la esperanza en sectores oficialistas a propósito de la derrota es la alta proporción de electorado indeciso y despolitizado, que no necesariamente es adherente de José Antonio Kast y en un eventual gobierno del líder Republicano podrían alinearse con las fuerzas opositoras.
De hecho, en la primera vuelta, según la encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP), se estimaba que cerca de cinco millones de personas votaron por primera vez en una elección presidencial con voto obligatorio. Este grupo, difícil de leer desde las encuestas, representa una variable clave y poco predecible de cara a un nuevo ciclo político.
Eso abre la posibilidad de que un votante que en la primera vuelta optó por un candidato opositor, pueda ahora inclinarse por el progresismo durante el transcurro del gobierno, dicen algunos miembros de la alianza que respaldó la candidatura de la exministra del Trabajo. En este nuevo escenario, Jara tiene trazado un bosquejo para cumplir un rol en la nueva alianza opositora.
Un breve descanso
Miembros del oficialismo sostiene que esta semana será clave para aquilatar los resultados electorales. Jara, por su parte, luego de llamar a su contendor, felicitarlo y ofrecer su discurso post elecciones, se tomará unas semanas para descansar y estar con su familia. Antes, sin embargo, asistiría a la reunión oficialista que se sostendrá hoy en el Partido Socialista a las 14:00 horas.
Estas voces, de hecho, cuentan que, incluso desde antes de que se transformara en la candidata presidencial del Partido Comunista, cuando era ministra del Trabajo del Presidente Boric, venía con un ritmo ajetreado.
Y es que, a fines del 2024, el calendario en la cartera de Trabajo fue intenso a propósito de la tramitación de la reforma de pensiones. Dicho proyecto se aprobó en enero de este año y, con ello, la valoración pública de Jara se disparó y, al interior del Partido Comunista, se activaron las gestiones para proponerla como carta presidencial del partido por sobre Daniel Jadue.
Luego de dicha reforma, con la campaña de primarias, la de primera y segunda vuelta, y considerando sus últimos recorridos por Valparaíso, O’Higgins y Coquimbo en la última semana de campaña, fuentes indican que Jara ha tomado distancia de su familia.

Jara: el posible rol en la próxima alianza opositora
El trabajo político de Jara, sin embargo, no termina con la presidencial, según conocedores de este bosquejo. Según fuentes de la alianza, la ahora excandidata presidencial se proyecta como una figura que pretende coordinar a los partidos que hoy la respaldan y poder articular la eventual alianza opositora.
“El liderazgo de Jeannette ahora extiende los límites del Partido Comunista”, dice un miembro del oficialismo que coincide con que Jara tendrá un rol clave en la reconfiguración de la alianza de Gobierno en caso de ser oposición.
Y es que, durante esta campaña presidencial, ha habido un particular acercamiento entre el Partido Comunista y el Partido Socialista, elemento que dentro de las tiendas ven como un activo a explotar en una futura alianza, sea cual sea el resultado del balotaje.
El acercamiento de ambas tiendas, explica un personero oficialista, se entiende al ver el diseño de la campaña de Jara. Exceptuando a Camila Miranda, la encargada de contenidos, que milita en el Frente Amplio, todos los cargos clave son socialistas o comunistas.
Sus asesores más cercanos son la jefa de prensa Susana González (PC), el exsubdirector de la Secretaría de Comunicaciones del Gobierno Sebastián Fierro (PC) y el senador Daniel Núñez (PC). Por otra parte, su jefe de gabinete es Jorge Millaquén (PS); Ricardo Solari (PS) es asesor en el comité estratégico, la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, es la jefa de campaña y Nicole Cardoch (PS) es la encargada territorial.
Ese acercamiento, comentan fuentes oficialistas, no es baladí de cara al nuevo proceso político que se abre post elecciones. Y es que Jara sería la pieza clave para mantener esos mundos en coordinación y concordancia y, con ello, compartir la hegemonía de la alianza.
Con todo, ya hay algunos presidentes de partido que han marcado líneas incuso antes de obtener los resultados. El senador y presidente del PPD dijo el viernes en Radio Infinita que “incluso si Jeannette Jara gana el domingo, el trabajo de una alianza amplia no será fácil, porque hay muchas miradas distintas dentro del bloque”.
En caso de derrota, Quintana marcó un límite: “No queremos repetir errores cometidos como oposición durante el segundo gobierno de Piñera. Tenemos que ser una oposición clara, firme, pero constructivos y propositivos”.
Con ello, Quintana dio una señal al Partido Comunista y al liderazgo de Jara en esa línea, mientras tomó distancia del Frente Amplio. “Jeannette Jara es un liderazgo distinto al del Presidente Boric, incluso dentro del Partido Comunista, porque tiene más cultura de coalición. Ha vivido otras experiencias, y la Nueva Mayoría fue clave para eso”, subrayó.

Los costos del FA y el eje PS-PC
En este diseño, que pretende tener el eje entre la tienda liderada por Vodanovic y Lautaro Carmona, se busca aprovechar la máquina territorial de ambos partidos. Algo que dejaría al Frente Amplio fuera del núcleo de la coalición, además, por los costos electorales que tendrían que pagar después de que el Partido Republicano llegue a La Moneda tras una administración frenteamplista, la del Presidente Gabriel Boric.
Sin embargo, desde el FA desestiman un diseño de este estilo. Algo que han destacado al interior de la tienda, de hecho, es que ostentan la bancada de diputados más numerosa, con 17 representantes, y lograron doblar su presencia en el Senado. De tener un escaño, pasaron a tener dos. Por otro lado, el PS y el PC obtuvieron 11 cada uno y, en la Cámara Alta, el PS tiene 3 y el PC 1.
Así, desde el Frente Amplio reconocen que en cualquier diseño, Jara será una referente del arco progresista. El viernes, en conversación con The Clinic, la diputada frenteamplista y vocera de campaña Gael Yeomans sostuvo: “Ella ya se ha instalado como un liderazgo relevante por haber sacado una reforma importantísima para la historia de nuestro país y para el mundo progresista, así que eso ella se lo ganó”.
Los resultados de esta jornada, sin embargo, no definen una plataforma política clara en términos electorales. Voces del comando dicen que “es muy pronto” para proyectar otro cargo de elección popular, como alcaldesa o senadora.
Asimismo, desde el Partido Comunista no revelan ninguna proyección futura respecto a la militancia de Jara más allá de la que ella ha compartido. “Cuando sea presidenta voy a suspender mi militancia”, dijo en el debate de Anatel de primera vuelta, algo que reiteró en el último que llevó a cabo el pasado domingo.
En ese marco, reconocen que este resultado generará movimiento al interior del PC y también que Jeannette Jara es un liderazgo que supera la frontera comunista, lo que la proyecta en un rol articulador construcción en alianza opositora.


