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19 de Diciembre de 2025El boom por el consumo de kéfir o yogurt de pajaritos: nutricionistas explican por qué es más saludable y cuáles son sus beneficios
Nutricionistas destacan que el kéfir —también conocido como yogurt de pajaritos— aporta una mayor diversidad de bacterias y levaduras beneficiosas que el yogurt tradicional. Su consumo regular se asocia a efectos antiinflamatorios y a beneficios en la glicemia, la digestión y el sistema inmune.
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“Todo empezó porque la nutricionista le recomendó a mi esposo comer de ese yogurt por temas de salud. Un compañero de trabajo le llevó los burlgaritos y hay que cuidarlos muy bien, sino se mueren”, comenta María Carolina. Fue así como también se sumó y comenzó a tomar yogurt de pajaritos o kéfir.
Los búlgaros deben ser alimentados con leche, pero no con demasiada. Tampoco les puedes dar poca porque se desnutren y no dan yogurt. Son extremadamente delicados y no deben ser expuestos al calor ni al frío extremo.
Cecilia Sepúlveda, académica de la Escuela de Nutrición de la Universidad Mayor, explicó a The Clinic que “hasta ahora varios estudios han mostrado que el consumo de kéfir habitual mejora la glicemia, constipación, síntomas de intestino irritable. Se ha visto que sus componentes tiene características antiinflamatorias, anticancerígenas y además prevendrías las enfermedades neurodegenerativas”.
¿Hay diferencias entre el yogurt tradicional y el kéfir?
Sepúlveda señala que el yogurt tradicional y el kéfir son productos distintos. Este último “es un fermentado que contiene otros componentes, además de bacterias benéficas tiene levaduras, antioxidantes, tiene ácidos grasos de cadena corta que son muy buenos para la salud intestinal y además ayudan mucho a nuestro eje intestino-cerebro”.
Por otro lado, Carolina Pye, académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de los Andes, agrega que “el principal beneficio del kéfir frente al yogurt tradicional es la calidad y simplicidad de sus ingredientes. Mientras los yogures tradicionales de supermercado suelen contener más ingredientes y conservantes para prolongar su vida útil, el kéfir es básicamente leche fermentada con cepas probióticas, sin aditivos innecesarios. Esto se traduce en un mayor aporte nutricional y en beneficios para la salud mejor respaldados por la evidencia”.
“El kéfir tiene beneficios bien documentados para la salud intestinal, ya que contribuye positivamente a la microbiota. Esto se asocia no solo a una mejor función digestiva, sino también a efectos favorables sobre la inmunidad. Además, existe evidencia que lo vincula con la regulación de la glicemia y el manejo de la resistencia a la insulina, aunque no hay evidencia contundente respecto a beneficios directos sobre el peso corporal”, destaca Pye.
¿Kéfir casero o el que se comercializa en supermercados?
La académica de la Universidad de los Andes, afirma que el kéfir que se comercializa en supermercados tanco como el casero son opciones válidas. “El casero suele ser preferible porque contiene solo los ingredientes necesarios: leche y cepas probióticas. En el caso del kéfir comercial, es importante revisar la lista de ingredientes, ya que algunos productos incluyen almidones, endulzantes, sabores o conservantes que no son necesarios. Aun así, existen marcas comerciales de buena calidad, con pocos ingredientes adicionales, que también son recomendables”, añade.
Sepúlveda señala que “se ha visto que (el casero) es mejor, que su potencial anti oxidante seria 700 veces más potente”. También recomienda que el consumo sea de entre 100 a 150 cc todos los días.
Eso sí, Pye advierte que este producto “no cumple el mismo rol que los probióticos en cápsulas o suplementos farmacológicos. El kéfir es un alimento con probióticos, pensado como parte de una alimentación saludable, mientras que los suplementos tienen un uso más terapéutico y están orientados al tratamiento de condiciones específicas. Por lo tanto, no se consideran equivalentes”.



