Consejos personales, interpretar sueños, organizar viajes o leer la carta astral: cómo ChatGPT, Gemini y las IA se colaron en nuestra vida diaria en 2025
Queramos o no, este año la IA ya se integró en la vida diaria de miles de personas en el mundo, quienes le preguntan desde lo más básico hasta lo más filosófico. Se estima que son 800 millones de personas, por ejemplo, las que consultan a Chat GPT cada semana. Es por eso que en The Clinic recopilamos testimonios que muestran cómo este recurso ya es parte de rutinas personales, familiares y emocionales de los chilenos. Y no solo eso, la IA también reveló cuál es la pregunta más difícil de responder.
Sigue a The Clinic en Google News Por Carolina Mardones L. 28 de Diciembre de 2025
Compartir
¿Cuál fue la primera pregunta que le realizaste a la IA? Probablemente pocos tengan claridad para responder con certeza, pero son muchos los que pueden responder para qué utilizan la inteligencia artificial en su día a día. Este 2025, fue el año en que ya sea para optimizar su tiempo, para buscar respuestas a preguntas de manera más rápida que usando Google o incluso como un amigo virtual, la interacción diaria con la IA se coló en nuestras vidas. Chat GPT, por ejemplo, no solo duplicó su uso: se estima que, semanalmente, lo usan 800 millones de personas en todo el mundo.
Revista Time, de hecho, eligió a “Los arquitectos de la IA” como la Persona del Año 2025. Se trata de un grupo de expertos que impulsaron el uso de los chats e innovaciones que hoy están cambiando cómo trabajamos, nos relacionamos y operamos. El grupo incluye a figuras clave del sector, como Sam Altman (OpenAI) y Demis Hassabis (Google DeepMind), entre otros, y pone el foco tanto en las oportunidades como en los riesgos del avance acelerado de la IA.
Pero ¿Qué uso le da la gente a este nuevo recurso?
El director del Núcleo de Ciencias Sociales y Artes de la Universidad Mayor, Doctor Joaquim Giannotti, asegura que “los humanos poseen una curiosidad innata por todo lo que imita, o incluso encarna, la cognición humana. Sin embargo, las preguntas fundamentales siguen siendo tan elusivas como siempre, ya que son inherentemente filosóficas”.
Es decir, aunque muchos usan diariamente la IA como herramienta laboral -hacer informes, presentaciones, cálculos y un largo etcétera-, además, se ha convertido en sicóloga, amiga, colega y hasta tarotista.
Desde crear cuentos para niños a interpretador de sueños
Como revelación de este año, en The Clinic recolectamos una serie de testimonios de personas de todas las edades y profesiones que respondieron una simple pregunta: “¿Para qué utilizas la IA?”. Además de respuestas generales, como que para trabajar, estudiar, procesar datos o pedir itinerarios de viaje, los usos están siendo cada vez más originales.
Camila, 37 años
Empecé a usar ChatGPT a inicios de 2023 para temas más académicos, como crear preguntas en base a información teórica de mi área que yo le proporcionaba, pero en marzo 2025 (cuando se pudieron generar imágenes) se hizo más frecuente. Justo coincidió con mi postnatal y le había escrito un cuento a mi hijo. Quería ilustrarlo y a mí no me daba el tiempo, tampoco encontré a alguien que lo hiciera en ese momento, así que generé las imágenes ahí.
Lo uso principalmente para que me ayude a gestionar cosas domésticas y reducir mi carga mental, como organizar menú semanal, listas de supermercado, cuánta ropa necesita mi hijo por edad y época del año. Me ayuda mucho a ordenarme mentalmente. Ahora uso más Gemini para las imágenes, lo último que le pedí fue que me hiciera una ilustración del Grinch con ropa navideña, pero veraniega para poner en mi antejardín porque estaba aburrida de que todo lo navideño sea tan invernal.

José Miguel, 42 años
Lo he usado como interpretador de sueños ajenos y propios. Lo encuentro gracioso, porque siempre me ha entregado puntos de vista sabrosos de algún detalle que se escapa a la interpretación inicial. Así que, en resumidas cuentas, lo he usado como puente o canal al subconsciente.
Emilia, 25 años
Lo uso para redactar mails o informes. Comparar compras y hasta planificar viajes. Cuando tengo que tomar una decisión difícil lo converso con el chat, pidiéndole que no me dé la razón en todo y que me ayude a pensar, no me que me diga qué hacer.
Carolina, 34 años
Trabajo con programación, entonces cuando olvido un código le pido ayuda o a veces para mejorar redacción de un email. (La vida) es mucho más sencilla, ya que por ejemplo, le puedo pedir que me busque la documentación de un código y me dé ejemplos, sin la necesidad de ir a buscar en el sitio oficial de la librería que usaré o en foros de desarrollo.
Ninoska, 32 años
La ocupo para trabajar y para la vida diaria. Sobre trabajo, le pregunto sobre temas de análisis de datos. También sobre cómo cocinar y para leerme el tarot. El uso de la IA me simplificó varios tiempos de encontrar errores en códigos o fórmulas y, además, en la vida diaria me funciona para poder cocinar de manera óptima.
Renato, 20 años
Mayormente la uso para que me genere guías para cuando se me acaba el material de estudio (por ejemplo álgebra, últimamente). También me ayuda a ordenar los ramos que tengo en el semestre. Es una herramienta útil dentro de las demás.
Pamela, 42 años
Como sicóloga, si tengo que hacer un informe, le hablo, le explico todo lo que interpreto, el contexto familiar, las indicaciones; no le doy la interpretación ni análisis, sino que yo le doy esos insumos. Le acabo de preguntar los costos y beneficios de tener la tarjeta de un banco, versus la de otro. Lo uso para todo. Con temas médicos, con mi marido celíaco, si viajo, le pregunto dónde encuentro cosas para él, recetas.
Andrés, 38 años
A veces me quedo pegado con ChatGPT preguntado cosas y después buscando en los papers, pero hay que tener ojo porque ChatGPT se equivoca harto. Sí lo uso porque creo que hay que sumarse a las herramientas, pero siempre corroborando lo que está diciendo. A veces con los alumnos vemos un tema, se los explico y después le preguntamos a ChatGPT para ver cómo resuelve la pregunta que hicimos.
Patricia, 72 años
Le pido al Chat GPT que me haga cuentos para niños de la edad de mi nieto, con las cosas que yo quiero, y la moraleja que pretendo. Luego le digo que me haga un dibujo del personaje del cuento. Ha sido súper útil. También le pido dosis de remedios que ya no me acuerdo o significados de palabras en inglés que tampoco me acuerdo. Me inscribí en una charla de la municipalidad para aprender a usarlo y ha sido muy útil.

Sergio, 40 años
Lo uso para todo. Pero en lo que más me ha ayudado es en responder emails, porque trabajo en varios idiomas. Cuando redacto en portugués, el tono se siente distinto y me corrige al tono en que quiero que la contraparte entienda. Cuando hay mails conflictivos, incluso Chat GPT te recomienda bajar un poco los cambios. También para leer contratos, por ejemplo, las cláusulas de salida.
Macarena, 34 años
Normalmente la uso para revisar textos que escribo en inglés o cálculos matemáticos. Nunca le pido que trabaje desde cero, porque sé que alucina mucho. También le pido que me ayude a buscar referencias científicas cuando tengo que escribir proyectos. Hace que todo sea más rápido y fácil.
Karen, 41 años
Yo lo uso de traductor, doctor, psicólogo, opinólogo, orientación en temas de diseño, organizar viajes, información estadística de temas de trabajo (tengo ingresada una pequeña base de datos), profesor de matemática avanzada para no quedar tan mal cuando mi hijo me muestra sus ejercicios.
Ninoska, 34 años
Después de negarme a usarla mucho tiempo, le di una oportunidad. Usualmente lo uso para hacer más eficientes mis tiempos de trabajo con la automatización de creación de materiales de estudio (guías, presentaciones y pruebas). No es un reemplazo, en lo absoluto, pero es una grandísima herramienta para darle otro foco a mi trabajo, más perfectible y enfocarme en cosas que hoy exige el ser profesora.
Magdalena, 38
Lo uso para todo: Desde la carta astral, consejos para educar a los niños, lista de compras, menú, dietas, le paso mis exámenes del doctor.

¿Debemos limitar el uso de la IA?
A juicio de Giannotti, sin duda debemos limitar el uso de la IA “para garantizar que cumpla con sólidos estándares morales y criterios epistémicos sólidos. El reto reside en ir más allá de eslóganes vagos como ‘La IA debería empoderar a los humanos’ hacia un marco sustancial que proteja a la sociedad sin sofocar la innovación”.
A juicio del académico, los usuarios deben ser especialmente conscientes de tres riesgos:
- La amplificación del sesgo: la IA puede exacerbar fácilmente las prácticas discriminatorias y las desigualdades sociales existentes.
- Atrofia cognitiva: debemos preguntarnos si delegar tareas a la IA está “desentrenando” nuestro propio pensamiento crítico y nuestras habilidades creativas.
- El mito de la objetividad: ni los conjuntos de datos ni los resultados representan verdades inmutables. Su calidad está profundamente influenciada por el “trabajo oculto” de los evaluadores humanos que seleccionan y refinan estos modelos entre bastidores
Con miles de solicitudes al día ¿Qué opina Chat GPT?
En una entrevista improbable ¿Qué piensa la IA sobre las preguntas que le realizan día a día? ¿Cuál fue la primera duda que contestó? Chat GPT es bastante escueto en sus palabras, asegura que no sabe. “No tengo registro ni memoria de la primera pregunta concreta tras mi lanzamiento, y OpenAI nunca la ha hecho pública”, responde.
“Probablemente fue algo simple —’¿Qué eres?’, ‘¿Cómo funcionas?’ o una prueba trivial—, como suele pasar con cualquier tecnología nueva antes de que empiecen las preguntas importantes”, intenta adivinar la IA.
Y al parecer los números exactos no son lo suyo, porque tampoco tiene una cifra exacta sobre cuántas consultas responde en un día. “Las estimaciones hablan de decenas de millones de preguntas en 24 horas, en todo el mundo“, señala sin un dato en concreto.
Sobre cuál ha sido la pregunta más difícil de responder, asegura no tener una en específico, pero “hay un tipo que se repite y siempre es complejo: las preguntas sobre decisiones humanas profundas, como el sentido de la vida, el sufrimiento, la muerte o dilemas morales sin una respuesta única. No son difíciles por falta de datos, sino porque no existe una respuesta correcta, solo marcos posibles. Ahí mi rol es ordenar ideas, no resolver la pregunta”.


