“En el alma de cualquier rapa está volver a ser el reino que fuimos”: Cómo se vive en la isla el polémico llamado a la autodeterminación que hizo Manahi Pakarati
En Isla de Pascua hace meses que se encuentran realizando una consulta indígena que busca dotar a Rapa Nui de un estatuto especial. Y si bien la mayoría de los isleños está de acuerdo en grandes aspectos con dicho estatuto, la población está dividida en torno a la creación del gobierno de territorio especial y sus condiciones.
Por Marianne Mathieu 3 de Enero de 2026
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Manahi Pakarati no es la única rapanui que piensa que la isla debe tener la capacidad de autogobernarse. Es un sentimiento extendido en el lugar donde, según el último Censo, habitan cerca de 4.800 personas.
En Isla de Pascua gran parte de los nativos o “verdaderos” habitantes, considerados a quienes son hijos de sangre de algún rapanui, creen en la autodeterminación del pueblo. Es un tema que no es nuevo en el lugar, explican los lugareños, y que es algo que se viene hablando hace muchos años.
Evidencia de aquello son los letreros que existen en la península, tal como el que publicó la embajadora de Nueva Zelanda en sus redes sociales.
Por lo mismo, tras las críticas y cuestionamientos que surgieron a nivel político contra la embajadora, hubo clanes de Rapa Nui que la blindaron, dado que los habitantes se encuentran con pensamientos divididos.
Incluso, el cineasta de la isla Leonardo Pakarati (58), quien además es primo de la criticada embajadora, cuenta que “nuestro tratado original con Chile guarda dentro de lo que está escrito la búsqueda de la autodeterminación“.
Es precisamente por ello que el pueblo está en medio de un proceso de consulta indígena que precisamente busca dotar a Isla de Pascua de un estatuto especial, desvinculando administrativa y políticamente a Isla de Pascua creando un gobierno de territorio especial con personalidad jurídica, patrimonio propio y un presupuesto autónomo.

FOTO: SANTIAGO MORALES/AGENCIAUNO
Sin embargo, es en torno a cómo está estructurado este gobierno territorial especial el que confluctúa a la isla. Incluso, Lui Pathe (37), nacido y criado en Rapa Nui, explica que en realidad no es la mayoría los que aprueban estas condiciones.
“Hay muchas personas de la isla que están de acuerdo con muchos temas que ella (la consulta indígena) plantea, pero a la vez hay gente que no está de acuerdo o que está neutra por ende, mucho de lo que ella (Manahi Pakarati) pueda decir no representa al 100% al pueblo de Rapa Nui”.
“Hay muchas leyes que el pueblo y la gente de Rapa Nui quisiera determinar ellos sin tener que pasar por el Estado, como por ejemplo el tema de las tierras”, cuenta.
“En el alma de cualquier rapa bien nacido nosotros quisiéramos volver a ser el reino que fuimos alguna vez”
Por parte de quienes creen en la autodeterminación de la isla hay varios representantes y figuras importantes, como es la embajadora de Nueva Zelanda, quienes defienden la medida.
Tai Riroroco, por ejemplo, asesora jurídica y vocera de la comunidad indígenta TEHIGARO, cuestiona que la polémica contra la embajadora Pakarati es una “persecusión” ante lo que es “un derecho colectivo reconocido internacionalmente: la libre determinación de los pueblos indígenas”.
“Lo ocurrido con la embajadora es un precedente peligroso. Envía un mensaje claro: los pueblos indígenas pueden ser incluidos en el Estado solo de forma decorativa, siempre que renuncien a su identidad política, a su historia y a los derechos colectivos que el derecho internacional les reconoce. Cuando no lo hacen, la respuesta es la persecución política, la deslegitimación y el castigo público”, agrega.
Así también lo explica Leo Pakarati: “La autodeterminación de los pueblos originarios está consagrado en la carta fundamental de las Naciones Unidas y los derechos humanos, no es nada del otro mundo”, dice.
“Esto es como si estuvieran buscando la tabla débil de un puente para poder seguir desbaratándolo. Porque verdaderamente hablar de autogobierno o de autodeterminación no es nada malo”, añade.
Y agrega que “la autodeterminación principalmente tiene que ver con el derecho que tienen los pueblos para definir su condición política, económica, social, cultural, de una forma interna, desde el autogobierno del gobierno. Y claro, podría ser una independencia, una búsqueda por independencia, que no es el caso en este momento“.
Incluso, por ley, ya hay muchas cosas que tienen que ver con la autonomía y la autogestión de la isla, como es por ejemplo la norma sobre que los turistas o extranjeros no pueden estar más de un mes en Rapa Nui.
Así, en la isla tienen claro que lo que sea que emane de la consulta indígena no puede implicar una desvinculación del Estado chileno en su totalidad. Evidencia de ello, mencionan, está lo relevante que fue para el pueblo la llegada de las vacunas durante la pandemia o las gestiones para que los isleños pudieran regresar a la isla en 2020.

CRÉDITO: GABRIEL TRAMON MAIDANA/AGENCIAUNO
Es en esa línea es que el cineasta explica que “en el alma de cualquier rapa muy bien nacido, por supuesto que nosotros quisiéramos volver a ser el reino que fuimos alguna vez, mucho antes de que los chilenos fueran un país, de hecho. Nosotros vivimos en esta isla hace más de un milenio, Chile es un país que apenas tiene 200 años de antigüedad”.
Sin embargo, añade que en este momento “nosotros lo que estamos empeñando es tener un tratado de administración autónoma que nos permita no solamente tomar decisiones pequeñas, sino que las grandes decisiones del territorio. Y es lo correcto, porque te insisto, esta isla es de los Rapa Nui“.
Es en esa línea, que Tai Riroroco es enfática en apuntar a que “la historia juzgará si el país optó por profundizar la democracia y el respeto a los derechos humanos, o si eligió el camino de la negación, la persecución y la desaparición política de los pueblos indígenas bajo el disfraz del orden y la soberanía”.



