Política
15 de Enero de 2026Las soterradas gestiones de Elizalde para contener la furia socialista tras su quiebre con el Partido Comunista y el Frente Amplio
Previo a que el PS tomara la decisión de suspender su participación en instancias de coordinación con La Moneda y el resto de la alianza oficialista, el secretario de Estado y expresidente de la tienda buscó poner paños fríos y evitar la fractura. El exsenador es visto como uno de los últimos defensores de mantener un pacto junto al FA.
Compartir
“No me voy a referir a trascendidos”, dijo el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, cuando fue consultado ayer por la decisión del Partido Socialista de suspender su presencia en el comité político ampliado, información que hasta ese momento no había sido comunicada oficialmente por la colectividad.
Poco antes, la tienda liderada por Paulina Vodanovic había citado a una reunión de emergencia el martes a las 21:00 horas con parlamentarios y la mesa del partido para abordar la ofensiva que ese día inició el Partido Comunista y el Frente Amplio en contra de sectores de centroizquierda, a los que emplazó por la absolución del excarabinero Claudio Crespo en el caso del diputado electo Gustavo Gatica, a quien dejó ciego con un disparo de una escopeta antidisturbios.
Las colectividades que antes integraban Apruebo Dignidad fueron críticas tanto con el Gobierno como con sus aliados del Socialismo Democrático que participaron en la tramitación de la Ley Naín-Retamal, norma que habría sido clave para que Crespo fuera absuelto por los tribunales.
La molestia del PS —partido que Elizalde presidió— fue profunda y durante la mañana de ayer Vodanovic anunció un punto de prensa en el que finalmente se confirmó su marginación del cónclave oficialista y de los comités políticos ampliados.
“Resulta bastante sorprendente que partidos de esta alianza, incluso el del propio Presidente de la República, ataquen al Gobierno”, sostuvo. A la decisión también se tomó el PPD.
Elizalde se encontraba en el Congreso y fue ahí donde tomó contacto con Vodanovic y comentó la situación con un grupo de parlamentarios. Según testigos, el ministro habría llamado a poner paños fríos, recomendando que la declaración pública no fuera destemplada y que el conflicto no escalara más de lo necesario.
Y es que al interior del partido hubo quienes incluso plantearon congelar la colaboración del PS con la alianza de Gobierno, opción que fue descartada por la cúpula socialista, que buscó enfatizar que el partido mantenía su lealtad al Presidente.
En esa línea, parlamentarios socialistas señalan que Elizalde también recomendó evitar la disputa apelando a la nececidad de mantener una relación fluida entre las fuerzas progresistas para la futura administración de José Antonio Kast.
Dentro del PS, además, hay quienes sostienen que el ministro del Interior es uno de los socialistas que insiste en la idea de mantener una colaboración estrecha con el Frente Amplio. “Es de los pocos hinchas que van quedando de la alianza FA-PS”, comenta un parlamentario.
Dudas soterradas de la conducción de Vodanovic
Al interior de la tienda, además, existe preocupación en ciertos sectores que consideran que la decisión del PS ha develado inconsistencias.
Un parlamentario sostiene que el partido se mostró abierto desde el primer momento del triunfo de Boric a conformar una coalición amplia y que no recibió presiones del resto del Socialismo Democrático para conformar a ese bloque. Por lo mismo, para algunos resulta llamativo que a menos de dos meses del fin del actual gobierno el PS exhiba otra cara, más crítica del actual del PC y al Frente Amplio.
Según fuentes socialistas, ese giro responde a la percepción de que el Partido Comunista y el Frente Amplio fueron “desleales con el Presidente”, al cuestionar leyes que ellos mismos defendieron cuando fueron impulsadas y promulgadas durante este Gobierno.
El ministro Elizalde, en tanto, fue consultado por estas críticas durante esta jornada en La Moneda e intentó no polemizar. “El Presidente ha sido un promotor de esa unidad. Creemos que para que eso sea posible, se un trato de respeto recíproco. Y si me tuviera que hacer cargo de la crítica más sustantiva que se ha planteado, es la necesidad de tener un respeto recíproco entre todos los actores. Más que andar uno apuntándose con el dedo a otro, asumir que somos parte de un proyecto común y que tenemos que trabajar unidos“.
En este escenario, señala una fuente del PS, lo más probable es que, cuando les toque actuar como oposición, se conforme una coordinación política en el Congreso. Sin embargo, no existiría intención de construir una alianza más sólida, ya que los socialistas buscan realizar primero una reflexión propia en un próximo encuentro que, de no realizarse en febrero, se proyecta para marzo.
Por lo demás, algunos destacan que será recién en 2028 cuando se convoquen a nuevas elecciones, en este caso municipales, por lo que no existiría un apuro por coordinar a la futura oposición como un bloque.



