La apertura del taller de desabolladura y pintura de Inchcape en Pudahuel introduce una infraestructura inédita en la red global del grupo y reordena el mapa de la postventa premium en Chile.
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El taller de desabolladura y pintura de Inchcape fue inaugurado en Santiago como el más avanzado de toda la red global. El proyecto se desarrolló íntegramente en Chile y requirió una inversión de US$2 millones. Está orientado a marcas premium como BMW, Mini, Rolls Royce, Porsche, Jaguar, Volvo y Land Rover. Con esta apertura, la compañía busca cambiar la forma en que se realizan las reparaciones de alta complejidad en este segmento.
Un taller diseñado y construido en Chile
Ubicado en Lo Boza, en la comuna de Pudahuel, el taller ocupa 5.000 m² construidos. Además, cuenta con un patio de resguardo de 10.000 m². Fue diseñado bajo estándares europeos, pero con ingeniería chilena. La infraestructura incorpora cabinas herméticas presurizadas. También suma túneles de iluminación y sistemas endotérmicos de radiación. Estos elementos permiten controlar cada etapa del proceso y asegurar condiciones estables de trabajo.
Tecnología y procesos sustentables
El funcionamiento del taller es completamente eléctrico. Además, utiliza pintura base agua. La energía proviene de fuentes renovables certificadas bajo estándar LEED. Por lo tanto, se reduce el impacto ambiental de una actividad intensiva en consumo energético y emisiones. Sin embargo, no se alteran los tiempos ni la calidad de las reparaciones.

Capacidad operativa y especialización del taller de desabolladura y pintura de Inchcape
El centro puede atender 350 vehículos al mes. A futuro, la cifra podría llegar a 450 unidades. Más de 100 especialistas participan en los procesos de reparación. Varios de ellos fueron capacitados en Europa. Así, la operación busca que cada vehículo vuelva a su estado original. Esto es clave en un segmento donde el valor de reventa depende de la calidad de las intervenciones.
Vehículos eléctricos y nuevas exigencias
El taller está certificado para la reparación de vehículos eléctricos. Además, dispone de cargadores para este tipo de modelos. Esta preparación responde al aumento gradual de estas unidades en el parque automotor. También se ajusta a las nuevas exigencias técnicas. Estas afectan tanto a la seguridad como a la manipulación de componentes de alta tensión.
Relación con aseguradoras y control logístico
El taller mantiene relación directa con todas las compañías de seguros del país. Su patio de resguardo está pavimentado. También cuenta con iluminación LED sensorial. Esto permite un control permanente de los vehículos en custodia. Así, la operación busca reducir tiempos muertos. Además, mejora la trazabilidad de cada reparación. Con ello, entrega mayor previsibilidad a clientes y aseguradoras.
Un movimiento dentro de la estrategia del grupo
Para Inchcape, la apertura del taller se inserta en una estrategia regional de modernización de la postventa. En Chile, el grupo concentra cerca del 60% del mercado premium. Por eso, esta infraestructura refuerza su posición en un segmento donde la experiencia posterior a la venta pesa casi tanto como el producto mismo.


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