Política
16 de Enero de 2026“Nos hemos replegado cuando el debate exigía liderazgo”: La carta del vicepresidente del PPD, Gonzalo Pinto, a la militancia en medio de crisis oficialista
En plena fractura del oficialismo, un documento interno del PPD plantea la disyuntiva de fondo del partido: redefinirse o quedar al margen del nuevo ciclo político. “Si el PPD no redefine su rol histórico, otros lo harán por nosotros", dice Pinto en su carta.
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Un documento de tres páginas comenzó a circular entre la militancia del Partido por la Democracia (PPD), en el que el vicepresidente nacional de la colectividad, Gonzalo Pinto, envió un mensaje a sus compañeros llamando a una reflexión interna que —dice— será clave para el futuro del partido. “O se redefine estratégicamente, o se vuelve irrelevante en el nuevo ciclo político que se está configurando”, se lee en la carta.
El mensaje se da en medio de un quiebre en las filas oficialistas, luego de que tanto el Partido Socialista como el PPD anunciaran el congelamiento de su participación en el comité político ampliado de la alianza de Gobierno y la suspensión de su asistencia al cónclave oficialista que estaba calendarizado para el 24 de enero.
El exjefe de gabinete de la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Carolina Arredondo, reconoce al inicio de la carta que “la centroizquierda enfrenta una crisis de propósito” y que, en un contexto en el que “el poder económico ha consolidado su influencia en el debate público, en los mercados y en los medios de comunicación”, el sector no ha logrado “ofrecer una narrativa clara ni un proyecto que combine firmeza reformista con estabilidad”.
Con esa introducción, Pinto plantea que no se pueden eludir los debates internos necesarios para volver a ser una alternativa de proyecto político. En ese marco, enumera los problemas que, a su juicio, atraviesan particularmente al PPD: una crisis de identidad ideológica sin claridad conceptual, desvinculación territorial, dependencia de alianzas coyunturales plegadas a dinámicas electorales, falta de renovación y una débil capacidad programática, con la consiguiente pérdida de su “tradición tecnócrata”.
En esa línea, sostiene que se requiere convicción y entrega una serie de puntos a enfrentar. “Un progresismo que no enfrenta la concentración del poder económico, que no impulsa reformas tributarias estructurales, que no moderniza el Estado ni se hace cargo de la seguridad, simplemente no es una alternativa viable”, manifiesta en la carta, antes de mencionar tres dimensiones clave a abordar.
Primero, señala la necesidad de promover un Estado moderno y eficaz: “No basta con defender lo público; debemos transformarlo”. En ese sentido, agrega que se debe proponer una “fuerte regulación al poder económico”, promoviendo la “competencia real, límites al abuso, protección al consumidor, una nueva agenda de derechos laborales y una responsabilidad empresarial vinculante”.
Asimismo, agrega que dentro de las dimensiones estratégicas a desarrollar el PPD debe promover una “democracia activa y justicia social”.
La “refundación” del PPD
En el último apartado de la carta, Pinto llama a reorganizar la dinámica interna del PPD y reconoce que la palabra “refundación” ha circulado más de una vez en espacios de la militancia. Sin embargo, precisa que no se trata necesariamente de nombres, directivas o logos, sino de “reconstruir una identidad doctrinaria coherente con los desafíos del siglo XXI”.
En ese marco, plantea la necesidad de establecer mecanismos internos de toma de decisiones transparentes, construir una agenda propia que no sea reactiva, recuperar vínculos con el mundo social y proyectar liderazgos capaces de tender un puente entre el PPD y la ciudadanía.
En ese contexto, el vicepresidente del partido advierte que “si el PPD no redefine su rol histórico, otros lo harán por nosotros: sectores más conservadores, fuerzas populistas de derecha o movimientos antipolíticos que ofrecen respuestas simplistas a problemas complejos”.
Finalmente, al cierre de la misiva, señala que “no es un momento para la complacencia” y llama a que el PPD “recupere su capacidad de representar un Chile más justo, más moderno y más solidario”. Para ello —afirma Pinto— es necesario “enfrentar nuestras propias tensiones internas con honestidad, con espíritu democrático y con la convicción de que el progresismo sigue siendo indispensable para la buena sociedad que queremos construir”.



