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De los pasillos universitarios a La Moneda: radiografía al Movimiento Gremial que llegará al poder de la mano de José Antonio Kast

El grupo de exdirigentes del Movimiento Gremial de la Universidad Católica, formados en los años 80, llegará a La Moneda el 11 de marzo de la mano de José Antonio Kast. Esa red universitaria, que funcionó como una cuna de formación política para la derecha, reunió a antiguos compañeros que compartieron con él sus primeros pasos en la UC y que llegarán al gobierno en puestos estratégicos. Entre ellos destacan Alejandro Irarrázaval, Julio Feres y Rodrigo Pérez.

Sigue a The Clinic en Google News Por Agustina Carroza 1 de Febrero de 2026
Ilustración movimiento gremial.
Ilustración movimiento gremial.
Ilustración: Sandro Baeza / The Clinic
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Será el primer gremialista en llegar a La Moneda. No un UDI, sino un gremialista. Esa es la frase que suelen repetir personeros de la derecha al abordar la próxima llegada de José Antonio Kast a la Presidencia de la República, una figura marcada por un movimiento que hoy aparece debilitado a nivel universitario, pero que tendrá más poder que nunca a partir del 11 de marzo.

Y es que el Movimiento Gremial de la Universidad Católica (MG) aparece como un hito común entre varios de los compañeros de ruta del líder republicano, los cuales en muchos casos lo acompañarán desde el futuro Ejecutivo. 

Se trata de un espacio que marcó profundamente la formación de varias generaciones de dirigentes de la derecha y cuya influencia vuelve a emerger con fuerza en el nuevo gobierno.

Aunque la notoriedad pública del gremialismo suele asociarse a los años 80, su origen es anterior. El movimiento fue fundado por Jaime Guzmán en 1967 como una respuesta conservadora a las reformas universitarias de fines de los 60, que buscaban democratizar la estructura interna de la universidad.

Historiadores recuerdan que el Movimiento Gremial se definió en oposición a la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (FEUC) y a la politización de la universidad. Así, se manifestó contra la toma de la UC en 1967 y articuló un discurso centrado en la defensa de la libertad, el compromiso social desde una visión cristiana y la participación responsable de los estudiantes en la vida universitaria.

Desde ese momento, el MG vivió una serie de triunfos consecutivos en la FEUC, comenzando con la elección del economista Ernesto Illanes Leiva, figura clave del gremialismo y primer presidente del movimiento en 1968. Eso, hasta que todo se convulsionó en tiempos de dictadura. 

La entrada de Kast al Movimiento Gremial, en tiempos convulsos de la dictadura

José Antonio Kast ingresó a la universidad en 1984, en un contexto de alta convulsión política debido a las protestas que por esos años ya marcaban el quiebre social con la dictadura. 

Entró a estudiar Derecho justo cuando el panorama para el Movimiento Gremial empezaba a cambiar. Amigos de esa época recuerdan que el MG mantenía un dominio casi total de la vida universitaria, donde la mayoría de las facultades estaban controladas por centros de alumnos ligados a esa formación.

Sin embargo, el escenario comenzó a cambiar cuando las protestas llegaron a la universidad. El clima de efervescencia política, recuerdan algunos, debilitó la hegemonía gremialista y abrió un nuevo ciclo. En ese contexto, el movimiento enfrentó su primera gran derrota con la pérdida de la FEUC frente a José Tomás Jocelyn-Holt (ex-DC).

Pese a las derrotas electorales y al inicio del fin de la dictadura, el movimiento siguió funcionando como un espacio de formación política, incluso cuando ya no dominaba las elecciones estudiantiles.

Según recuerda un exalumno y amigo de José Antonio Kast, todos los viernes se reunían grupos de jóvenes universitarios en largos almuerzos, en mesas de 30 o 40 personas que se instalaban en la Odeplán (Oficina de Planificación Nacional), el centro de políticas públicas que existía al interior del régimen. 

“Algún especialista, que estaba involucrado en sacar adelante políticas públicas, explicaba en qué estaban trabajando, contestaba preguntas y debatía con gente joven”, recuerda un dirigente.

En ese contexto, lejos ya de la hegemonía electoral, pero cerca de la formación política, se consolidaron los vínculos personales que marcarían a toda una generación ligada a José Antonio Kast.

Quienes asistieron a las charlas que impartía Jaime Guzmán en el contexto universitario, recuerdan que también participaban otros ex representantes gremiales. Entre los nombres más reconocidos, se encontraba el exministro Andrés Chadwick, quien fue presidente designado del MG, y el exdiputado Patricio Melero, en ese entonces alcalde designado de Pudahuel.

Estudiantes de la facultad de Derecho UC recuerdan que era un ambiente íntimo en el que todos se conocían. En ese espacio, Kast se integró a un grupo que incluía a Alejandro Irarrázaval, ingeniero comercial, que se convertiría en uno de los amigos más cercanos al futuro presidente y que se espera que arribe como encargado del Segundo Piso de La Moneda. 

Allí también estaba Julio Feres, otro ingeniero comercial y quien se espera que asuma como administrador de La Moneda a partir de marzo; el abogado Rodrigo Pérez Stipovic, que asumirá como su asesor jurídico de Palacio; Pedro Lea-Plaza, excandidato a alcalde que llegaría como futuro director nacional del Servicio Civil; y Rodrigo Álvarez, exministro que podría presidir la Empresa Nacional de Petróleo (ENAP) durante el mandato de Kast.

José Antonio Kast junto a Rodrigo Álvarez. Foto: Instagram

Otros compañeros de la época son también conocidos dentro de la política actual, aunque hasta el momento no se conoce que ocuparán un cargo en el gobierno. Ahí aparecen la exministra Marcela Cubillos; el académico y director de Ideas Republicanas, Patricio Dussaillant; la exconcejala Marie Claude Mayo; el abogado y amigo de Kast Marco Antonio González; el exsubsecretario Miguel Flores; el exdiputado Darío Paya; y el abogado Jorge Ferrari.

La primera derrota de José Antonio Kast en la política universitaria

Siendo presidente del MG, José Antonio Kast enfrentó su primera derrota política al perder la elección de segunda vuelta de la FEUC frente al abogado Patricio Zapata en 1987, mismo año en que la formación universitaria cumplía 20 años.

En el aniversario, el joven estudiante dio uno de los discursos de la jornada junto a Jaime Guzmán, en el que reafirmó la identidad gremialista y la voluntad de proyectar ese ideario más allá del espacio universitario.

Dos años después, los gremialistas lograron recuperar la FEUC con la victoria de José Antonio Silva, pero el escenario volvió a cambiar con el paso del tiempo.

En los últimos quince años, el movimiento fue perdiendo presencia en la UC y la Nueva Acción Universitaria (NAU), fundada por el exdiputado Miguel Crispi, se consolidó como la principal fuerza estudiantil. Sin embargo, mientras el gremialismo retrocedía en la universidad, varias de las figuras formadas en esos años, comenzaron a reaparecer en la política nacional y acompañarán a su amigo José Antonio Kast en su arribo a La Moneda.

La revancha de una generación que se creyó perdida

Muchos de los amigos que el republicano conoció en la universidad no siguieron una carrera política. Sin embargo, algunos de los que sí decidieron ese camino, no siempre fueron considerados en sus militancias.

El historiador, académico de la Universidad de Tarapacá, Alejandro San Francisco, comenta que la generación del 80 que ingresará al gobierno estuvo por largos años sin lograr consolidarse dentro de la UDI, manteniendo los liderazgos de sus históricos fundadores, como Jovino Novoa, Juan Antonio Coloma y Pablo Longueira. 

“Se trata de una generación bien interesante. Era la generación de recambio, la natural, la de Gonzalo Uriarte, Marcela Cubillo, Marcelo Forni, Darío Paya, el propio José Antonio Kast y Rodrigo Álvarez, que nunca llegaron a presidir la UDI”, explica San Francisco.

Arriba, de izquierda a derecha: Darío Paya, Felipe Ward, Rodrigo Álvarez, Marcelo Forni, José Luis Uriarte. Abajo: Alejandro Irarrázaval Marcela Cubillos, José Antonio Kast y María José Hoffmann.

“Pero esta era una generación que no estaba muerta, sino que, por decirlo de alguna forma, se había postergado su momento más triunfal”, dice.

Kast fue uno de los que intentó arrebatar el control a los “coroneles” de la UDI, viendo frustradas en más de una ocasión sus intenciones. Finalmente, Kast se apartó de la colectividad en 2016 para formar su propio proyecto y entrar en la carrera presidencial.

Gremialistas antes que militantes: la huella directa de Jaime Guzmán

Otro estudiante de la generación de los 80 reconoce a la figura de Jaime Guzmán como la más influyente para sus compañeros, ya que esa fue la última generación que tuvo contacto directo con él antes de su asesinato en el año 1991. Compartían almuerzos, cafés y conversaciones, y varios de ellos asistían a sus clases en la Universidad Católica. 

No obstante, con el tiempo, el grupo de estudiantes vio cómo el gremialismo comenzó a confundirse con la militancia UDI, especialmente después de la fundación del partido, en 1983, cuando muchos gremialistas llegaron a la política a través de su conectividad.

Foto: Agencia UNO

Para quienes se formaron en el MG, la diferencia nunca desapareció. “El gremialismo no es un partido, es una forma de hacer política”, dicen quienes pasaron por el movimiento. 

El historiador Alejandro San Francisco expone un ejemplo: “Evelyn Matthei, siendo militante UDI, no era de la raíz gremialista ni lo fue cuando estudió ingeniería comercial en la Universidad Católica. Lo que esto revela es que no es lo mismo ser gremialista que ser UDI, o ser gremialista que otra forma de hacer política”.

Más allá de los partidos, el gremialismo funcionó como una escuela de formación política que creó redes, lealtades y una manera particular de entender el poder, una identidad forjada en la universidad que hoy reaparece en el centro del gobierno.

La generación millenial del MG que entrará a La Moneda

Aunque no se formaron directamente bajo la tutela de Jaime Guzmán ni compartieron con el próximo presidente en su etapa universitaria, los gremialistas de las nuevas generaciones mantuvieron viva su doctrina y hoy también se incorporarán a su gobierno.

Con varias generaciones de distancia al republicano, quien fue anunciada como la futura ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, fue adherente del Movimiento Gremial UC y candidata a la Consejería Superior el año 2013, elección que perdió contra Nicolás Soler, estudiante de Ingeniería Comercial integrante de la NAU.

María Jesús Wulf
María Jesús Wulf en su época universitaria.

De todas formas, la socióloga continuó alineada a los ideales gremialistas. Años después, se desempeñó como directora del área de Servicio Público de la Fundación Jaime Guzmán. Fue una de las primeras en sumarse a la primera campaña presidencial de José Antonio Kast, sumando influencia dentro del Partido Republicano. 

En el caso de la vocera de gobierno Mara Sedini, también tuvo durante su juventud un paso por el Movimiento Gremial mientras estudiaba Ingeniería Comercial en la Universidad Católica. En esa época también fue parte del Centro de Alumnos, pero a poco de egresar decidió dejar la carrera.

Otro gremialista que se espera que sea nombrado como subsecretario del Interior es Máximo Pávez (UDI), abogado que fue secretario general de la FEUC en 2007 y subsecretario General de la Presidencia en el gobierno de Piñera.

Siguiendo con los gremialistas del año 2000, el republicano Sebastián Figueroa se posiciona como la principal carta para ser subsecretario de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere).

Otro nombre con una trayectoria relevante en el Movimiento Gremial que ingresará al gobierno es Pablo Eguiguren, candidato a presidente de la FEUC 2017, perdiendo la elección contra la NAU, representada por Sofía Barahona.

En el próximo gobierno, Eguiguren estará a cargo de la agenda de autorizaciones sectoriales, rol que asumirá tras haberse desempeñado como jefe de gabinete del Ministerio de Economía durante el gobierno de Sebastián Piñera.

El gremialismo presente aún en el Congreso

La UC no ha sido liderada por el Movimiento Gremial desde el 2015, con Ricardo Sande. Dentro de las generaciones que lo han intentado conseguir está la del diputado electo por el distrito 23, Eduardo Cretton (UDI), quien estudió Derecho y compitió por la presidencia de la FEUC el año 2017, elección que perdió ante la NAU.

Eduardo Cretton.

En esa misma votación, la diputada electa por el distrito 9, Javiera Rodríguez, compitió por la Consejería Superior. La entonces estudiante de periodismo y adherente del MG, le ganó a su opositor de la NAU.

A cargo de la campaña estuvo José Antonio Kast Adriasola, quien también fue electo en el distrito 10 en cupo del Partido Republicano. Al igual que su padre, fue parte del MG en sus años universitarios y presidente el año 2017.

José Antonio Kast Adriasola, diputado electo por el distrito 10 e hijo del futuro presidente.

El mismo año que perdieron la FEUC también celebraron los 50 años del gremialismo, donde se reunieron con otras figuras de republicanos y la UDI, cita a la que asistieron distintos dirigentes de partidos, entre ellos el timonel de la tienda gremialista, Guillermo Ramírez, y su par del Partido Republicano, Arturo Squella, además de la actual diputada electa Constanza Hube

Otro diputado electo es Ricardo Neumann, quien va a representar al distrito 16. El abogado compitió con Giorgio Jackson para liderar la FEUC en 2010, elección que perdió contra el exministro.

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